Para proteger la vida
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En los últimos años, se ha multiplicado la cantidad de motos que circulan, tanto es así que casi han remplazado a las bicicletas. Esto significa que numerosas personas han accedido a un medio de traslado más rápido y más cómodo.
Sin embargo, lamentablemente gran parte de los motociclistas no toma conciencia de la importancia de llevar el casco puesto a la hora de conducir.
Hace dos semanas fallecieron en la zona, dos jóvenes que iban en moto, uno en Tandil y otro en nuestra ciudad, y presuntamente, al menos, uno de ellos no llevaba casco.
Según las estadísticas de la División de Tránsito, quienes más cometen la infracción, son los más jóvenes, es decir la franja etaria que va de 16 a 20 años, y si bien se asegura desde ámbitos oficiales que se han intensificado los controles, en la práctica la situación es la misma. Con sólo pararse en una esquina una hora, se pueden ver decenas de personas en moto y sin casco y ni hablar de las familias completas, matrimonios con hijos pequeños, que se suben a estos rodados sin ninguna protección. Otros, en cambio, llevan el casco, pero en la mano y cuando ven un inspector se lo ponen rápidamente, algo que se repite más aún cuando hace calor.
En general, quienes se manejan de esta manera, creen que nunca les va a pasar nada, que las cosas le suceden al otro, pero lamentablemente un día pasan.
Es primordial insistir más con los controles en la calle. La presencia de los inspectores, el cobro de multas –que en el caso de la falta de casco llega a los $5.000-, el secuestro del vehículo, son las únicas maneras para reducir la cantidad de infracciones y, por consiguiente, evitar accidentes graves e incluso salvar vidas. En este sentido, hay que decir también que en muchos casos, las personas accidentadas terminan en el Hospital con fracturas expuestas que llevan mucho tiempo de recuperación en el que no pueden trabajar, generando múltiples trastornos.
Otro de los puntos en los que hay que insistir es en la educación vial para los principiantes. Si bien se hace hincapié durante los cursos para sacar la licencia de conducir, parece que hay que trabajar aún más en el tema porque son pocos los que respetan la norma.
Otra de las cuestiones a reforzar es la educación vial en los colegios, no solamente con los chicos de la primaria sino también con los de la secundaria, que son quienes más pronto tendrán la habilitación para manejar. Además es necesario que las charlas que hacen los inspectores de tránsito en las escuelas, se refresquen todos los años y que incluso los docentes mismos se comprometan a hablar del tema con los alumnos porque también estas cuestiones hacen a la formación ciudadana. Cuando uno conduce una moto con el casco reglamentario no solamente se cuida uno sino también protege al otro porque un accidente produce consecuencias para las dos partes involucradas.
Es de esperar que se trabaje desde el municipio en estos dos aspectos de la cuestión: más control, por un lado, y educación vial, por otro. Si bien se trabaja, en este sentido, hay que reforzar las tareas porque evidentemente no es suficiente.