Otros Juegos como espectadores
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Desde Beijing 2008, con el nadador Eduardo Otero, Necochea no tiene protagonistas en la máxima cita deportiva
Aunque el fútbol dio el puntapié inicial ayer, en la mañana de hoy se levantará el telón los esperados Juegos Olímpicos de Tokio con el desfile de las delegaciones y el encendido del pebetero en la tradicional ceremonia de apertura. Y como desde hace 13 años, el deporte de Necochea deberá disfrutarlos como un espectador más. En unos Juegos tristemente célebres por no contar con público en las gradas debido a las restricciones por la pandemia.
Lamentablemente en Tokio 2021 no habrá protagonistas nacidos en nuestra ciudad. Desde la edición de Beijing en 2008, con el nadador Eduardo Otero, Necochea no cuenta con atletas en la delegación argentina en la máxima cita del deporte internacional. Una ausencia olímpica que por lo menos se prolongará por 16 años, dejándonos la esperanza para los Juegos de Paris del año 2024.
En más de 100 años de historia olímpica, solo cuatro necochenses disfrutaron del calor del pebetero encendido.
Poker
El primero en llegar a unos Juegos lo hizo desde el corazón de Quequén. El recordado boxeador José Saro Giorgetti “Kid Tutara” compitió en la edición de 1956, en Melbourne, en Australia, donde llegó hasta los cuartos de final en la categoría más de 81 kg. de peso.
Hubo que esperar mucho más para tener al segundo. Esteban Martínez es además el único necochense en lograr una medalla en los Juegos, cuando se subió al tercer lugar del podio con la selección de vóley en los Juegos de Seúl 1988, logrando la única medalla olímpica en la historia de nuestra ciudad. El “Mono”, radicado desde hace muchos años en Capital Federal, es además el necochense con más presencias olímpicas, con cuatro. Su debut había sido cuatro años antes en los Juegos de Los Angeles 1984. Y volvería dos veces más, pero incursionando con éxito en el beach voley, en Atlanta 1996 y luego en Sidney 2000.
También desde el vóleibol, en la por entonces novedosa posición de líbero, Pablo Meana estuvo presente en Sidney 2000 y en Atenas 2004. Y lo dicho, el cuarto y último necochense en llegar a unos Juegos fue el nadador Eduardo Otero, con una notable presencia en tres ediciones consecutivas, Sidney 2000, Atenas 2004 y Beijing 2008.
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Varios deportistas de nuestra ciudad han estado pugnando por ganarse un lugar en Japón durante la olimpiada, que se prolongó por primera vez por largos cinco años. La ausencia no es sinónimo de fracaso. No lo es tampoco de vacío para nuestro deporte, que por otra parte ha logrado una continuidad de presencias en los Juegos Panamericanos. Pero el salto olímpico no se ha podido dar. Ser olímpico es un objetivo máximo y en ocasiones no se tiene real dimensión de lo logrado. Siempre es valioso tener valores en la elite, pero nunca hay que dejar de lado la base de la pirámide. Y que una cosa llegue a ser el resultado de la otra. Y no valernos sólo de esfuerzos o talentos aislados. Esta ausencia de tantos años no hace más que magnificar lo logrado por estos cuatro deportistas y también por sus formadores, por los entrenadores y el grupo que los rodeó para conseguir tener esos anillos en la piel para toda la vida.
“Compartirlo en familia”
Para el nadador Eduardo Otero, vivir los Juegos como espectador es una buena oportunidad de “compartirlo en familia. Ya lo venimos hablando desde el año pasado y me pone contento que se puedan hacer, más allá de que el marco no va a ser el ideal, sin público, algo que da pena más que otra cosa”.
Por su puesto que la natación será algo que buscará no perderse, aprovechando que las eliminatorias serán por la noche de nuestro país, desde la hora 20.
Más allá de la natación, el tres veces olímpico apuntó que “soy un adicto a todos los deportes. Hoy está la posibilidad de ver todo sin que se te pase nada, viendo cualquier deporte donde participe un argentino, esas son las prioridades”. En ese sentido, reflexinó que “en estos tiempos es donde no valoriza más el camino y esta bueno compartirlo en familia, es muy lindo cuando mi hijo me pregunta y puedo explicarle que estuve ahí. Es un momento muy lindo”.
“Identificado con el grupo”
Aunque dejó la Selección Argentina hace poco más de una década, Pablo Meana reconoció un vínculo especial con el equipo que nos representará en Japón: “Uno mantiene la relación con la camiseta, todos los que hemos pasado tenemos el compromiso de seguir dejando un legado a los chicos. Estoy en contacto con muchos de los compañeros que están hoy como De Cecco, Conte, Méndez, se ha hecho un plantel muy bueno, hay buena gente, conozco al kinesiólogo, al estadígrafo, me siento muy identificado con el grupo, con esta selección. Tengo un montón de amigos y soy recontra hincha”.
Como entrenador, apuntó que “a los chicos del club (Huracán) les trasmito que vean los partidos, tanto del masculino como del femenino o el beach. El voley va a tener unos Juegos hermosos para ver”.
Y claro los demás deportes también: “Me encanta ver todos, cuando fui a los Juegos iba a ver a otros para distraerme y me encanta. Estaremos prendidos a la tele porque es algo imperdible cada 4 años, aunque los horarios de Japón sean complicados”.