Parador integrador. Cerrado y deteriorado
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Este año, al igual que el anterior, será sede de la Policía. Desde que se inauguró en 2011, el espacio siempre ha cumplido funciones distintas
Con la temporada ya habilitada y con los primeros turistas ya recorriendo la ciudad, todavía el Parador Turístico Integrador, que está en avenida 2 y Pinolandia, no sólo no está prestando ningún servicio, sino que además está cerrado, desprolijo y deteriorado. En principio, la idea de la Municipalidad es volver a dárselo a la Policía, como se hizo el año pasado, pero lo cierto es que todavía no hay ningún movimiento, por lo menos, para arreglar mínimamente la estructura.
Desde que se inauguró, hace nueve años, siempre ha sido un comodín, un lugar en el que se prestaron distintos servicios, pero nunca tuvo una función específica que continuara en el tiempo. Es más, todos los años, se le ha cambiado la función, lo que ha contribuido a que el espacio no tenga identidad propia.
Desde 2011
Se construyó en 2011, durante la intendencia de Daniel Molina, por iniciativa del gobierno provincial, en ese entonces a cargo de Daniel Scioli. Fue inaugurado en diciembre de ese año y, en este caso, le tocó inaugurarlo a Horacio Tellechea. Para el acto de apertura, vino el secretario de Turismo de la Provincia, Ignacio Crotto.
En aquel momento, la Provincia había construido 13 paradores de este tipo en la costa por una inversión de 18,5 millones de pesos. Apuntaban principalmente a la integración de personas con discapacidad, ya que contaban con baños especiales y se preveían bajadas a la playa que tuviera en cuenta todas las necesidades, algo que en Necochea no se cumplió.
En la primera etapa, el parador estaba a cargo del Entur y se utilizaba para difusión actividades turísticas, como si fuera una oficina de informes. Además, se hacía hincapié en el tema de la integración, pero los servicios siempre fueron limitados en este sentido.
En 2013, durante el gobierno de José Luis Vidal, el lugar se especializó en “deportes extremos” y ahí se concentraba la difusión de actividades no convencionales que se podían hacer principalmente en el mar. Durante los años siguientes, siguió a cargo del Entur, pero sin una función específica.
El espacio se prestó para hacer actividades de la Cruz Roja, capacitaciones, charlas técnicas y deportivas de competencias y hasta se utilizó para hacer campañas de sangre.
Finalmente, en el 2019, durante el gobierno de Facundo López, se cedió el lugar a Prefectura Quequén, que utilizó el espacio para organizar el operativo de seguridad que despliegan sobre la playa durante la temporada.
Deterioro
El año pasado –ya durante la actual gestión- se decidió ceder el parador a la Policía y este año, se repetiría la misma idea.
Sin embargo, todavía, no hay ningún trabajo en marcha. La estructura está totalmente deteriorada. El deck tiene listones rotos y otros directamente faltan, además de estar despintados.
La madera que recubre el parador, está destrozada en uno de los costados y directamente se puede ingresar a la oficina por lo dañada que está la estructura.
El sector suele estar lleno de yuyos o con abundante arena. Ahora, si bien el pasto está cortado, el parquizado está muy desprolijo.
A esta altura de la temporada, ya deberían por lo menos arreglar un poco el frente de la estructura y ponerla en condiciones, si es que la Policía va a empezar a trabajar en el lugar.
El parador integrador es un punto interesante en la avenida 2. Una pena que después de casi 10 años de su inauguración, todavía no se le haya encontrado una función específica, para prestar un servicio concreto y para que el lugar tenga una identidad propia, que todos –habitantes y turistas- reconozcamos. Además, una lástima, que esté tan deteriorado, como siempre, por falta de mantenimiento.///