Para pensar el presente y construir el futuro
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Desde el año 2006, Necochea cuenta con el Archivo Histórico Municipal. Miles de documentos e imágenes están a disposición de la comunidad
Julieta Moreno – Redacción
En una sala del Museo Histórico Regional del parque Miguel Lillo, funciona el Archivo Histórico Municipal, un espacio donde se guardan y protegen documentos que hacen a la historia de nuestra comunidad.
Sin embargo, más allá de la función de conservación, el Archivo Municipal cumple un rol social indispensable para Necochea, que tiene que ver con poner en circulación esa historia, divulgarla y enriquecerla, produciendo conocimiento a partir del estudio de los documentos y también del intercambio con los habitantes de la ciudad.
Miles de documentos y fotografías están a disposición del público para verlos, analizarlos, estudiarlos, con el objetivo de investigar o simplemente saber algo más sobre nuestra ciudad.
Sin embargo, el desafío por delante sigue siendo que ese archivo municipal, que guarda la historia de nuestra ciudad, no sea sólo un elemento de contemplación sino fundamentalmente un elemento indispensable para analizar el presente y construir el futuro, en especial para aquellos que son los encargados de la toma de decisiones de los destinos de nuestra comunidad.
Sus inicios
El Archivo Histórico Municipal comenzó a funcionar en 2006, con el objetivo de recolectar, conservar, proteger y divulgar todo tipo de material de carácter histórico, fundamentalmente en formato papel.
Hasta la creación del archivo, había algunos documentos en el Museo y el resto del material estaba desperdigado en distintos sectores de la Municipalidad.
La Ley Orgánica de las Municipalidades contempla la creación de los archivos municipales y establece que es “documento histórico” todo aquel documento que tenga por lo menos 20 años de antigüedad. A partir de esta premisa, en 2005, Alejandro Andersen, responsable del área, empieza a trabajar en la búsqueda de información de 1985 para atrás.
Cabe destacar que los documentos son “públicos”, es decir, que el productor es la Municipalidad. Sin embargo, el Archivo puede tener además en guarda documentación de otro tipo de instituciones, ya sean privadas o intermedias, pese a que su función específica es la conservación de documentación específica del municipio.
Actualmente el Archivo Histórico Municipal tiene material en formato papel y digital, tanto documentos como fotografías.
Material de trascendencia
En lo que respecta a documentos, hay principalmente del Concejo Deliberante como del propio municipio. Sin embargo, no toda la información que produce la comuna pasa inmediatamente al archivo, ya que hay papeles de las áreas de Catastro, Cementerio, Concejo o Departamento Ejecutivo que no pueden salir del lugar donde se originaron, por la vigencia de dichos documentos. No obstante, se pueden consultar, pero en el lugar donde están guardados.
Cuando se empezó a armar el Archivo, se evaluó la posibilidad de llevar los libros del Cementerio hasta el Museo, pero no se pudo trasladar físicamente el material porque debía, por reglamentación, quedar allí. De todas maneras, se hizo una digitalización, por lo que el archivo cuenta con toda la información del cementerio –nombre y apellido de las personas fallecidas- desde el momento de su creación en 1891, cuando se produjo el primer entierro.
Con relación al Concejo Deliberante, hay numerosos expedientes. El más antiguo es de 1907, pero en forma sistemática hay material desde 1918 hasta la década del 60. No obstante, hay expedientes discontinuado porque en otros tiempos se hacía destrucción de los documentos que ya no se utilizaban.
“Un expediente público tiene un recorrido previsto; en un primer momento se guarda lo que tenga algún interés legal y el resto hoy en día pasa a un archivo intermedio y, de ahí, al archivo histórico. Sin embargo, hace 40 años directamente se destruían”, explicó el historiador Alejandro Andersen, que está a cargo del área. Actualmente los documentos tienen otra valoración y además está estipulado por ley, que así sea.
Estos expedientes son motivo de consulta permanente principalmente entre aquellas personas que realizan investigaciones. En este sentido, se explicó que “son sumamente interesantes porque el Concejo Deliberante desde su creación es el nexo más cercano entre el Estado y el vecino, por lo tanto, se ven reflejadas en distintas etapas las demandas más recurrentes de los vecinos y, por supuesto, también las respuestas que se daban desde el organismo, a cada reclamo, ya sea con una contestación o con una ordenanza”.
El otro repositorio de mayor trascendencia con que se cuenta, es el archivo del Juzgado de Paz de Necochea, que está en guarda. Dicha institución comenzó a funcionar en 1865, junto con la creación del partido, antes de la fundación de la ciudad.
“En aquel momento, la única autoridad que había era el Juzgado de Paz que cumplía funciones políticas, administrativas, policiales, judiciales, recaudaba los impuestos, ocupando todos los roles del Estado”, detalló el historiador.
Ya con la creación de la Municipalidad de Necochea en 1881, cumple una función de justicia no letrada, interviniendo en conflictos de la vecindad de carácter menor. En el caso, en cambio, de las disputas más graves, intervenía la Justicia letrada, que tenía sede en Dolores.
Este archivo pertenece a la Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires, pero desde 1911 hasta década del 70, está en nuestra ciudad. “Estos expedientes son muy interesantes porque permiten conocer detalles que en el recorrido de la historia grande se pierden”, expresó Andersen.
Hay numerosos documentos históricos que tienen gran interés para la ciudad, que pertenecen a los archivos provinciales y que, por tal motivo, no están en Necochea. Sin embargo, desde el Archivo Municipal en algún momento se ha viajado y se ha traído parte del material en formato digital. Por ejemplo, todo lo que fue la transferencia de las tierras públicas al sector privado en el partido de Necochea, es material de la Provincia. No obstante, Andersen explicó que “tenemos todas las mensuras de lo que fue la primera transferencia pública a los privados en formato digital”.
Los documentos correspondientes a la fundación de Necochea también son provinciales, pero parte del material está digitalizado. “Hay mucha información que tienen los archivos provinciales o incluso el Archivo General de la Nación, que tiene pisos enteros en los que no se sabe que hay”, mencionó.
Además de los documentos, el Archivo Histórico Municipal cuenta con cientos de fotografías no sólo de la actividad pública municipal, sino fundamentalmente de la ciudad. Todas las imágenes están digitalizadas y hoy ya casi ni se tocan las que están en formato papel. Las más antiguas corresponden a la fundación de Necochea.
“Es un archivo importantísimo construido principalmente por los vecinos a través de donaciones”, se indicó.
Normas de conservación
Si bien el Archivo Municipal se creó en 2006, se reconoce que atravesó una época de estancamiento que duró algunos años, debido a los cambios municipales y la falta de personal. Sin embargo, con el reacomodamiento del Area de Museos, que pasó a estar a cargo del antropólogo Mariano Colombo, se comenzó a trabajar nuevamente con un plan con objetivos a cumplir a corto, mediano y largo plazo y con un equipo de trabajo consolidado.
Si bien Andersen es el responsable del Archivo Histórico, otras personas del área de Museo han colaborado en la reorganización del archivo que comenzó a hacerse este año.
Gisel Castelli, por ejemplo, ha trabajado en la limpieza de los documentos, mientras que Pilar García, que es diseñadora industrial, ha elaborado cajas específicas para la conservación de fotografías libres de ácido.
“Cada documento tiene su trabajo de limpieza, de orden, de clasificación y de cuidado cuando viene alguien”, explicó el encargado de Museos, Mariano Colombo, destacando que se hace con un montón de dificultades en cuanto al espacio y las condiciones del lugar, teniendo en cuenta que los requisitos de conservación y resguardo de documentos y fotografías son sumamente estrictos y difíciles de cumplir.
“El objetivo a futuro es tener todo digitalizado, incluso hasta tener la información en línea para que la gente ni tenga que molestarse en venir hasta el Museo”, se explicó.
De todas maneras, el papel hay que seguir manteniéndolo y, para ello, existen normas muy complicadas de conservación. Por ejemplo, no se pueden apilar más de cierta cantidad de documentos y en eso se ha trabajado bastante, pero todavía falta. En este sentido, se prevé seguir mejorando el año que viene las condiciones de resguardo del material para acercarse lo más posible a las normas de conservación.
“Se necesita personal, mucho tiempo, un almacenamiento especial, la digitalización también se debe hacer de determinada manera y hay que tener un buen sistema de circulación del material”, explicó Colombo.
Abierto al público
El Archivo Municipal está abierto a la comunidad y se puede visitar de martes a viernes, de 10 a 16. De todas maneras, si se necesita algún material en particular es conveniente consultar antes, así el personal del Archivo separa los documentos y si está digitalizado se puede hasta enviarlo a la persona que lo necesite.
“Se consulta mucho más de lo que cualquiera imagina. Desde personas que buscan un antepasado hasta para trabajos de investigación”, detalló Andersen. Actualmente con la apertura de la Licenciatura en Historia, son numerosos los estudiantes que se acercan a buscar información para elaborar las tesis.
El archivo además de recibir a quienes buscan datos específicos también sale a la comunidad, junto al Área de Museos, a dar charlas en las escuelas que lo solicitan y llevando material para mostrar.
Es que la divulgación y la producción de conocimiento para compartir con la comunidad son objetivos fundamentales del Archivo. En este sentido, hace un mes aproximadamente se terminó una investigación histórica sobre la Biblioteca Andrés Ferreyra, a pedido de la entidad con motivo de cumplir 110 años. En su momento, se hizo un trabajo similar con la Usina Popular Cooperativa en su 75º aniversario y en 2014, con el Concejo Deliberante.
Para el Archivo Municipal es fundamental continuar con el intercambio permanente con los vecinos, ya sean particulares o instituciones privadas o intermedias, porque de esta manera el Archivo sigue creciendo y se sigue nutriendo de datos y donaciones y además cumple con el rol social y la función cultural para la cual fue creado: que se conozca la historia de nuestra ciudad y, a su vez, la sigamos construyendo entre todos los habitantes.
Desafío
El desafío, de todas maneras, sigue siendo que el Archivo Municipal sea un elemento a tener en cuenta por gobernantes y legisladores en la toma de decisiones.
“La Municipalidad en sus distintas etapas, impone nombres, cambia denominaciones, interviene en espacios públicos, sin conocer su historia. El municipio debiera recurrir al Archivo Histórico antes de tomar decisiones, no para frenar iniciativas sino para saber qué pasó antes porque las decisiones deben estar atravesadas por la historia de cada lugar y por cómo eso impacta en la memoria colectiva de las personas”, expresó el historiador.
“Si la historia se reduce al aspecto contemplativo, queda incompleta su función. La historia tiene que servir como un elemento de análisis del presente y en definitiva para la construcción del futuro. Ese el gran desafío que nos queda por delante”, culminaron.
Los tres primeros censos de población
Como material sumamente interesante, el Archivo Histórico Municipal cuenta en formato digital con el Primer Censo de Población que es de 1869, cuando el partido ya existía y en el que vivían 1.129 personas. Su importancia radica en que no sólo está especificado el número de habitantes sino los nombres y apellidos de los primeros pobladores, la edad que tenían y a qué se dedicaban.
También se cuenta con el censo provincial de 1881, en este caso sin los nombres, y el censo de 1895, nuevamente con los apellidos de las familias y con el dato de que en ese entonces vivían 9.930 personas.
Estos datos se encontraron en la década del noventa, 130 años después de que se realizaron, en el Archivo General de la Nación.
“Estos censos son muy importantes porque nos permiten ver cómo fue la dinámica de poblamiento desde la creación del partido en 1865, la fundación de Necochea en 1881 y cómo se encuentra la ciudad a finales del siglo XIX. De 1869 a 1881, la población se triplica y al 1895 se vuelve a triplicar”, analizó Andersen.
Además agregó que “lo otro interesante es que la primera población del partido de Necochea de 1869 está fundamentalmente compuesta por inmigrantes del resto de las provincias argentinas o de los países limítrofes. Los europeos los vamos a encontrar recién a finales del siglo XIX, en el censo de 1895”.
“Esto significa que toda la etapa de ocupación, puesta en producción del territorio y primer el despegue económico fue realizado por santiagueños, cordobeses, bolivianos, chilenos y uruguayos y 20 años después llegan los españoles, franceses e italianos a un territorio en el que la parte más difícil ya está conformada”, detalló.
Esta producción de conocimiento sólo es posible en el marco de un Archivo Municipal, que tiene importancia para nuestra comunidad como un lugar, no sólo donde se guardan y se protegen los documentos, sino como un espacio donde se produce información y conocimiento histórico y se pone en circulación en la sociedad.