Papá Noel sorprendió a los pasajeros
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Adultos y chicos aprovecharon para sacarse fotos. Una jornada distinta
Nadie se imaginaba ver a Papá Noel ayer manejando la línea 503 de la Compañía de Transporte Nueva Pompeya, siendo una gran sorpresa para chicos y grandes. Verlo en persona, mientras uno subía al colectivo, fue una alegría para muchos, que no dudaron en sacarse fotos y grabar videos, quedando ese recuerdo guardado para siempre.
Inclusive, el efecto sorpresa no sólo fue para quienes tomaban el colectivo, sino también para los que iban caminando y lo veían, además de los automovilistas.
En diálogo con Ecos Diarios, Alan Zugazúa, quien trabaja en la línea 502 y 503, en la mencionada compañía de transporte, aseguró que hace un par de meses se le ocurrió la idea y al proponérsela a sus patrones, desde un principio le dijeron que si, que no había problema.
“Uno ve cómo está la situación económica y sabemos que la plata no le alcanza a nadie- Por eso entiendo que debemos tomarnos el trabajo bien, no manifestar los problemas y trasladarlos a la gente con la que uno se relaciona”, señaló.
Al decir de quienes lo conocen, Alan se muestra siempre con una sonrisa, con respeto hacia la gente, buscando el lado positivo. Por cierto, tiene en el colectivo la siguiente frase pegada: “Nunca dejes de sonreír, porque el día que no sonrías, será un día perdido” e inevitablemente los pasajeros al leer la frase, sonríen.
El joven colectivero aseguró que antes de transformase en Papá Noel, dudaba en cómo se lo tomaría la gente. Por suerte la respuesta fue muy positiva, y lo que más le gustó fue ver la carita de felicidad de los más chicos.
“Me seguían los autos, los chicos se sacaron fotos. Fue algo hermoso”, dijo.
De paseo
El 80% de los pasajeros son mujeres y un 20% hombres. Ellas van todas al barrio de zona Parque donde trabaja la mayoría, comentó el colectivero de la línea . “Las veo todos los días y les había avisado que iba a preparar una sorpresa. Yo quería sacarle una sonrisa a la gente, que se sientan feliz por un rato, creo que lo logré y me encantó”, aseguró.
Desde que tiene 5 años, siempre le gustó la idea de subirse al colectivo. A los 7 años viajaba solo sin problema, era algo que lo apasionaba.
Alan recalcó que “si elegís el trabajo que te gusta, no vas a tener que trabajar ni un día de tu vida, esa frase la digo siempre”.
Hace 11 años que trabaja como colectivero y se muestra muy atento con la gente, lo cual se lo agradecen con chocolates, alfajores, volviéndose un lindo trato recíproco.
Además de disfrazarse Alan pone carteles con las palabras mágicas Hola, buenos días, gracias, permiso, muy amable y la gente cuando se sube, lo mira y lo pone en práctica.
Al mismo tiempo, indicó que hoy en día la calle está muy difícil y la gente se ofende, se enoja y se bajan de los automóviles a pelear sin tener motivos.
“Creo que con energía positiva se puede lograr cambiar el mundo, y hoy (por ayer) sentí una energía muy linda, me recargó las pilas”, mencionó.
Este joven tiene sin lugar a dudas carisma, ganas, entusiasmo y desde muy chico con 13 años también se subió al Charito donde se disfrazó de Pokemón.
De aquellos años recordó que le gustaba tener su plata y empezó con ese trabajo.
Al mismo tiempo, Alan trabaja como productor de seguros y durante ocho años integró el equipo de natación de Palestra y actualmente está en un grupo de natación master.