Párrocos señalaron que no afectará la separación Iglesia/Estado
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Fernando Mendoza y Alejandro Martínez mencionaron que esta situación servirá para aclarar y brindar transparencia
La coyuntura entre el Estado y la Iglesia generó revuelo y paralelamente muchas dudas y preguntas, acerca de la situación económica que atraviesan las parroquias, siendo el interrogante, si las comunidades parroquiales se verán afectadas. Ecos Diarios dialogó con los curas Fernando Mendoza, de la Parroquia Santa Maria del Carmen y Alejandro Martínez de la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, quienes mencionaron que esta situación servirá para aclarar y brindar transparencia a los fieles y derribar conceptos del ideario colectivo.
Al respecto, destacaron que esta determinación del Estado de no realizar aportes económicos a los obispos, no influye a las parroquias locales ya que nunca como sacerdotes recibieron una contribución.
En este sentido, reconocieron que es un tema que no se habla, pero a partir de esta situación, creen necesario hacer una buena catequesis hacia adentro de la iglesia de la realidad económica.
Al mismo tiempo, mencionaron que el hecho de que se generen dudas con respecto a la Iglesia no molesta, ya que al contrario es una medida ejemplificadora, que servirá para demostrar a la gente algo más transparente acerca de cómo se maneja cada comunidad parroquial.
Mendoza indicó que “en el ideario colectivo se piensa que cada cura recibe un sueldo del Estado y no es así, o que la parroquia no paga luz, gas, teléfono y es como en cualquier casa de familia, lo único que hay son exenciones impositivas, pero no es exclusivo de la iglesia católica”.
Desde el plano histórico, los párrocos hicieron mención a Bernardino Rivadavia quien expropió los bienes de la iglesia como la Plaza de Mayo, pero con el tiempo comienza un proceso de reparación por esa expropiación por parte del Estado y es cuando comienza con los aportes de los obispos para compensar ese acto expropiatorio.
El aporte del Estado representa un 0,004 % del presupuesto nacional y los obispos reciben $46.000 y $3.000 cada Diócesis por cada seminarista.
Los curas mencionaron que la Diócesis de Mar del Plata cuenta con nueve seminaristas y ese aporte sirve para sostener la formación de los futuros sacerdotes.
En tanto, en nuestra ciudad son seis curas y cada comunidad parroquial sostiene sus ingresos a través del aporte de los fieles, en las colectas, colaboraciones para los sacramentos, etc. Con lo cual pagan la luz, el gas, teléfono, sueldo de empleados, nafta y seguro del auto.
Aunque cabe mencionar que en general hay curas que tienen bienes personales, como puede ser un automóvil, pero en el caso de la Parroquia Santa Maria del Carmen cuenta con un auto propio, el cual está inventariado al igual que otros bienes.
Con respecto a la jubilación, señalaron que la Iglesia tiene una estructura interna donde los sacerdotes realizan aportes todos los meses para sostener a los sacerdotes mayores que están jubilados.
Si bien, nunca dejan de ser curas, dejan de tener responsabilidades directas
cuando llegan a los 75 años.
Rol de la Iglesia
También surgen preguntas del aporte que realiza la Iglesia por su parte a la comunidad y al Estado.
En este caso, ambos sacerdotes destacaron los espacios que cubren con Cáritas, llegando a familias que tienen una realidad social muy difícil.
Mes a mes a través de Cáritas Santa Maria del Carmen acompaña a 200 familias con bolsones de alimentos, multiplicando esta ayuda en las demás parroquias de Necochea y Quequén.
Además destacaron las donaciones de ropa, la cual entregan a los más necesitados y otra parte la venden en la feria, para luego comprar alimentos para las familias.
Inclusive acompañan en situaciones más críticas como enfermedad, compran garrafas de gas, boletos de transporte, etc.
Con los aportes que se realizan a la parroquia por parte de la comunidad se destina a tres puntos: pagar los gastos fijos, a la ayuda del mantenimiento del sacerdote (comida, gastos comunes, servicios, etc) y a los más necesitados, a través de Cáritas.
Para culminar tanto Mendoza como Martínez señalaron que debe haber una mutua colaboración entre Estado -Iglesia porque los dos desde distintos lugares trabajan por el bien del hombre.