No se aprovecha la ribera de Quequén
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La ribera quequenense tiene mucho que ofrecer y podría ser mucho más explotada, pero aún falta inversión
En un distrito en el que el mar se lleva toda la atención turística, el río ha pasado a un segundo plano o incluso a un tercero por detrás del parque Miguel Lillo, mientras que otras ciudades del país han sabido explotar sus ríos al máximo y convertirlos en un atractivo turístico muy visitado. Necochea ha remontado en los últimos años la ribera de su lado, gracias al aporte de la Municipalidad pero principalmente de los vecinos que viven allí, pero la parte de Quequén se podría decir que es “un diamante en bruto”, que quizá por mucho tiempo no pueda brillar.
La ribera quequenense permite apreciar paisajes y vistas del río desde la altura que en general el lado opuesto no puede ofrecer, porque tiene un camino más bajo.
También ofrece un recorrido extenso, que comienza bajo el puente Dardo Rocha y se extiende hasta el puente de Circunvalación, sin interrupciones.
Claramente, no han existido inversores que logren revalorizar esa zona y hacerla un lugar que cotice, como sí han hecho muchos en el lado de Necochea.
Salones de fiesta con vista al río, clubes, espacios gastronómicos y viviendas de varios millones de pesos que tienen más valor por su vista hacia el agua. Todo está del lado de Necochea, mientras que del de Quequén, que podría tener condiciones y vistas incluso mejores, sigue siendo un lugar donde prácticamente todo el recorrido está sin ser explotado ni en un 10%.
Por supuesto que esto no significa que Necochea esté haciendo uso óptimo del río como atractivo turístico, porque todavía le falta muchísimo. Sin embargo, el crecimiento ha sido más notorio.
El recorrido
La calle, que va tomando varios nombres dependiendo la zona pero que en general se la conoce como “Ribera”, está en bastante buen estado, porque hay escaso tránsito.
Bajando por la calle 515, que desemboca en el río, justo bajo el puente Dardo Rocha, nos encontramos con una plazoleta y con un primer tramo del recorrido que tiene lindas edificaciones.
Iniciado el camino, el primer punto a visitar es el monumento al centenario del primer embarque que se hizo en Quequén, el siguiente punto llamativo del recorrido es el espacio de oración a la Madre Teresa de Calcuta, que también se puede ver claramente al pasar por la calle 519, mirando a la derecha. Actualmente tiene poco mantenimiento, siendo esta una época donde cuesta mantener el pasto corto.
Luego, siguiendo el camino ribereño de Quequén, se puede pasar por debajo del Puente Colgante, apreciando otro ángulo totalmente distinto. De un lado del puente hay una placita y del otro la imagen de la virgen de Schoenstatt.
Poco más adelante, ya se puede ver algunos terrenos y casas en venta y nuevas edificaciones que se van concretando.
También se pasa por al lado de lo que supo ser la estructura del ferrocarril y más adelante, en la zona de enfrente al Paseo de la Ribera de Necochea, ya se empiezan a ver vacas y caballos junto al camino, comenzando así un sector más descampado que continúa hasta el final del recorrido, en la zona del puente de avenida Circunvalación.
Del lado de Necochea, el camino continúa hasta el paraje Las Cascadas, pero del lado de Quequén, la calle termina allí. Sin dudas, los atractivos no son muchos, pero la vista que tiene seguramente sería muy aprovechada si el mar no se llevara el principal protagonismo y el paseo ribereño de Necochea le quitara la mayor parte de los visitantes del río.