No se detiene la violencia de género
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Anualmente se reciben 1.200 causas. En nuestra ciudad, entre un 15 y 20% son de abuso sexual. Se da en un marco intrafamiliar, de parejas o ex parejas
La violencia ha tomado una relevancia notoria en nuestra sociedad y repercute en todos los estratos, en un marco intrafamiliar, de parejas o ex parejas, y puntualmente la violencia de género, va creciendo notablemente en paralelo con la denuncias que realizan las mujeres, recibiendo anualmente 1200 causas, de las cuales entre un 15 y 20% son de abuso sexual.
En tanto, el resto, son delitos que están relacionados a lesiones leves, graves y amenazas.
Con el paso de los años el Estado y los organismos competentes han agilizado el trabajo y se ha puesto a la altura de las circunstancias, contando con una fiscalía temática en nuestro medio, especializada en abusos sexuales, pedofilia y delitos conexos a la trata, y especialmente en delitos de violencia de género en su gran mayoría relacionados a lesiones leves, graves y amenazas.
Siendo asistida rápidamente la victima con los distintos organismos que trabajan en políticas de género.
Sin embargo, una deuda pendiente que tiene el Estado es un tratamiento a la persona que ejerce violencia.
Por un lado, se corta la cadena de violencia porque se le da una pena, pero se carece de recursos para que haya un tratamiento y esa persona no vuelva a reincidir en esa conducta, que generalmente la tiene hace años.
La violencia de género, en su gran mayoría es intrafamiliar y los niños son víctimas indirectas, por eso la importancia de la educación y los programas en las escuelas.
Por otro lado, no se puede comparar la violencia entre el hombre y la mujer, ya que, los casos donde el hombre es víctima son mínimos. Igualmente, este tipo de violencia está relacionada con una cuestión de roles y cultural.
La violencia de género hay que entenderla cuando hay una disparidad de poder y muchas veces se da en los roles que cumplen cada uno en una pareja.
El hombre suele ser proveedor y eso lo ubica en una posición de dominio que la mujer lamentablemente por una dependencia económica, en muchos casos, tiende la permanecer en esa relación, para poder darle de comer a sus hijos.
Eso no quiere decir que la mujer sea más débil, sino al contrario, ahora es más fuerte porque es capaz de accionar.
Ciclo de violencia
La violencia se va desarrollando por ciclos, comienza con la agresión, el arrepentimiento, el perdón y los ciclos se repiten en el tiempo, cada vez más y en forma más grave.
Aunque cabe señalar que el maltrato psicológico, muchas veces es más dañina que la física.
Cuando la mujer registra una lesión grave o cuando la violencia se traslada a los hijos y ellos están en riesgo, se anima a denunciar.
Actualmente se ha revertido la posición de la mujer, y el aumento de las denuncias no solamente está relacionado con estos tiempos violentos sino principalmente por un reposicionamiento de la mujer, donde ya no soporta la situación y denuncia, tomando la decisión de separarse de la persona.
Hay muchas mujeres que logran quedarse en su domicilio y el hombre se va voluntariamente y se determina una restricción de acercamiento y en otros casos se determina la exclusión de la mujer del hogar, interviniendo el juez de garantías.