“Para mí la vocación docente fue algo muy gratificante en mi vida”
Matilde Gil Thormahl. Con 30 años de trayectoria en la docencia, se jubiló en la Escuela Provincial de Arte “Orillas del Quequén”
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2024/02/feliz_matilde_gil_esta_contenta_del_camino_recorrido_y_disfruta_mucho_su_presente.jpg)
Por María Cecilia Gotta
Redacción
Con 30 años de trayectoria docente, Matilde Gil Thormahl tiene los mejores recuerdos de la Escuela Provincial de Arte “Orillas del Quequén”, donde recientemente se jubiló. “Para mí la vocación docente fue algo muy gratificante en mi vida”, afirmó, además destacó “a lo largo del tiempo, Necochea avanzó como ciudad, a partir de muchos factores, entre ellos, la Escuela de Arte, es decir, eso permitió que la gente amplíe su mentalidad, su perspectiva”.
Matilde es oriunda de Quilmes, vivió mucho tiempo en La Plata, pero al casarse con un necochense, se radicó en Necochea cuando era muy jovencita.
“Me considero necochense, quiero mucho y me encanta esta ciudad, al principio me costó adaptarme porque venía acostumbrada a otro ritmo, había vivido en Quilmes y viajaba todos los días a Buenos Aires porque trabajaba y estudiaba”.
Con respecto a su profesión, Matilde recordó que “cuando era joven no tenía muy en claro mi vocación y estudié Perito en Relaciones Humanas en Buenos Aires, pero al mismo tiempo iba a talleres de pintura con un profesor muy importante de pintura, Aldo Severi, pero todavía no se había despertado la vocación”.
Matilde detalló que también estuvo un tiempo en La Plata estudiando Bellas Artes, aunque no fue la mejor época. “Mucha gente que conocí tuvo que irse del país, desaparecieron, fue una época muy brava, y no podía decir ni como me llamaba, entonces dejé de estudiar, aunque seguí yendo a talleres”, puntualizó.
Al radicarse en Necochea, la vocación por el arte se despertó con más fuerza y Matilde comenzó a estudiar en la Escuela de Arte. “Fui una de las primeras egresadas de la escuela y como ya traía conocimientos anteriores, me resultó fácil la carrera, la hice en poco tiempo y me recibí de Profesora de Artes Visuales con orientación en pintura y grabado”, dijo.
Al mismo tiempo, señaló que generalmente está el dilema entre la vocación docente o dedicarse de lleno a ser artista. Ella se inclinó por la docencia, “pude transmitir a mis alumnos el gusto por el arte y la pintura, además tuve la satisfacción de ejercer en los tres niveles, primaria, secundaria y terciario”.
Matilde se siente orgullosa porque muchos de sus alumnos siguieron la disciplina del arte y los ha visto dando clases. “Cuesta mucho desligarse sobre todo porque he tenido cursos maravillosos, divinos. Hay muchos chicos con talento”, afirmó.
Renovación
El arte está con constante cambio, renovación, y es algo que Matilde señaló sin dudarlo, “ahora se hacen performances, instalaciones, se trabaja con la nueva tecnología, o sea que se notan los cambios”.
Las nuevas generaciones también presentan sus propuestas, lo cual Matilde considera muy fructífero. “Yo estoy agradecida a Necochea y quiero mucho a la Escuela de Arte, veo que le ponen mucho empuje, siempre tuve profesores muy buenos como el caso de Lilita Fernández del Pino, Juan Carlos Comperatore, Pablo Benedini, y ahora también hay muy buenos profesores”, expresó.
Entre sus pinturas, hacer retratos le gusta mucho, en especial el que hace referencia a su infancia, donde utilizó collage.
“Ahora pienso en disfrutar del presente, lo más importante para mí es estar en paz, junto a la familia y disfrutar”, finalizó.///
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión