Pareto vuelve a entrenar con el objetivo en los Juegos
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Recuperada de una operación en las cervicales
Paula Pareto había arrancado el 2019 con todo, pero a mediados de año, comenzó a sufrir por una hernia cervical que no la dejaba entrenar y competir con normalidad ni dormir sin dolor. Hoy, la pesadilla por esa lesión -por la que pasó por el quirófano a fines de octubre- ya es cosa del pasado y la Peque, que fue premiada hace unos días con el Olimpia de plata en judo, se prepara para volver a entrenar en alrededor de un mes, con los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 en la mira.
«Fue muy duro dejar de hacer todo lo que venía realizando de un momento a otro por un dolor que irritaba el nervio. Tuve que dejar de entrenarme y comenzar una dieta diferente, hoy ya estoy rehabilitada y en un mes estoy para volver y estar al ciento por ciento», contó.
La judoca, campeona mundial en Astana 2015 y oro olímpico en Río de Janeiro 2016, comenzó esta temporada con muy buenas sensaciones. En su primer torneo, el Grand Slam de Ekaterinburgo en marzo, se colgó la medalla de oro y en abril se consagró campeona en el Panamericano de Lima. Pero mientras se preparaba en Tokio, en junio, para la segunda mitad del año, comenzó su calvario, que le costó la chance de pelear por una medalla en los Juegos Panamericanos de Lima.
En la capital peruana, tras caer en semifinales, quedó cara a cara ante la mexicana Edna Carrillo en el repechaje por el bronce. Pero Pareto decidió no presentarse a ese combate porque sentía mareos y un extraño cosquilleo en los brazos.
«Desde que me entrené en Japón hasta que luché en Canadá (fue bronce en el Grand Prix de Montreal, en julio), estuve 20 días sin dormir. Me volvía loca el dolor. Esa contractura es la que me tenía a maltraer, porque si no dormís, no descansás como corresponde y no rendís», había contado a fines de agosto tras quedar séptima en el Mundial de Tokio, al que viajó después de Lima para buscar puntos vitales para el ranking que define la clasificación a Tokio.
Su gran objetivo es llegar a Tokio 2020, para el que está prácticamente clasificada. Hoy se ubica 11ª en el ranking olímpico, que el 25 de mayo del año próximo repartirá 18 boletos para la gran cita. En la capital japonesa, defenderá el título que conquistó en 2016 en Río de Janeiro. Aunque ella no se mete presión.
«El objetivo es cumplir una buena actuación. No sé si para conseguir una medalla pero sí para dar lo mejor de mí, sino no me hubiese operado. La idea es ir y superar luchas, pero después lo que pasa no puede predecir, habrá que que esperar hasta ese dí», comentó Pareto.