Trípano, Cuello, Gaitán y la tensa espera del huracán Irma
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La primera abandonó Miami hacia Orlando, por prevención. El odontólogo y el empresario vieron cortadas sus vacaciones por el fenómeno que se avecina y viene haciendo estragos
La inminente llegada del destructivo huracán Irma a la península de Florida, en Estados Unidos, que estiman impactará fuertemente en Miami y alrededores, ha generado un éxodo masivo desde dicha ciudad hacia el interior y un estado de alerta sin demasiados antecedentes, pese a ser una zona en la que los ciclones son frecuentes.
Pamela Trípano, quien reside en Miami desde hace cuatro años, es una de las cientos de personas que ya abandonaron la ciudad, para instalarse junto a un nutrido grupo de argentinos en la ciudad de Orlando, distante a unos 400 kilómetros.
“Por ahora estamos acá a la espera de lo que ordenen las autoridades, ya que no se descarta que también debamos alejarnos de Orlando, si los efectos del huracán, que se espera para la noche de este sábado o madrugada del domingo, se propagan”, contó a Ecos Diarios Pamela, para acotar que “nos estamos preparando con tiempo, porque se anticipa que será el ciclón más grande que se haya sufrido en esta zona”.
Sobre las medidas preventivas que se están tomando, Trípano contó que “se aconseja tapiar las aberturas de las viviendas y negocios, y en el caso de las puertas, colocar bolsas de arena, para trata de amortiguar el embate de los vientos. Asimismo ya hoy (por ayer) y mañana no hay clases para adecuar las escuelas y otros edificios que servirán como centros de evacuación, en caso de ser necesarios”.
Para Pamela será la segunda experiencia en cuanto al paso de huracanes. Al respecto comentó que “el año pasado hubo uno, pero no pasó nada grave, porque se desvió. El Irma es más serio, más grande, más fuerte…”
De todas maneras se mostró tranquila “porque se reciben permanentes instrucciones y la reacción de la población para protegerse y no correr serios riesgos es inmediata y se acatan lo que dicen las autoridades y expertos”.
“Los edificios son aptos para soportar huracanes, pero como este viene tan fuerte, es mejor salir de la zona de la playa”, culminó.
Huida por la autopista
En la jornada de la víspera el tránsito por las autopistas estaba colapsado, ante miles de vehículos con familias alejándose hacia el interior del territorio estadounidense, eligiendo sitios como Orlando, Atlanta y hasta Georgia y Nueva York.
En tal condición se hallaban ayer, a media tarde, el odontólogo Héctor “Titino” Gaitán y familiares; y el empresario Fabián “Bocha” Cuello, su primo Leonardo y Pedro Raimondi.
El primero subrayó a Ecos Diarios que “no nos dejaron seguir en el hotel en South Beach (la playa más popular de Miami) y estamos viajando a Nueva York, para tomar el avión a Madrid, España, en donde vivimos. La ruta hacia el norte está a tope, los autos vienen en caravana…”
En tanto Cuello, quien se vio obligado a terminar antes de tiempo su estadía en Miami, señaló que “escapamos porque se viene el huracán y nos recomendaron que abandonáramos la ciudad, pues era probable que sucedan días son luz ni agua. Las carreteras están muy cargadas y estimo que iremos a Washington o a la zona final de la costa del golfo, para estar más tranquilos”.
“En Miami hay alerta máxima. Por caso no se sabe si las grúas monumentales que se usan para construir los edificios en la zona céntrica, que se levantan de a decenas, podrán soportar el embate del huracán y se está ante algo peligroso”, precisó el empresario del sector gastronómico y turístico.
Cuello, que también estaba en viaje, alejándose de Miami, apuntó: “Venimos escuchando radio y no se habla de otra cosa. Ellos dicen que hay que prepararse para lo peor y desear lo mejor”
Asegurar la casa e irse
Al momento de ser contactado ayer, Mauricio Rizzo, quien reside en Miami desde hace años estaba ocupado en planificar hacia donde irse, hasta tanto pase el huracán Irma.
“Lo primero que quiero hacer es dejar la casa lo más asegurada que pueda y compré cosas para llevarme, pues no creo que me quede acá. La calle es un caos y la gente está muy nerviosa…”
“La gente tiene miedo”
Al describir el sentimiento de la gente, Pamela Trípano narró que “ tiene miedo, pánico diría por lo que pueda ocurrir y se altera en demasía, a punto que salen raudamente a comprar comida, agua, linternas, gas, carbón y alimentos enlatados, pues no saben por cuántos días pueden estar aislados e inclusive es probable que estemos sin luz durante semanas”.
“En lo personal llené el tanque de nafta del auto y me aprovisioné de comida, linternas y velas”, manifestó.
La caótica situación también fue reflejada por Mauricio Rizzo, quien añadió que en las gasolinerías hay que hacer cuatro horas de cola y en los súper, ya no hay existencia de agua y productos en lata”.
Si bien el aeropuerto de Miami ayer estaba operable,- no para vuelos internacionales- las personas consultadas subrayaron que “se han empezado a agotar los pasajes aéreos a ciudades estadounidenses. La única que queda es tomar el auto y salir a la ruta, pero conseguir gasolina es más que complicado. Para muchos largarse es una lotería, porque no saben si más adelante, en la península, conseguirán combustible”.