Ordenar la nocturnidad
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/01/foto-boliche.jpg)
Además de las inspecciones, se debería lanzar una campaña de información para que los usuarios conozcan los horarios de ingreso, cierre y venta de bebidas alcohólicas
La nocturnidad es una problemática difícil de controlar durante todo el año, pero en verano se agrava por la cantidad de gente, el mayor número de locales bailables abiertos y los controles aislados que no terminan de solucionar el problema de fondo. Si a esto se le suma que se desconocen las normas y no se cumplen, la situación puede llegar a ser incontrolable.
Varios fines de semana de enero se hizo presente en nuestra ciudad personal de REBA (Registro provincial para la comercialización de Bebidas Alcohólicas) y, como resultados, quedaron varios boliches infraccionados y otros tantos, clausurados. Las razones, presencia de menores y permitir el ingreso después de las 2 de la madrugada, algo que esta prohibido por ley.
Según la normativa actual de la provincia de Buenos Aires, locales bailables, confiterías nocturnas, discotecas, salones de baile, deben abrir sus puertas para la admisión hasta las 2 y deben finalizar su actividad a las 6.30 en verano y a las 5.30, en invierno. En tanto, la bebida alcohólica se puede vender hasta las 4.30, después de esa hora no está permitido.
Los horarios de cierre se respetan bien, aunque después lo jóvenes tarden en desconcentrarse de la puerta de los boliches o de las calles. Sin embargo, donde existe mayor confusión y desconocimiento por parte de los usuarios es en el horario de ingreso. Por una cuestión de usos y costumbres, siempre se permitió ingresar más allá de ese horario, pese a que la ley lo prohíbe. Sin embargo, durante las inspecciones que se hicieron en enero, fue justamente esta cuestión la que se controló.
Si bien por supuesto que los dueños de los boliches saben lo que indica la ley, los jóvenes y asistentes a este tipo de lugares lo desconocía y se están enterando recién en estos días, cuando los locales bailables empezaron a intentar cumplir la normativa.
Este fin de semana que pasó, varios lugares nocturnos comenzaron a difundir entre sus clientes el horario de ingreso, para que se empiecen a acostumbrar a entrar antes, aunque todavía falta mucho para que se respete estrictamente.
De todas maneras, más allá de que es positivo que se empiece a cumplir la ley, hay que decir que lamentablemente estas inspecciones, que incluyen clausura a locales bailables en plena temporada, no son acompañadas de campañas de información para la población, donde se establezca claramente cuáles son los horarios de ingreso, de cierre y venta de bebidas alcohólicas, ya que en general la mayoría de los concurrentes a boliches, lo desconocen. Además si se quiere empezar a modificar esta costumbre, lo primero es informar e insistir sobre el tema.
Una vez que se realice una campaña importante y que también incluya a los dueños de los locales nocturnos, como parte de una política de Estado, ahí sí, hay hacer inspecciones periódicas y no sólo los dos mejores fines de semana del verano. Más de una vez, hemos visto que cuando se dejan de hacer los controles, sobre todo en invierno, las normas se cumplen a medias.
Clausura de fiesta privada
Sin embrago, mientras que, por un lado, los locales bailables tratan de cumplir la normativa para ordenar la nocturnidad, por otro, cada vez hay más fiestas en casas privadas o quinchos en distintos barrios que hasta, en algunos casos, cobran entrada para ingresar.
Este fin de semana personal del Comando de Patrullas, junto a personal municipal del área de Protección Ciudadana, clausuró una fiesta electrónica en calle 83 al 5000. En el lugar, además se secuestraron bebidas alcohólicas, algo de marihuana y un troquel de LCD. En el lugar, no había menores; la mayoría eran de 18 a 28 años.
Por redes sociales, vecinos también denunciaron otra fiesta en la calle 32, por ruidos molestos.