Normas y obras
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El cumplimiento de las normas es una de las bases para buscar el desarrollo y el crecimiento de una sociedad. Esto genera orden y planificación en una comunidad.
Usualmente los concejales crean normas para solucionar problemas de años o por hechos recientes que merecen una rápida respuesta del poder político.
A principio de año una desgracia hizo que se ponga en tela de juicio el tránsito con vehículos por la arena en las playas. A raíz de esto se aprobó una ordenanza que limita la circulación y prohíbe durante los 365 circular por la parte central o donde hay balnearios.
Esta semana Ecos Diarios realizó una recorrida y encontró que varios rodados circulaban por la orilla del mar. Haciendo caso omiso a la ordenanza o por ignorancia de ésta.
Obviamente que no existe ningún tipo de control en esta época del año, como a veces sucede en calles y avenidas, no se puede aducir que no hay inspectores en la playa porque están llevando adelante su tarea en las calles, esto no se ajustaría a la verdad porque tampoco se aprecia personal motorizado del área de transito por ningún lado. De vez en cuando, ante un accidente o cortando una arteria, la mayoría de las veces innecesariamente en estos casos sí suelen aparecer.
A esto se le suma la poca conciencia ciudadana de quienes usan la arena como camino, no sólo porque pueden volver a ocurrir accidentes sino también porque no está permitido, quien recorre la arena mojada a bordo de una camioneta sabe que está infringiendo una ordenanza. ¿Le importará?
Encima ahora con la llegada del tiempo lindo más personas eligen como paseo ingresar con su rodado a la playa. Por eso se hace necesario empezar a disponer de personal municipal para que al menos vigile la zona.
Otro punto de vista sobre esta problemática es la cuestión del cuidado del medio ambiente, está claro que éste no se ve beneficiado con el paso de todo tipo de vehículo motorizado, dejando la mugre de sus cubiertas, pérdida de aceite, contaminación sonora y de gases.
Por eso más allá de la necesidad del control es urgente que los amantes de circular por la playa en camioneta, auto o moto, empiecen a darse cuenta que hay situaciones que están mal o prohibidas. Existe una norma que regula esta cuestión, respetémosla.
Otra situación es lo que ocurre en el puente de circunvalación, ubicado en el sector de Los Manantiales, en el cual se llevó adelante una obra necesaria de reparación de la calzada, algo clave para la circulación tanto de viajeros como para el paso de la producción.
Esos trabajos no fueron finalizados, ya que no se instalaron las luminarias, por lo cual pasar por ese camino de noche es un verdadero peligro. A esto se le suma que esta situación se mantiene desde principios de año. O sea que la obra no se terminó, más allá que estructuralmente se haya reparado el pavimento.
No se sabe si se gestionó desde la Municipalidad o de las oficinas de Vialidad ante la empresa, que realizó la obra, para que se cumpla lo acordado.
Ambas situaciones marcan una la realidad de desidia y desinterés, la cuestión comunitaria es algo que lentamente, pero en forma sostenida, va quedando de lado.
No puede haber ningún proyecto político de ciudad que sea exitoso si no se encolumnan los diferentes sectores de la sociedad en un objetivo en común. Ese es el desafío.