“Nos dijo antes de patear: ‘dos voy a tapar; y dicho y hecho”
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Agustín Cernuda, capitán de la Reserva de Rivadavia, y el DT Ariel Ardanaz, revivieron la consagración en la Liga en una agónica definición por penales que tuvo al arquero Gaytán como figura
En una agónica definición por penales, el arquero Emanuel Gaytán fue la figura de la consagración de Rivadavia como campeón del torneo de categoría Reserva de la Liga Necochea de Fútbol. El sufrimiento fue el resumen de un año de altibajos para el decano que se coronó de la mejor manera tomándose revancha de Del Valle, que llegaba como favorito. El capitán del equipo, el delantero Agustín Cernuda, le tocó errar en la definición: “Había que asegurarlo y dude. Pero por suerte “Pototo” (Gaytán) tiene experiencia y le teníamos mucha fe. Aparte nos dijo antes de patear ‘dos voy a tapar; y dicho y hecho”. Con las dos contenciones y después pateando el penal decisivo, Gaytán volvió a convertirse en héroe en una final como en aquel Juvenil Sub-17 campeón en Saladillo en 2011.
Con polémica
Fue una final en dos capítulos y en el primero con un final violento. Una batalla campal entre los jugadores tras un polémico fallo arbitral. “De local hicimos un buen partido. Íbamos ganando 2-0 y paso esa desgracia con un árbitro. Se equivocan, son humanos, pero después se hizo justicia”, entendió Cernuda.
El director técnico Ariel Ardanaz recordó que “estuve tranquilo en las dos finales, más que en todo el campeonato, porque algo adentro me decía que lo íbamos a ganar”. Sobre la jugada del lateral mal cobrado que derivó en el descuento de Del Valle en la primera final, opinó que “era tiempo adicionado. Ir 2-0 y que con un fallo evidente nos hagan un gol te hace poner mal. Pero ni siquiera los hice practicar penales. Si bien Del Valle bajó jugadores (de la Primera) de jerarquía. Nosotros teníamos un equipo que sabía lo que quería y le tenía confianza. Con Del Valle era un clásico. En los dos años (con él como DT de la Reserva decana) no le habíamos podido ganar nunca. Habíamos hecho muy buenos partidos pero por alguna cosa terminábamos perdiendo. Pero sabía que no íbamos a fallar esta vez. Lo podíamos haber ganado en los 90’ como lo podíamos haber perdido también porque ellos en una escapada tiraron un tiro en el palo”.
Torneo competitivo
Con las fluctuaciones de los planteles, para nutrir a la Primera, el torneo de reserva suele ser cambiante y muy competitivo. Cernuda recordó que “desde la pretemporada ya nos habíamos planteado que no se nos podía escapar como el año pasado, que quedamos afuera por un punto. Teníamos quizás menos confianza, pero a medida que fueron pasando los partidos fuimos mejorando y jugados mucho mejor, con distintos jugadores quizás respecto del año pasado pero siempre se mantuvo la idea de Ariel y Pablo (Fernández)”.
Esta vez también debieron esperar hasta la última fecha para definir la clasificación, conseguida con un triunfo clave ante Villa del Parque. “Nos tocó perder un partido durísimo con Newbery de Lobería por 6 a 2 y peleando por clasificar perdimos con Estación Quequén 4 a 0. Pero nunca resignamos la forma que elegimos de jugar” recordó Ardanaz, quien elogió a sus jugadores: “Son los que aciertan o erran. Nosotros somos un parte secundaria, lo importante eran ellos”.
El mejor balance
Ardanaz, que no continuará en el cargo y tiene prácticamente todo acordado para el próximo año ser el DT principal en otro equipo de nuestra Liga, remarcó a modo de balance que “fue una linda experiencia con un grupo de jugadores siempre dispuesto a trabajar. Llegamos a la final con los mismos jugadores, los 3 o 4 pasados que estuvieron en el grupo todo el año. Incluso si no hubiésemos llegado a jugar la final en Primera División, hubiésemos seguido apostando por los chicos, porque fueron ellos los que llegaron hasta ahí. Sería muy injusto sino. El premio era jugar la final. El factor para ganar el campeonato fue estar unidos y convencidos de lo que querían”.
Todos los campeones
Como suele ocurrir en la Reserva, el plantel disponible fue cambiando a lo largo del año, con jugadores que pasaron luego a la Primera o viceversa, para cubrir alguna baja. Todos igualmente sumaron minutos y se llevaron el título de campeón: los arqueros Emanuel Gaytán, Agustín Baigorria y Juan Marquez; los defensores Juan Tamone, Juan Tumini, Lucas Santilli, Thomas Gutiérrez, Franco Mos, Miklas Nosek, Juan Toledo, Braian Del Negro, Juan Pérez y Matías Pesaresi; los mediocampistas Mauro Gutiérrez, Alexander Rodríguez, Gonzalo Fernández, Diego Arano, Marcos Robla, Santiago Martínez Kauts, Tobías Curries, Gino Barbuto y Jhonatan Cernuda; y los delanteros Agustín Cernuda, Kevin Coppa, Juan Villanueva, Facundo Vásquez, Mateo Piaza, Mauro Montero, Kevin Ortueta y Franco Pérez.
Ariel Ardanaz, líder del cuerpo técnico dentro de la cancha, contó con la colaboración de Pablo Fernández, Walter Berón como entrenador de arqueros y ayudante de campo, Alfredo López en la preparación física, Ricardo Basualdo y “Cacho” Díaz. ///