«Hay que sacar la telaraña de la casa de uno”
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José “Cholo” Servat opinó que la construcción de una ciudad mejor también es responsabilidad de los ciudadanos, en los cuales observa que muchas veces “la crítica predomina ante todo”
José “Cholo” Servat se mostró con una mirada muy crítica hacia la falta de unión pero muy seguro de que la ciudad tendrá un muy buen futuro, siempre y cuando se pueda lograr que el sector político, los privados y los vecinos en general tiren para el mismo lado, pensando en brindar lo mejor para el turismo.
Servat ha estado a cargo de distintos negocios, entre ellos el de su familia que es la panadería Santa Marta, aunque hoy está abocado a la construcción de casas y oficinas, desde la empresa denominada Containers Necochea.
“Si tengo un almacén, no tengo que quedarme con que no entra gente. Hay que cambiar la mercadería de lugar, bajar los precios o buscarle algo para hacer la diferencia. La monotonía nos hace achatar y deprimirnos todos los días, nos llenamos de mala onda y eso nos complica todo. Estamos en un momento difícil, pero tenemos que pensar en cómo nosotros podemos buscarle la vuelta”, aseguró.
Momento difícil
El hoy empresario de la construcción nació en Laprida pero hace unas dos décadas que eligió radicarse en Necochea, porque vio en esta ciudad un buen lugar para desarrollarse comercialmente.
Si bien reconoció “no entender de política”, aseguró que entiende “de los que nos pasa” todos los días y considera que estamos en un momento muy difícil de la ciudad, de la Provincia y el país. “Siento que no le podemos echar la culpa a una sola persona, porque de esto se sale entre todos. Tenemos que ser más solidarios y unirnos más porque lo que estamos viviendo es como una enfermedad y de manera individual no vamos a poder salir adelante nunca”, indicó.
Según supo manifestar, ha notado también que los necochenses están muy divididos, que “la crítica predomina ante todo” y que “eso no construye nada bueno”.
En otro momento de su reflexión recordó que cuando llegó a Necochea, en el año 2000 o 2001, existía una crisis en todos los ámbitos y que luego todo fue mejorando. “Ahora estamos de nuevo en una caída libre, y no hablo en cuestiones políticas, sino sociales”, aseguró.
Servat contó que su Laprida natal es un pueblo chico, “que brilla por donde lo miras” a causa de que todo está ordenado y prolijo y porque, además, la gente puede seguir dejando la bicicleta afuera sin miedo a que se la roben. “Yo me acostumbré a ver eso. Por eso me llama la atención la inseguridad de Necochea, no poder tener una ciudad que con su belleza natural no la podamos hacer mejor. Es cierto que es un momento difícil y que el dinero no alcanza pero, como ciudadanos, familias y comerciantes no podemos poner excusas para verla linda”, explicó.
Empezar por uno
Por otra parte, señaló que para ver mejoras hay que empezar por la vereda de uno, emprolijar la casa y ser ordenado en la forma de vivir. “Hace falta un cambio social y cultural para poder vivir mejor desde la simpleza. Soy de los que cree que hay que sacar la telaraña del techo de la casa de uno primero para poder exigir determinadas cosas”.
En este marco de autocríticas como parte de la sociedad necochense, dijo que le encantaría poder ir al Hospital y que no falte nada o que la atención siempre sea excelente, pero que entiende que “no debe ser fácil”. Además, le preocupa que solo exista una clínica privada porque “no alcanza”.
También expresó su deseo de que todos los comerciantes puedan tener “ese crecimiento que soñaron” y que “cuando llegue la noche puedan ver una caja que les signifique una vida mejor” pero siente que “no es tan simple”.
El Casino y la pérdida de espacios
Servat lamentó también la pérdida de varios espacios, entre ellos el Casino, edificio del cual considera que se debería hacer “algo moderno, que ocupe a mucha gente” aunque eso “afecte a algún sector”. “Es una pena y sería fantástico que vuelva a su estado original pero eso es imposible y no va a suceder. Tengo una mirada muy abierta y me parece que aquellas ciudades que funcionan son las que abren el juego a lo privado. No funciona que todos vivamos de un municipio, necesitamos que vengan inversiones de afuera”, opinó.
También manifestó que le gustaría que las edificaciones se puedan extender frente al mar hasta la zona de los campings porque es “un sector sin explotar”. Dijo, además, que “en el Río se podrían hacer cosas muy interesantes”.
También demostró sus deseos de instalar una universidad en Necochea para que los chicos no tengan que mudarse para seguir sus estudios. “Tenemos hoteles que están once meses cerrados en los que podrían vivir alumnos de otros lugares. En lugar de irse, podrían venir de otros lados a estudiar y hasta quedarse en el verano a trabajar en la temporada y fomentar el deporte. Ese es el sueño, y no creo que sea imposible si pensamos en el ‘Sí’ y no prevalece el ‘No’”.
Municipio con mucha gente
Con respecto a la gestión de Facundo López, Servat nota que “arrancó mucho entusiasmo” y que pudo hacer varias cosas, a pesar de que otras tantas le han quedado en el tintero y no las pudo desarrollar por distintas razones. “Uno proyecta una ciudad y no siempre se logra, por cuestiones propias o ajenas. A esta gestión lo atacó la crisis de la Provincia y la Nación y no lo ha dejado desarrollarse. Yo la interna no la conozco pero siento que hay mucha gente en el municipio y hay que juntar mucho dinero todos los meses”, remarcó.
En cuanto a los diferentes sectores políticos y su forma de actuar sentenció que “hay que dejarse de joder (sic) porque todos nacieron acá, todos tienen que participar y no ser tan individualistas”.
Viendo la temporada actual, señaló que se llegó al verano sin el mantenimiento correspondiente. Por eso considera que ya para el 10 de diciembre no se tendría que trabajar más en el frente costero hasta el 1º de marzo. “No podés venir a la playa con toda la ilusión y el deseo de haber juntado el dinero en una alcancía todo el año para llegar a un balneario en el que están revocando una pared al lado de tu sombrilla. Tenes diez meses para desarrollar la ciudad, es como cuando uno recibe invitados. Hay que acomodar todo antes de que lleguen”, explicó.
Poca educación
Respecto a los comerciantes, indicó que falta mucha educación porque no se tiene en cuenta que el turismo viene a buscar contención y a sentirse como en su casa. “En Necochea echamos al turismo. El municipio tendría que convocar a los comerciantes y decir cómo se debe recibir a la gente. Vos vas a Córdoba y te tratan como si fueras de ahí o si fueras amigo de ellos, eso hace que la gente vuelva”, comparó.
Además, apuntó contra los titulares de alojamientos que quieren “cobrar algo que no corresponde” porque no tienen “un servicio excelente” y que eso hace que la gente también elige otros lugares. “Todos somos culpables de que esto suceda, no solo una persona. Tenemos que obligar a participar para que esto cambie. La sociedad está totalmente dividida en cada decisión que se toma”, concluyó.///
“El proyecto original del Parque era otra cosa”
José Servat contó que por muchos años fue vecino de Edgar Gatti, mentor del parque Miguel Lillo, y que vio el proyecto original de ese lugar en el que “estaba todo planteado de otra manera”. “Iba a tener una universidad, restaurantes, un zoológico y un montón de cosas que no vi nunca. Si el proyecto original lo tenía, ¿por qué ahora no lo podemos hacer?”, se preguntó.
“Yo no estoy de acuerdo en voltear las plantas, pero no me parece que con eso se termine el mundo. Se puede obligar que por cada planta se tengan que plantar 40 más en otro lado y como municipio me tengo que ocupar de que alguien las cuide. Hoy hay la mitad de las plantas que había en el Parque por cuestiones naturales y no se le puede echar la culpa al emprendimiento privado”, opinó.