Optimismo por posible ampliación del aforo
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2021/07/GASTRONOMICOS.jpg)
El cupo adicional sería solo para personas que estén vacunadas al menos con una dosis. Se pretende aplicar en la Provincia
Recientemente, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, dio a conocer la intención del Gobierno de habilitar en los próximos días a restaurantes, bares, clubes, shopping o gimnasios a extender su aforo permitido.
En el caso de los gastronómicos de Necochea, que por estar en fase 3 tienen un aforo permitido del 30%, podrían ampliarlo hasta un 50% pero con la condición de que las personas que ingresen estén vacunadas contra el Covid, con al menos una dosis aplicada hace más de 20 días. Es decir que una vez completado el aforo general, que incluye vacunados y no vacunados de forma indistinta, se sumará un 20% extra de aforo que será únicamente para quienes demuestren estar inmunizados con la primera dosis.
En el caso de Francia, una medida similar, aunque más restrictiva, tiene un amplio respaldo de la población y llevó a muchos franceses a pedir turno para vacunarse, tal como ocurrió en la localidad bonaerense de Chacabuco, que fue pionera en esta iniciativa (incluso antes que Francia), estableciendo el 18 de junio de 2021 la implementación de un “pasaporte” para permitir el ingreso a bares, restaurantes y gimnasios a los vacunados y a los que tuvieron coronavirus en los últimos tres meses. En Chacabuco, desde el Gobierno municipal señalaron que también les ha dado buenos resultados, no solo para estimular a la vacunación sino también para estimular a esos sectores económicos que estaban devastados por la pandemia.
Las opiniones
“Yo creo que todo lo que sume y sea en vistas de flexibilizar las medidas que tomaron, es bueno”, dijo Martín Gaitán, que se mostró optimista porque estas vacaciones ha visto un incremento de movimiento en su local y esto podría ayudarlo más.
No obstante, también señaló que “de alguna manera u otra los va a obligar a ellos a acelerar la vacunación también. Nos van a dar una solución pero también se van a meter en otro problema pero todo lo que sea avanzar a una mayor eliminación de las restricciones, es bueno”.
Por otro lado, Gaitán destacó que es de suma importancia ir apuntando al manejo que habrá en el verano porque “la ciudad no va a resistir otro verano sin temporada”.
Respecto a la tarea de controlar, explicó que no cree que vaya a ser algo difícil porque la gente ya se ha acostumbrado a ingresar a los locales gastronómicos y esperar al lado de la puerta a que un mozo le asigne el lugar, a diferencia de lo que se hacía antes de la pandemia, cuando cada uno se ubicaba donde quería.
Por su parte, Alberto Salvador señaló que ve “sanitariamente correcta” la iniciativa y que “es una forma de frenar un poco el virus” y que “no tendría problema de exigir” en su negocio que “todo el personal y todos los clientes deban estar vacunados para ingresar”. “Hay que incentivar que la gente se vacune y nosotros tenemos que estar dispuestos a colaborar”, concluyó.
Un control que no nos corresponde
José Luis De Gregorio manifestó que “es fantástico y económicamente necesario que se abra la gastronomía” pero que “no pueden ser los gastronómicos los controladores de la vacunación”. “Es algo que nos excede, un exceso de control en una actividad en la que el personal no tiene esa facultad. ¿Cómo hacemos nosotros para controlar quién está vacunado o no?”, dijo De Gregorio, quien también manifestó que “es necesario sincerarse” porque “para el Día del Amigo muy pocos locales respetaron el aforo” y que lo mismo pasó el fin de semana anterior.
“Es como cuando la Argentina ganó la Copa América, la ansiedad del festejo y de salir te supera. Todos tenemos ganas de festejar y se juntaban mesas de cinco o siete personas, una al lado de la otra. Hemos tenido ya una cuarentena demasiado larga”, opinó el comerciante, y agregó que “el control que se hace desde la Municipalidad es muy relativo porque se necesita gente permanentemente vigilando y no se puede”.
Finalmente, si bien dijo que todo alivio de las restricciones es bueno, planteó que sería un inconveniente en caso de que una familia o un grupo de personas llegue al restaurante y no puedan entrar porque hay menores de 18 años (aun no vacunados) o porque hay alguien que todavía no tiene ni una dosis. “En ese caso todo el grupo de va a ir y va a ser peor, pero será una cuestión de prueba y error, como se está haciendo con todo”, concluyó José Luis De Gregorio.