“No sabemos ni cuándo ni cómo va a terminar este enfrentamiento”
Claudio Smukas vivió en Necochea y desde 1995 es un ciudadano de Israel. En primera persona, cuenta cómo es vivir en aquel país
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Por Maximiliano Caloni
Para Ecos Diarios
El pasado sábado 7, el grupo terrorista Hamas realizó un megaoperativo nunca antes visto en Gaza, a 12.366 kilómetros de nuestra ciudad. Explosiones y disparos dieron fin a una fiesta que se desarrollaba al aire libre y que provocó la muerte de miles de personas y el secuestro de otras tantas.
A poco más de 100 kilómetros de ese lugar, está Netanya. Allí, junto a su familia, vive Claudio Smukas, un argentino que nació en Buenos Aires, pero pasó gran parte de su vida en Necochea, hasta que luego emigró a Israel.
La mencionada ciudad israelí y nuestra ciudad comparten algo, pese a la distancia. Sus 14 kilómetros de playa han hecho de Netanya un popular centro turístico. El mar y la arena, tal vez, le recuerdan a Claudio a Necochea.
En las últimas horas, en el medio de la tensión que se vive en la zona, Smukas dialogó con Ecos Diarios y relató la experiencia que se vivió el sábado pasado, cómo se desarrolla la vida tras el atentado y también algo de su vida en aquel país.
Lejos, pero cercanos
Netanya es una ciudad perteneciente al Distrito Central de Israel, y capital de la llanura de Sharón que la rodea. Se encuentra entre el Arroyo Poleg y el Instituto Wingate en el sur y el arroyo Avichail en el norte. Netanya fue nombrada en honor a Nathan Straus, un prominente comerciante y filántropo judío-estadounidense a principios del siglo xx que fue copropietario de las grandes tiendas Macy's.
“Vivo junto a mi esposa, a unos 100 kilómetros de Gaza”, explicó Claudio, quien se dedica a la comercialización de metales preciosos.
Agregó que “además de mi esposa, tenemos un hijo, Itzhak, argentino también, que vive a unos 20 kilómetros al Norte, con su esposa Galit y su hija Sasha”, sintetizando luego que “por supuesto que hay una familia más amplia, como primos propios, primos de mis padres que viven en el centro del país algunos y otros frente a Gaza”.
Por supuesto, la preocupación por estas horas y la alarma es grande, aunque afirmó que “en estas situaciones, cada uno se ocupa de estar en su propio lugar, con refugio cerca y procurar por los más cercanos”.
A más de 12.000 kilómetros de distancia, cuesta entender cuál es el verdadero conflicto. Al respecto, Smukas apuntó que “el conflicto se inició en las poblaciones dentro de Israel, cercanas a Gaza, pero hoy mismo, los cohetes de Hamas llegan hasta más de 100 km”.
“Todos los poblados tienen sistemas de alarma, y en Netanya, una ciudad de más de 200 mil habitantes, está dividida en tres zonas distintas. Las alarmas suenan según la zona a la que puede llegar el cohete, para no generar inquietud en las otras zonas”, agregó.
Su vida en Necochea
Claudio nació en Buenos Aires, en 1960. A fines de 1966 sus padres hermana y él se mudaron a Necochea. Recordó que “hice la escuela primaria en la N° 3 República de Nicaragua y luego 3 años en la ENET N° 1, para terminar el secundario en la Nocturna Gral. Manuel Belgrano”.
Además, realizó el servicio militar en Bariloche. Antes de emigrar a Israel, fue voluntario en el Kibutz Meguido en 1983 por un año.
“En lo laboral -contó, trabajé con mi padre David, desde los 15 años, en su negocio de venta de agroquímicos, y en mis últimos años en Necochea me dediqué al comercio exterior”.
Por su puesto, también tuvo una intensa vida social aquí. “Fui socio del Club Náutico Necochea, practicando remo, natación, tenis, vela y por sobre todo, rugby”, explicó. Incluso, llegó a ser entrenador de este último deporte mencionado.
Una situación que se repite
Lamentablemente para Claudio y su familia, lo que para nosotros parece una historia de fantasía o que sólo podemos apreciar en series y películas, para ellos es algo ya conocido.
“Vivo en Israel desde 1995, así que sí… tuvimos situaciones como la segunda guerra de Irak, donde nos distribuyeron máscaras de gas que teníamos que llevar con nosotros a todos lados mientras duro el conflicto”, recordó.
Además, “luego que Israel desocupó Gaza, cada dos a 4 años tenemos enfrentamientos con Gaza”, aunque reconoce que “la situación cambió para bien en Israel con la creación de la cúpula de hierro”, un sistema antimisiles que permite que los ataques no sean tan terribles como en años anteriores. De todas maneras, “hasta entonces, viajar al sur del país (desde Ashdod hasta Beer Sheva), era una lotería. Y en esa época, yo viajaba todos los jueves a esa zona”.
Pero esta vez, la situación parece distinta. Al respecto, relató que “lo que se vive hoy es diferente en varios aspectos con relación a otros enfrentamientos”, ya que “uno de los motivos por los que se creó Israel fue para que no se repitieran los pogroms (NdR: matanza, acompañada de pillaje, realizada por una multitud enfurecida contra una colectividad, especialmente contra los judíos) a los que nuestros mayores vivieron en Europa hace 100 años”.
“La falla del gobierno y el ejército, que provocó este pogrom en pleno siglo XXI dio un golpe mucho más fuerte que la segunda intifada”, argumentó, recordando que en aquella oportunidad “destruyó en mucha gente la simpatía de los israelíes por los palestinos y el apoyo a la colaboración con un estado palestino”.
“Hoy, después de la masacre del sábado, lo que antes fue el grupo que apoyaba una paz real, se redujo a un grupo mínimo que va a llevar a que los partidos que antes apoyaron esa idea, desaparezcan”, afirmó.
Smukas sostuvo, sin temor a equivocarse, que “es muy pronto para saber qué va a pasar. No sabemos ni cuándo ni cómo va a terminar este enfrentamiento”, pero lo “seguro es que todo va a ser mucho más difícil para lograr, algún día, acuerdos de paz entre israelíes y palestinos. Y no olvidemos que los palestinos están divididos entre ellos, Fatah y Hamas, que buscan destruirse mutuamente”.///
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