Sólo nueve veces sesionó en forma ordinaria
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Hay temas que vienen siendo debatidos desde hace varios meses. No influyó el tiempo electoral
El Concejo Deliberante es el organismo que representa directamente a los vecinos dentro del esquema político de un distrito. La voz de los ediles debería ser para reclamar o defender cuestiones que directamente importan al contribuyente.
Es de esperar que en sus sesiones se definan cuestiones que influyen directamente en la vida de los ciudadanos.
Esto siempre es en la teoría, o como debería funcionar este importante organismo de la democracia, en el cual hay un contacto directo con los electores.
Para eso, este cuerpo posee el trabajo en comisiones y durante dos veces al mes se reúne en las denominadas sesiones para aprobar, seguir estudiando o rechazar las diferentes iniciativas que están trabajando.
Actualmente transitamos el mes de septiembre, el noveno mes de año, y desde marzo hasta ahora sólo se han realizado nueve sesiones.
El cronograma previsto marca que deberían ser trece para este momento del año, ya que se inician en marzo el periodo de sesiones ordinarias (se extiende hasta el 30 de noviembre) y se realizan dos en forma mensual.
Pero a raíz de medidas de fuerza de los empleados, periodos electorales u otras causas, en los últimos meses (julio y agosto) hubo una sola sesión. Y en este mes todavía no se realizó la primera, por lo cual posiblemente se lleve adelante un solo encuentro.
Esto marca con la displicencia que se toman algunas cuestiones que están planificadas y definidas, como el reglamento que ordena y regula el funcionamiento del Concejo, pero a veces con total liviandad esto se modifica a gusto de los propios ediles.
Si los empleados municipales llevan adelante una medida de fuerza es por unos días al mes. Por ésto se puede posponer y realizar en otra fecha la sesión. Pero no, es más fácil suspenderla y no realizarla.
A veces después se hacen algunas a las apuradas durante el mes de diciembre pero es necesario aclarar que a los fines administrativos está bien que se complete el número de sesiones, pero también hay que dejar en claro que una sesión que no se hizo en julio, por poner un ejemplo, no es lo mismo hacerla el 15 de diciembre, encima a veces se juntan varias sesiones y se pierde contenido.
Para dejar en claro, ya se debería haber realizado trece sesiones ordinarias en 2019. Se concretaron nueve.
Cantidad
Este análisis reviste de importancia desde el punto de vista cuantitativo pero hay otro que trae más preocupación y es el cualitativo, o sea sobre la calidad de lo trabajado y aprobado por los concejales en esas nueve sesiones.
Más allá de las cuestiones que se deben tratar en forma obligatoria, como por ejemplo, la Ordenanza Fiscal Impositiva o la rendición de cuentas, cuesta encontrar iniciativas de relevancia y concretas que fueron aprobadas por la actual conformación del Concejo Deliberante durante este año.
Es más hay varias propuestas que están esperando ser aprobadas y que se mantiene la discusión en las comisiones.
Esto sucede en parte por los propios concejales, que a veces deliberan demasiado y no se llega a una definición. También pasa que el propio Departamento Ejecutivo no lo solicita mediante los ediles oficialistas o no presiona, para que se traten algunas herramientas.
Esto muchas veces tiene un tinte político desde el retraso del tratamiento de expedientes como la decisión del Ejecutivo de mantener “todo como esta” en algunas situaciones particulares, de manera de sacar algún tipo de provecho o para ganar tiempo.
Verano
De esta manera vemos que pasó nuevamente gran parte del año y no están concesionados los balnearios exAca y exZeus. Lo que no iba suceder, pasó y llegaremos al próximo verano de la misma manera, otorgando uno en tenencia precaria y otro viendo que se puede hacer.
También la terminal de ómnibus, donde no se encuentra una salida y el edificio sigue siendo el mismo desde hace mucho tiempo y la concesión, si es que se otorga, no asegura cambios estructurales.
Tampoco se dijo que si, ni que no, al convenio para la atención oftalmológica gratuita en el hospital “Irurzun” de Quequén.
Estos son ejemplos de lo difícil que es encontrar una definición que sea en beneficio de la ciudad, que se haya tomado, durante el año, en el cuerpo deliberativo. Más allá de iniciativas de menor tenor.
No se le puede echar las culpas a la campaña política o al momento electoral porque poco y nada se ha mezclado esa situación en el Concejo.
Por lo cual en lo que queda del año los ciudadanos esperan que sus representantes puedan avanzar en cuestiones que influyan directamente en en ellos. Hay tiempo, ojala suceda.