“Para mí el secreto de enseñar está en saber forjar el vínculo”
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Señaló María Isabel “Bimba” Falcone, quien es maestra de adultos y aunque está jubilada continúa en actividad a sus 74 años
Hoy, en el día del maestro, compartimos la historia de María Isabel “Bimba” Falcone, quien es maestra de adultos y tiene una extensa carrera en la docencia. Si bien aseguró que siendo joven no quería ser maestra, su opinión cambió al vivir otras experiencias y al día de hoy a pesar de que está jubilada, continúa en actividad a sus 74 años y remarcó “para mí el secreto de enseñar está en saber forjar el vínculo”.
Bimba, trasmite mucha energía y pasión cuando habla de su trabajo y tiene gratos recuerdos de sus alumnos.
Se recibió de maestra normal nacional cuando existía la orientación magisterio, algo que sus padres le insistían que estudiara. “Mis compañeras comenzaron a trabajar enseguida y yo no quería saber nada con la docencia”, dijo.
Ella se fue a estudiar Psicología a La Plata, pero como extrañaba mucho, regresó y con varias materias rendidas de la carrera comenzó a trabajar en enseñanza especial y en la dirección de psicología. “Ahí fue cuando descubrí que me gustaba ser maestra. Para mí fue un descubrir y al mismo tiempo hice otras dos carreras en el Instituto de Formación Nº 31 como profesora de enseñanza especial y orientadora educacional”, detalló.
A lo largo de su carrera profesional trabajó en psicología muchos años, en especial bastantes años, algo en el nivel terciario, un poco en el secundario, y mencionó “como orientadora educacional estuve 22 años, como inspectora de psicología 10 años y llevo 10 años en adultos”.
Bimba aseguró que en estos últimos años recibió un regalo del destino, que fue incorporarse como maestra en la rama de adultos y pertenece al agrupamiento 3, siendo la directora Claudia Luque y la secretaria Gabriela Almada. “Las nombro porque ellas me ayudaron mucho y me tuvieron paciencia a lo largo de estos años”, indicó.
Cuando comenzó a trabajar con adultos, dio clases en un tercer ciclo, después estuvo como maestro fortalecedor en escuelas secundarias de adultos, tuvo algunos grupos de primearia y desde hace cuatro años empezó a trabajar en el Hogar Raimondi.
Al respecto, afirmó que le encanta trabajar con los adolescentes y con el tiempo descubrió que le gustaba trabajar con adultos mayores.
“A lo largo de toda mi carrera he aprendido mucho con todos mis alumnos, es decir, es recíproco una enseña y aprende y el vínculo es muy importante. Yo tengo vínculo con aquellos alumnos que hoy ya no están conmigo, y aunque suene cursi llevo la docencia en mi corazón”, expresó.
Gratificación
Bimba se jubiló en el año 2008 y reconoció que se sintió muy mal durante el primer año y, por este motivo, comenzó a trabajar en educación de adultos, en un cargo de emergencia para probar y remarcó “fue así como recuperé la alegría y la vida”.
A sus 74 años sigue trabajando y no dudó en señalar que todos sus trabajos le han dado muchas gratificaciones, sobre todo le gusta plantearse nuevos desafíos, “me gusta mucho trabajar en situaciones críticas y de conflicto” y, aunque muchos le preguntan por qué no descansa, ella aseguró: “Para mí el trabajo y mi familia son el centro de mi vida”.
Al momento de describirse, dijo que trata de ser alegre y divertida. “En el Hogar Raimondi nos divertimos mucho con los residentes, compartimos experiencias, con algunos alumnos hacemos fortalecimiento, con otros trabajamos la creatividad”, apuntó. En este sentido, nombró a Roberto, quien descubrió su vocación por el dibujo y la pintura y hay varios egresados de nivel primario.
Hoy, es el día del maestro, pero Bimba consideró que es un día más. Sim embargo mencionó a sus maestras Pepa Arcuri y Alicia Muria, de primero y cuarto grado respectivamente de la Escuela Nº 1, por quienes siente un afecto muy especial y tiene muy lindos recuerdos de su infancia.///