Otra medida contradictoria e improvisada para frenar los contagios
El domingo por la noche, el Gobierno nacional anunció otra de esas medidas irrisorias y contradictorias que no van a servir bajo ningún punto de vista para aminorar los contagios de coronavirus y sí para contribuir a la holganza de aquellos que tienen su ingreso asegurado a fin de mes, aun sin trabajar.
Según la nueva disposición, los empleados de la administración pública nacional quedarán eximidos de la presencialidad en sus puestos de trabajo hasta mañana miércoles, en la previa del feriado de Semana Santa. Asimismo, se invitará a las provincias, a los municipios, a los otros poderes.
De esta forma, se verá resentida la atención al público en varias de las oficinas que pertenecen al Estado en todo el país porque contarán con menos personal y, en otros casos, directamente permanecerán cerradas durante la semana entera, considerando que el jueves es día no laborable para la administración pública y el viernes es feriado nacional. A modo de consuelo, en Necochea todas las dependencias públicas seguirán abiertas al público y trabajando como lo venían haciendo, aunque cabe decir que algunas están atendiendo sólo con turno previo.
Contradictoria
En principio, esta medida es por lo menos contradictoria. Por un lado, se decide resentir la atención de los contribuyentes en el sector público, bajo el argumento de frenar los contagios, pero, por otro lado, se promocionan las salidas turísticas a distintos lugares del país, la costa incluida, durante la Semana Santa. Pareciera –según esta disposición- que el virus se contagia sólo en los lugares de trabajo y no así en las salidas turísticas. Sobre este punto, hay que decir que seguramente están mucho más controlado los protocolos en un lugar de trabajo, en una oficina o en un comercio, que en un lugar de esparcimiento donde a veces la gente está más predispuesta a la relajación. Con esto no estamos diciendo que se restrinja el turismo interno sino solamente que tenemos que seguir trabajando en todos los ámbitos, estatal como privado, respetando los protocolos vigentes e incluso reforzándolos.
Además, justamente en una semana corta, donde ya de por sí los días de trámites son acotados, se hace un anuncio de estas características un domingo a la noche, dejando al vecino, de imprevisto, sin la posibilidad directa de acercarse al Estado, ya sea por una consulta, un reclamo, un trámite o hasta un pago. Lo que demuestra que se trata de una medida irrisoria, contradictoria y además improvisada.
También hay que tener en cuenta que estas personas que no van a tener la obligación de ir a sus lugares de trabajo, no tienen que estar encerradas. Por lo que es poco probable, que se queden en sus casas sino, por el contrario, es más factible que aprovechen para salir a la calle, a copar los espacios al aire libres, a participar de reuniones sociales, en definitiva, a hacer aquellas actividades que sí constituyen un riesgo a la hora de hablar de contagios.
¿Trabajo en forma remota?
Otro punto para cuestionar es esta decisión de no atender presencial sino trabajar de forma remota. Quizás muchos de los empleados trabajen desde sus casas, como indica la resolución, pero lo que necesita el vecino no es que le contesten un correo electrónico o un WhatsApp sino que lo que requiere es que lo atiendan y le resuelvan los problemas o los trámites de una sola vez y no, mandando previamente cuatro o cinco mensajes para que después le terminen diciendo que deberá esperar a que se abra la oficina. Lamentablemente, en algunos rubros, la atención remota no sirve. Además, en más de un caso se cumple a medias, porque el empleado no tiene los recursos ni la documentación para poder darle curso a los trámites.
Una vez más desde estas páginas, hacemos hincapié en la necesidad de seguir cuidándonos, cumpliendo estrictamente con el distanciamiento, uso de barbijo y respetando los protocolos de cada una de las actividades, tanto en el trabajo, en la escuela como en los espacios de socialización y recreación. La cuarentena excesivamente larga y restrictiva ya dio muestras el año pasado de que no se puede volver repetir ni para el sector privado, que necesita tener sus emprendimientos en marcha, ni para el sector público porque el vecino requiere que el Estado esté presente y no va a poder estar, si la mayoría de sus oficinas están cerradas.