Otro caso de extrema violencia terminó con un hombre apuñalado
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Fue agredido por su propia pareja tras una discusión
A menos de una semana de registrados dos homicidios en riñas en nuestra ciudad, en la madrugada de ayer se produjo otro hecho de extrema violencia, esta vez en Lobería, donde un hombre sufrió dos heridas de arma blanca de parte de su propia pareja.
El incidente se produjo durante una discusión entre la víctima y la agresora por cuestiones propias de la convivencia.
Si bien no se dieron a conocer identidades de las personas involucradas para preservar a la familia, se supo que el herido terminó en el Hospital Municipal “Gaspar M. Campos” de Lobería, donde debió ser sometido a una intervención quirúrgica.
Todo comenzó cuando desde el mismo nosocomio en la Estación Comunal de Policía de Lobería se recibió una notificación sobre el ingreso de una persona con heridas de arma blanca.
Como es de rigor en este tipo de incidentes donde ingresan personas víctimas de posibles delitos, los médicos dieron aviso a la Policía.
El hombre, que en ese momento estaba siendo intervenido, había manifestado a los médicos que había sido su pareja quien lo había agredido.
La Policía inició inmediatamente una investigación, pero no debió ir a buscar a la agresora, que se presentó espontáneamente en la Comisaría de la Mujer y entregó el arma blanca con la que habría herido al hombre.
Sin antecedentes
Si bien no existirían antecedentes de violencia en la pareja, algunos reproches por cuestiones económicas y personales habrían llevado a la pareja a discutir y a la mujer a tomar un cuchillo y aplicarle dos puntazos al hombre.
Según trascendió, al ver al hombre sangrando la mujer se habría desmayado, mientras que el herido salió de la casa y fue pedirle ayuda a un vecino.
El hombre fue ingresado al hospital municipal de Lobería, donde se lo intervino a fin de suturar heridas y evitar cualquier posible consecuencia de heridas internas.
Poco después del hecho había sido estabilizado y se encontraba fuera de peligro, pero debido a las circunstancias quedó internado en observación.
En cuanto a la agresora, fue aprehendida a fin de que no regresara a su domicilio, donde permanecían los hijos de la pareja y otros familiares.
La mujer habría manifestado que no había tenido intenciones de provocarle heridas graves a su marido, sólo había querido “asustarlo”.
Al archivo
Avanzada la mañana de ayer, se supo que la víctima no iba a presentar ninguna acción legal contra su propia pareja, a la que habría calificado como “nerviosa”.
Debido a esa circunstancia, la mujer recuperó la libertad y no se iniciaron actuaciones contra ella, aunque, de haberse producido en otro marco, hoy podría estar imputada del delito de “tentativa de homicidio”.
El incidente se produjo en momentos en que parece haberse producido un recrudecimiento de la violencia en nuestra ciudad y la región. En sólo tres días se registraron dos homicidios en nuestra ciudad.
Las consecuencias de la violencia irracional
El hecho registrado ayer en Lobería, que no fue calificado como “tentativa de homicidio” debido a que la víctima desistió de iniciar acciones legales contra su propia pareja, se produjo en una semana cargada de violencia en jurisdicción de la Jefatura Departamental Necochea.
El homicidio de Ricardo Omar Cordero, el domingo y el de Emmanuel Yasevali, reflejan una violencia inusitada.
Si bien se trata de hechos puntuales, estos homicidios se enmarcan en un año donde se han producido varios crímenes violentos.
Ya en 2016 Necochea había aparecido en el ranking de las 10 ciudades con mayor cantidad de homicidios dolosos del país. En esa oportunidad se encontraba octava con 11,8 homicidios cada 100.000 habitantes.
La cifra podía resultar realmente preocupante si se tenía en cuenta las correspondientes a unos años antes, cuando la ciudad contaba con una de las tasas de homicidios más bajas del mundo.
Según datos correspondientes al período 2009 y 2010, la tasa de homicidios en Necochea era de entre 1,7 y 2,5 homicidios cada 100.000 habitantes.