Parque Miguel Lillo: tres miradas para entender y proteger la naturaleza de Necochea
Ciencia, cultura y ambiente fueron protagonistas del tercer encuentro de “Conociendo el Parque Miguel Lillo”
:format(webp):quality(75)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/09/parque_charla.webp)
ROCÍO MAGALÍ SÁNCHEZ
Para Ecos Diarios
El Parque Miguel Lillo volvió a ser tema de reflexión durante el tercer encuentro del ciclo de charlas “Conociendo el Parque Miguel Lillo”, que se realizó este martes en la biblioteca de la Escuela Normal Superior “José M. Estrada”, ex Colegio Nacional.
La propuesta reunió a especialistas y referentes de la comunidad que, desde diferentes perspectivas, abordaron la importancia del parque, su patrimonio natural y cultural y los desafíos que implica su conservación. En esta oportunidad expusieron la geógrafa Patricia Pintos, la bióloga y micóloga Constanza Ranieri y Ramón Yamamoto, técnico en floricultura y representante de la colectividad japonesa de Necochea.
La jornada permitió recorrer el parque desde distintas miradas, pero con un punto en común: la necesidad de conocer, valorar y proteger un espacio que forma parte de la identidad de la ciudad.
Un lugar, tres miradas
Uno de los ejes del encuentro estuvo a cargo de Patricia Pintos, licenciada en Geografía, docente e investigadora y directora del Centro de Investigaciones Geográficas de la Universidad Nacional de La Plata, quien presentó la charla “Extractivismo urbano e inmobiliario: la naturaleza como mercancía”.
Pintos explicó que desde hace más de 20 años investiga el denominado extractivismo urbano e inmobiliario, vinculado con nuevas formas de producción de ciudad que incorporan a la naturaleza como un factor de valor económico.
“Las nuevas formas de producción de ciudad están orientadas a capitalizar la naturaleza, es decir, incorporar la naturaleza como un factor de valor en la producción del espacio urbano y por lo tanto transformarlo en mercancía”, señaló.
:format(webp):quality(60)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/09/disertantes_parque.webp)
En este sentido, aclaró que no se trata de una valoración positiva de la naturaleza, sino de una transformación que puede terminar afectándola. Según explicó, parques, médanos y playas pueden convertirse en atractivos para nuevos desarrollos inmobiliarios y, paradójicamente, aquello que genera valor para el emprendimiento puede terminar destruyendo el recurso.
“Aquello que es lo que atrae a un desarrollador inmobiliario a ocupar una parte de la naturaleza es lo que le termina destruyéndola”, sostuvo.
Durante su exposición también se abordaron distintas herramientas legislativas destinadas a preservar los ecosistemas, entre ellas la Ley de Humedales, la Ley de Bosques Nativos y la normativa vinculada con los incendios, en el marco de los debates que atraviesan actualmente a estas políticas de protección ambiental.
:format(webp):quality(60)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/09/charla_parque2.webp)
Por su parte, Constanza Ranieri, doctora en Ciencias Biológicas, docente de la Universidad Nacional de Luján, investigadora del Conicet y directora del proyecto “Hongos de Necochea”, propuso acercarse al Parque Miguel Lillo desde el particular universo de los hongos.
Su exposición tuvo como eje la idea de que estos organismos “conectan todo": “Quiero dejar a un mensaje de conservación, de cuidado, de protección del ambiente, pero desde el punto de vista siempre de los hongos”
La especialista dirige el proyecto “Hongos de Necochea” desde 2019 y desarrolla talleres y charlas para compartir con los vecinos los conocimientos adquiridos en el ámbito académico, pero también para recuperar los saberes que existen en la propia comunidad.
“Lo que me interesa es que lo que yo aprendí les llegue a las personas y quiero venir acá a conocer lo que ustedes ven, los hongos que ven en el parque, todo ese conocimiento que van a tener ustedes por vivir acá”, expresó.
Ranieri también se refirió al creciente interés por los hongos, tanto desde su observación en la naturaleza como por sus usos alimenticios y medicinales. Celebró que hayan ganado presencia en la vida cotidiana y consideró que este fenómeno puede servir para recuperar conocimientos transmitidos entre generaciones.
“Es recuperar saberes que tenemos tal vez de nuestras familias o familiares”, afirmó, al mencionar especialmente las tradiciones de familias italianas y españolas vinculadas con la recolección, preparación y consumo de hongos.
La dimensión cultural estuvo representada por Ramón Yamamoto, técnico en Floricultura de la Universidad de Buenos Aires y referente de la colectividad japonesa local, quien habló sobre el Jardín de los Cerezos ubicado dentro del Parque Miguel Lillo.
Para la comunidad japonesa, este espacio constituye mucho más que un sector del parque: representa un lugar de encuentro y un vínculo con sus raíces culturales.
:format(webp):quality(60)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/09/charla_parque.webp)
“En el parque tenemos un espacio que nos identifica, que es el Jardín de los Cerezos, y nos conecta como colectividad”, explicó Yamamoto, quien destacó la importancia de preservar el lugar y agradeció el acompañamiento de la asociación que trabaja por su protección.
Según explicó, en Japón los parques de cerezos son espacios habituales de encuentro y tienen un fuerte significado cultural. En Necochea, el jardín permite mantener viva esa tradición y transmitirla a las nuevas generaciones.
El tercer encuentro de “Conociendo el Parque Miguel Lillo” propuso mirar el mismo espacio desde diferentes ángulos. Naturaleza, ciencia, memoria y cultura se entrelazaron así en una jornada que volvió a poner en discusión el valor del Parque Miguel Lillo como patrimonio de todos los necochenses.
Te puede interesar:
https://elecos.com.ar/llega-el-tercer-encuentro-de-charlas-conociendo-el-parque-miguel-lillo
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión