No surgieron novedades y la causa judicial sería archivada
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/10/colectivo-e1570900373460.jpg)
Faltan resultados de algunas pericias toxicológicas que se mandaron a realizar a un laboratorio químico de Mar del Plata
En la madrugada del 21 de setiembre pasado murieron tres jóvenes que estaban descansando en el interior de un colectivo-casilla que estaba en plena etapa de refacción y se prendió fuego en un sector del barrio de 53 Viviendas.
Braian Nicolás Caballero, de 18 años; Jonathan Miguel Angel Cáceres, de 21; y José Salva, de 16, fallecieron por la inhalación de monóxido de carbono y sus cuerpos fueron alcanzados por las intensas llamas.
A partir de tan luctuoso episodio, comenzó un peregrinar de parte de familiares y amistades de las víctimas que salieron a la calle a reclamar justicia y que el caso pudiera resolverse.
Los parientes y demás allegados entendieron desde un principio que se trató de un hecho doloso, es decir, intencional y que alguien atacó el vehículo que estaba en remodelación y en el cual los jóvenes decidieron dormir esa fatídica noche.
A cuatro meses y diez días de la muerte de los chicos, para la Fiscalía no hay ningún dato certero que indicase que se trató de un episodio intencional.
“No tenemos pruebas fehacientes que una mano externa haya arrojado una antorcha sobre el colectivo-casilla esa madrugada”, reconoció el fiscal José Luis Cipolletti, quien encabeza la investigación del caso junto al personal de la DDI y otras fuerzas policiales.
Al archivo
El representante del Ministerio Público Fiscal estuvo reunido en las últimas horas con un familiar de una de las víctimas y le volvió a informar lo mismo que le había adelantado a fines del año pasado.
El siniestro ocurrió, aproximadamente a las 6, del sábado 21 de setiembre y el vehículo que estaba siendo adaptado a casilla rodante se encontraba estacionado en un terreno ubicado en calles 53 y 92 bis, en el barrio de 53 Viviendas.
Según el resultado de la operación de autopsia realizada a los tres jóvenes, el deceso se produjo por inhalación de monóxido de carbono y el médico forense pudo rescatar un alto porcentaje de hollín en los pulmones.
Las llamas consumieron el colectivo y los investigadores entendieron desde un principio que el origen del incendio fue accidental, una vez que se concretaron una serie de pericias en el rodado por parte de agentes de la Policía Científica y de Bomberos de nuestra ciudad.
Ataque a tiros
Horas después del hecho y cuando se rescataron los cuerpos del interior del colectivo-casilla, vecinos del barrio de 53 Viviendas y allegados a las víctimas se agolparon frente a una vivienda de calle 55 al 4200.
Este hombre, a quien apodan de “El Chori”, fue sindicado en un primer momento de haber sido el responsable de la muerte de los tres jóvenes.
La policía acudió al domicilio de esta persona de 39 años, para evitar que la situación de violencia pase a mayores, pero en un momento alguien efectuó disparos con un arma de fuego que tenía en su poder.
Uno de los proyectiles rozó un brazo del vecino conocido como “El Chori” y la vivienda que ocupaba también evidenció en sus paredes la agresión producida por los manifestantes.
El personal policial, en base a la información obtenida, efectuó después un allanamiento en el domicilio de calle 55 al 4200, y se secuestraron elementos como recipientes con combustible y algunos trapos que se sospechó se podrían haber utilizado para generar un incendio.
En el Programa Envión
A pesar de todo eso, la prueba colectada no fue consistente y no hubo ningún testigo que pudiera acreditar que se trató de un ataque al vehículo que se preparaba como casilla rodante.
Cabe indicar que los tres jóvenes fallecidos participaban del Programa de Responsabilidad Social Compartida Envión de Necochea-Quequén, y los responsables se manifestaron al respecto con muestras de hondo dolor hacia familiares y amigos de los chicos.