Otra muestra de abandono
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A veces cuesta creer el mal estado de varios espacios públicos de Necochea, es decir aquellos en los cuales tienen injerencia y responsabilidad directa el Estado u otros organismos.
Las destruidas calles aparecen en el puesto principal de un ranking imaginario, pero a medida que se recorre la ciudad, aparecen otras negativas sorpresas.
La introducción viene a cuento de la manifiesta falta de mantenimiento que muestra hoy en día el puente Dardo Rocha, no tanto en su calle de rodamiento sino en sus barandas, senda peatonal y luminarias, donde reinan el óxido y las roturas.
El puente es, junto al Colgante, la vía de paso diario de miles de personas, muchas de las cuales los atraviesan caminando o con su bicicleta de tiro, por temor a ser atropellados.
En este caso es donde se empiezan a percibir los peligros del Rocha, cuyo camino de paso para peatones muestra agujeros y uniones de trechos flojos, que no dan mayor seguridad; y que deberían ser arregladas prontamente para que no se ensanchen las roturas y alguien caiga al vacío.
El deterioro del Rocha viene de largo tiempo. De hecho Ecos Diarios dio cuenta del mismo meses atrás, previo a la amplitud de su habitual tránsito, al cerrarse por varios meses el puente del paraje Los Manantiales, para su arreglo.
Desde lo visual el puente parecía endeble para soportar el paso de cientos de camiones, como se preveía iba a ocurrir. Pero que finalmente no fue tanto, al no ser época de cosecha.
Por entonces desde Vialidad se dio a conocer que la estructura que une ambas orillas del río Quequén se mantiene fuerte, e informó de periódicos controles.
Volviendo a lo que se ve con mayor claridad, en algunos sectores de las barandas laterales las mismas están carcomidas, es decir que les faltan pedazos, mientras que las columnas de luz están faltas de pintura, con óxido en algunas partes y las cajas de cableado eléctrico sin tapas.
Si bien aparece más sólida a la vista, la carpeta asfáltica luce en algunos sitios falta de material, observándose la chapa inferior.
Los memoriosos citan que los últimos arreglos del Rocha, que fuera construido en la década del ochenta, se llevaron adelante en los noventa, y de allí en más sólo le hicieron “parches”. Es así que el deterioro fue avanzando lenta pero progresivamente.
El estado actual del puente Dardo Rocha no es más que el producto de un largo abandono en cuanto a mantenimiento, órbita en la cual debe actuar Vialidad. Y como ello no está ocurriendo, el Ejecutivo debería exigirlo, antes que ocurra un accidente y nos lamentemos todos.///
(Publicado el domingo 20 de mayo de 2018)