Obras históricas y apoyos importantes
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/04/compe080418.jpg)
Como en una fiesta de cumpleaños, algunos invitados pueden faltar por diferentes motivos, pero cuando se sabe que asistirán los importantes, nadie brilla por su ausencia.
En este caso, el anfitrión fue el presidente del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén. Arturo Rojas recibió, metáfora mediante, el mejor regalo en su gestión. Una obra de característica histórica para Puerto Quequén, y nadie faltó al convite dando apretones fuertes de mano, de esos que se hacen sentir.
Es imposible desligar la obra y el aspecto técnico, de la política, porque precisamente al frente de la estación marítima hay un hombre político, el mismo protagonista no trata de ocultarlo, al contrario lo hace saber.
Con la presencia de los ministros de la Producción y de Agro-Industria bonaerense, Javier Tizado y Leonardo Sarquis, junto al director nacional de puertos, Martín Hagelstrom, se suscribió el acta de notificación para la adjudicación de la obra internacional que llevará la profundización del puerto a 50 pies, teniendo fecha de iniciación de los trabajos en octubre.
«Felicitó a las autoridades y al Consorcio por la planificación y la previsibilidad de esta obra que convertirá a nuestro puerto en el más profundo del país», manifestó el intendente Facundo López, entendiendo el momento y sabiendo que, las políticas de Estado deben privilegiarse por sobre diferencias circunstanciales, que se definen en años electorales.
Una obra de real envergadura
Esta obra profundizando el canal y modernizando toda la zona portuaria, permitirá la reducción de tiempo en la operatividad de los buques de mayor tamaño, y más capacidad de embarque, reduciendo el costo de estadía y convirtiéndolo en un puerto de alta competitividad, funcionando todo el año las 24 horas del día.
El dragado a 50 pies fortalecerá el hinterland de Quequén, se supone que se optará por el puerto local al encontrar aquí más cercanas las ventajas que hasta este momento privilegian al de Bahía Blanca. Tendremos mayor flujo de cargas, generación de empleos directos e indirectos y un estímulo claro para los inversores.
Quequén se convertirá en uno de los principales puertos granarios y podría ser también multipropósito. Se podría más allá del movimiento tradicional el agregado de equipos pesados, insumos para la industria, maquinarias, con muelles adicionales de cargas para importación y exportación de productos diversos o el incrementando de la actividad pesquera.
Ingresaran buques de 230 metros de eslora y 35 de manga, según información técnica. Actualmente salen con un calado de 42 pies llegándose según las circunstancias favorables a los 48, sólo en un cuarenta por ciento de los casos.
En la parte socio-económica será gravitante en forma beneficiosa a empresas privadas y seducción de inversiones, no descartándose la futura construcción, en un corto plazo, de un complejo pesquero.
Es responsable de la obra la empresa china Jan de Nul, ganadora de una licitación que fue irradiada para conocimiento de la gente a través de numerosas vías de información. Los trabajos consisten en si, llevar en primer término la profundidad a 50 pies, y posteriormente el mantenimiento de esta durante siete años.
Acercar el puerto a toda la ciudad
No es fácil de entender lo que ocurre dentro de los puertos. Se habla siempre de aspectos técnicos, con vocabulario el cual no es corriente para el común de la gente y quizás se cometan errores de comunicación en el micro clima de la actividad, no porque se quiera ocultar algo sino por un estilo costumbrista que impera por la particularidad del quehacer portuario.
Sin embargo, viene ocurriendo en los últimos tiempos algo positivo, un acercamiento del puerto al hombre común, algo que durante mucho tiempo no sucedía, y la comunidad tenía a nuestra estación marítima como un bien lejano, casi que no le pertenecía, como desvinculado del resto de la ciudad.
Mucho sirvió la idea llevada a la práctica, hoy un tanto adormecida de Puerto-Ciudad.
Continuidad de gestión
Fuera de lo técnico, y de la breve apreciación anterior, la firma de este convenio tiene un enfoque político que no podemos dejar de lado, y esto no quiere decir que lo fundamental no sea la obra propiamente dicha, sin embargo, el análisis nos lleva a centrarnos en el presidente del Consorcio.
La figura de Gerónimo Venegas, que estaba intrínsecamente ligada al oficialismo que gobierna la Argentina y la provincia de Buenos Aires, fue quien honró a la persona de Arturo Rojas para que fuera designado para ocupar el cargo de presidente del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, el 21 de abril del 2016.
No se puede negar que al fallecer Venegas dejaba cierta incertidumbre en la organización del partido «Fe», una creación suya. Generando los comentarios sobre el futuro Rojas los que fueron moneda corriente durante muchos meses, por no decir que los mismos son recurrentes en el presente. Siempre dudando de su continuidad al frente del codiciado cargo.
Para muchos el cambio se produciría a poco de la muerte de Venegas, luego se aseguraba en análisis diversos que dejaría el lugar al asumir la banca de concejal. Hechos que no se sucedieron, mientras tanto Rojas recorría el mundo en búsqueda de conocimientos, experiencia e inversiones.
Hay un Rojas presidente del Consorcio y un Rojas dirigente político el que
parece moverse hoy en aguas más calmas y seguras en el mundo portuario que en el político, el que siempre fue su fuerte.
Cuando se producen algunas cuestiones que parecen haberlo debilitado en la política, diferencias internas propias de posicionamientos, dirigentes que optaron por otros caminos, un bloque de concejales no demasiado dócil, rencillas de entre casa que desgastan, aparece por el contrario una imagen distinta en el ámbito de su gestión, vista con positivismo en los gobiernos de la Nación y la Provincia, ergo, aumenta su potencialidad como dirigente fuera del distrito que en las luchas intestinas diarias.
Hoy, aparece como sólido en su gestión y no tan firme en el campo de la política nuestra de cada día.
Cambiemos no es una organización política tradicional de las que conocemos en la historia argentina. Es un frente de técnicos, empresarios, dirigentes políticos y caras nuevas en el horizonte de la renovación. Son prácticos dragomanes de la realidad.
Por eso el apoyo político recibido por los ministros, Sarquis y Tizado es un mensaje al armado que incluye peronistas, radicales, Pro puros, Coalición Cívica y otros grupos menores en el distrito, justo en un momento donde aparecen nombres con apetencias al cargo mayor local, lucubraciones internas entre humeantes cafés, quinchos cálidos y celulares descargando baterías.
¿Cuál es el futuro de Rojas?
Una vez le preguntaron sobre el futuro al presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy y éste contesto «el futuro no es un regalo, es una conquista».
Tal vez el futuro pueda suponerse para el hombre del puerto fuera de la ciudad, dicen sus más cercanos que no estaría dispuesto a peleas «gallos de riña» en el orden local, donde primero debería sortear unas Paso (Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias) ante el radicalismo seguramente unido no por convicción sino por la posibilidad que se presenta, y otra lista del mismo «palo» que lo dejaría en desventaja.
Por otro lado aseguran que su aspiración es la intendencia en el 19 si están dadas las condiciones, habiendo unidad, apoyo nacional y provincial para llegar a ese objetivo que todavía está por madurar.
Se entiende que el puerto no representa popularmente a toda la sociedad y que varios presidentes intentaron desde allí su escalón: Costanzo, quién dio el puntapié inicial, De Gregorio o Goicoechea. Pero es sabedor a su vez que sigue siendo su mejor columna de equilibrio y donde apoyarse.
La firma del dragado en su gestión y el apoyo político recibido, son dos cartas de valor barajando el mazo de su futuro en Cambiemos.///
Por Miguel Abálsamo
Para Ecos Diarios