No se olvidó de los éxitos
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Vicente Liuzzi retomó la senda como piloto en las zonales de APSE y cantó victoria en la Monomarca, en Benito Juárez

“Quiero que me acompañes como Invitado, en Benito Juárez”, fueron las palabras de Carlos Enrique Taiem, en una semáforo del centro necochense y que captó inmediatamente Vicente Liuzzi, el bicampeón de la Promocional de APSE y que desde hace casi cinco años cantó ausencia de las pistas zonales.
Los motivos de su alejamiento fue el consejo dado por un médico por un problema lumbar y desde ayer, el nombre Vicente Liuzzi volvió a ocupar el lugar de privilegio: el de los ganadores.
“No conozco el auto y es difícil porque uno debe administrarlo, no golpearlo y en lo posible pelear la punta; algo que en clasificación se me escapó por una centésima; pero todo puede darse”, le comentó al equipo Máxima Velocidad, minutos antes de ingresar a la pista del Country del Club Alumni, de Benito Juárez.
En la largada de la final, todo parecía inamovible en la punta. Esteban Casais, con el auto de su primo Nicolás, mandó hasta dos vueltas antes del banderazo a cuadros y producto de un problema mecánico, le allanó el camino a Liuzzi, para que cuando le marcaron la última vuelta para reanudar la competencia, se aplicó para no verse superado por Alejandro Segovia, que arribó a un poco más de medio segundo.
Vuelta a las pistas y festejo en lo más alto del podio para Vicente Liuzzi; el que dentro de un mes será papá de una nena y así redondeará un año de los más felices en lo deportivo y personal, sin lugar a dudas.
Recargo y cambio
Un recargo de cinco segundos hizo que lo que se vio en pista quedara al margen. Javier Segovia, en Titulares, llegó al frente y producto de un informe del comisario deportivo, fue penalizado con cinco segundos por un toque a Martin Romero, a poco de comenzar la final.
Claro está, hubo discusiones e interpretaciones para nada esperadas en plena recta principal.
Entonces, con lo adoptado, el ganador fue Nicolás Casais y la bronca de Javier Segovia, porque entendía que esa maniobra no era como se interpretaba por lo que controlaron la final de Monomarca.
El podio lo completó Petete Rattiguen, en su reaparición con el ex auto de Andrés Angeli.