Orgullo por la identidad
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En el Día Internacional del Orgullo LGBT, distintas historia de vida, los logros que se han alcanzado tras varias años de lucha y lo que todavía falta madurar como sociedad y aprender a respetar al prójimo.
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Hoy, es el Día Internacional del Orgullo LGBT y desde el año 2012 cuando se estableció el derecho a la identidad de género de las personas, significó para muchas, abrir las puertas hacia la libertad, sabiendo que es muy distintito lo que se puede vivir en una ciudad más pequeña o en una capital. A lo largo de tantos años de lucha, se han alcanzado varios logros como es la rectificación registral del sexo, el cambio de nombre e imagen, entre otras, pero todavía falta madurar como sociedad y aprender a respetar al prójimo, sea cual fuere su orientación sexual.
A continuación, personas con diferentes orientaciones sexuales contaron sus historias de vida, las etapas que tuvieron que pasar hasta descubrirse, conocerse y sentirse orgullosos de su identidad.
Andrea Vitale, aseguró que siempre se sintió mujer y teniendo 20 años, no se había dado cuenta que una de sus amigas era lesbiana hasta que le declaró su amor. “En ese momento me di cuenta que la amistad que tenía con ella iba más allá, que sentía una atracción física y todas las estructuras internas se movieron y recién ahí me plantee hacer terapia y me fui auto descubriendo”, recordó.
Treinta y dos años atrás era difícil “salir del closet”. Implicaba forjarse de valor.
“Andy” recordó que se tomó un año para estar sola. “Cuando fui a ver un recital de Sandra Mihanovich conocí a otras mujeres que sentían lo mismo que yo y a partir de ahí me autodefiní lesbiana, que era mi orientación sexual”.
Andy viviendo en Capital estuvo acompañada por la militancia en la década del `90. “Éramos un grupo de lesbianas que nos juntábamos y queríamos militar por los derechos de la mujer”, mencionó.
Cuando se enamoró vino a nuestra ciudad, se radicó estuvo 16 años en pareja, se separó, volvió a formar pareja y se casó en el año 2011. Este sin lugar a duda fue un gran logro.
“Después de tanta militancia se logran los primeros derechos y en 2017 me divorcio. De esta manera me siento una ciudadana más con los mismos derechos que el resto”, aseguró.
El año pasado tuvo la posibilidad de participar en un panel y por primera vez en Necochea se pudo plantear cuales son los prejuicios. Andy está en el frente “Diversidad que los prejuicios se los lleve el mar”. En este sentido, afirmó que “los prejuicios los vamos a poder combatir educando desde la diversidad en todo sentido, es decir, preguntarnos ¿qué estoy haciendo al respecto?, en mi caso voy a seguir militando para que sea visible y alguien no tenga temor de decir no tengo novio, tengo novia”.
Al día de hoy sigue habiendo situaciones de discriminación hasta en lo más mínimo como puede ser compartir un ronda de mate. Inclusive Andy analizó que cuando una mujer dice que se enamoró de otra mujer es más juzgada por las propias mujeres.
Al momento de ahondar sobre su deseo de ser madre, puntualizó que pasó por diversos periodos. Tuvo el deseo de ser madre pero su pareja no, luego lo postergó por cuestiones de salud, en 2014 se anotó en el registro de adoptantes y pasó por dos periodos posibles de adopciones, fue familia de abrigo siendo madre sustituta y hoy lo canaliza al trabajar con niños, que le dan todo su amor. “El amor de madre es un amor que no se termina en algo biológico”, concluyó.
Por otra parte, Andy opinó que hablar con la familia sigue siendo lo más difícil. “Desde mi trabajo en la escuela me ha tocado de tener que ayudar a los chicos a hablar con la familia”.
Para Cinthia Divers, la vida nunca le fue fácil. Ella es trans, nació en Chile y hace 32 años que vive en Argentina y 12 en Necochea. Se fue de su casa a los 17 años por su homosexualidad, por miedo. “Llegué en un tiempo que había mucha discriminación, no estaba la ley igualitaria, era bastante difícil porque teníamos que trabajar en la calle sin ningún tipo de ley que nos proteja. Fue peligroso y así es la prostitución, te vas encontrando con distintas situaciones”, puntualizó.
Cinthia a los 20 años llegó a la Argentina como un chico gay, empezó a conocer gente y se dio cuenta de lo que sentía y lo que la hacía feliz. “Cuando me puse los tacos cambió mi vida, empecé a proyectar y a tener mis cosas. Siendo trans trabajé de todo, nunca me quede quieta, siempre me las trate de rebuscar”.
El hecho de ser trans la llevó a vivir en la clandestinidad, “no podíamos salir a la calle, por la discriminación, teníamos que mandar a alguien a la farmacia, o hacer compras porque te cerraban la puerta, en el hospital también nos trataban mal y para hacernos el cuerpo acudíamos a la clandestinidad para vernos mejor”.
Cinthia tiene recuerdos de situaciones muy feas, de maltrato, de abuso de poder, pero para ella cambió cuando salió la ley igualitaria. “Es una lucha que se logró pero hay que seguir porque no terminó”, dijo.
Conseguir el cupo laboral en la Municipalidad fue un sueño cumplido. “Empecé a trabajar en blanco, fue salir de una burbuja y aprender a vivir de vuelta. Esto nos dio la libertad, el trabajo nos dignifica como personas. A mí me cambio la vida”.
Asimismo, reflexionó frente a los cuestionamientos de los demás cuando les dicen por qué les tiene que dar trabajo a los trans. “Simplemente porque no es la misma situación y recién a los 50 años encuentro un trabajo en blanco con todas la de la ley y nunca me dieron una oportunidad Nosotros vivimos en un mundo distinto y no tenemos las mismas oportunidades que el resto de las personas”.
Cinthia se eligió su nombre, se hizo operaciones para sentirse mejor y vivir con plenitud, sintiéndose a gusto con su cuerpo”.
Aportar a los demás
Facundo Merlo es gay y celebra la fecha, ya que es una reivindicación de la lucha que se viene dando hace muchos años, reclamado por los derechos que no se cumplen y a los que no pueden acceder.
“En mi adolescencia me di cuenta que me atraían las personas de mi mismo sexo y tuve un grupo de compañeros que me respetó y lo conté al terminar la secundaria. Muchas veces se experimentan situaciones feas, pero después es una situación de liberación porque uno sale de la clandestinidad que uno va viviendo”, expresó.
Bajo su punto de vista ahora se toma con mayor libertad y las nuevas generaciones tienen otra apertura, lo hablan, aunque los adolescentes que tienen familias más conservadoras discriminan.
“Me gustaría que las nuevas generaciones no se críen en un closet como crecimos muchas personas del colectivo. Se trata de poder dar vuelta la página y que lo puedan vivir con más libertad”, indicó.
Facundo es docente y desde la ESI, Educación Sexual Integral, ha dado talleres, charlas sobre diversidad sexual. “La sexualidad tiene que ver con nuestros deseos, afectos y no puede estar siendo juzgado por la sociedad. La ESI es un herramienta fundamental que ayuda y aborda esta problemática”, finalizó.
Asimismo, Lucas Del Hoyo, estudió Administración de empresas, trabajó en varias empresas, y ejerció en la función pública a través del programa de turismo y diversidad en la provincia de Buenos Aires. “Adhirieron 86 municipios y se armó una red de trabajo teniendo en cuenta los gustos, necesidad y preferencias, generando espacios en la provincia de Buenos Aires”, contó y añadió que trabajando en Ioma incorporó un programa para cubrir los tratamientos y operaciones de trans, que no se estaban cubriendo. Hubo que luchar por un montón de prejuicios de la comunidad médica porque claramente había que pasar por auditorias y teníamos que luchar con estructuras que tenían en la cabeza”.
En su caso aseguró que “tuve la suerte de tener una familia que siempre me acompañó. Siempre pude hablar con libertad y no sentí esa presión de contar. Mi mamá hasta el día de hoy quiere que sea una persona feliz”.
Asimismo, recordó que se enfrentó a situaciones y a sus propios prejuicios. “Eran situaciones que no me eran desconocidas pero me parecían incómodas o raras y me empecé a prestar a ver si me gustaban o no, hasta que me di cuenta, y la llame a mi mama y le dije te cuento que soy gay y ella me dijo “por fin! estábamos esperando que nos digas, no te queríamos apurar”.
Día internacional
El Día Internacional del Orgullo LGBT+ (lesbiana, gay, bisexual y transexual), también conocido como Día del Orgullo Gay se celebra cada año el 28 de junio y consiste en una serie de eventos que los distintos colectivos realizan públicamente para luchar por la igualdad y la dignidad de las personas gays, lesbianas, bisexuales y transexuales.
Aún existen muchos países en el mundo donde la diversidad sexual está perseguida y criminalizada por parte de las leyes y las autoridades. Y en muchos países en los que ya ha sido aceptada a nivel estatal, la sociedad sigue estando muy lejos de aceptar una situación que ya debería haber sido normalizada desde hace mucho tiempo.
Esta fecha se celebra el 28 de junio porque en esa fecha se conmemoran los disturbios de Stonewall (Nueva York, EEUU) en 1969, que marcan el inicio del movimiento de liberación homosexual. Ese día hubo una redada policial en el pub Stonewall Inn en un barrio de Nueva York.
Como respuesta, surgieron de forma espontánea diversas revueltas y manifestaciones violentas que pretendían protestar contra un sistema que perseguía a los homosexuales.
Estos disturbios, junto con otros hechos que ocurrieron posteriormente, son considerados como las primeras muestras de lucha del colectivo homosexual en Estados Unidos y en el mundo. Y se consideran los precedentes de las marchas del Orgullo.