“Pasé de la Selección de Necochea a la Selección Argentina en un año”
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Ramiro Furriol, bronce en el Sudamericano U14, no se conforma y busca seguir avanzando en su vertiginosa carrera
“Pasé de la Selección de Necochea a la Selección Argentina en un año”, resume con claridad Ramiro Furriol su vertiginosa carrera en el básquetbol nacional cuando aún no cumplió los 15 años. Sin perder su sonrisa bonachona intenta seguir siendo el mismo pibe que asombraba con su altura en las categorías menores de Huracán y que ahora se codea por un lugar en el equipo de Bahiense del Norte, uno de los clubes más importante del país.
Desde Bahía Blanca le llegó su chance en la Selección Argentina U14 y terminó en el plantel que viajó a Venezuela para competir en el Sudamericano, logrando la medalla de bronce. “Lo más lejos que había viajado era a Olavarría, a un Zonal”, insiste Ramiro en reflejar lo difícil que fue ir asimilando tanto en tan poco tiempo. Lo mismo que para su familia.
En la historia
Es que con sólo quedar en el seleccionado, Furriol hizo historia para nuestro basquet, trasformándose en el primer jugador surgido de la Asociación de Necochea que llega a competir por el país en un torneo internacional desde el dulcense Emiliano Basabe, en el Mundial Sub-19 disputado en Letonia, en 2011. “En la primera convocatoria era como ventipico chicos y en total eran 32 de categoría 2003”, recordó. Allí su sorprendente altura de 2.03 metros para los torneos de la Asociación de Necochea ya no eran una gran ventaja: “Todos eran altos y jugaban bien. Sabía que tenía una posibilidad, pero no esperada quedar porque había dos o tres chicos más en mi posición que jugaban mejor que yo”, explicó. “Pero viajé y tuve esa experiencia. En ese momento, aunque sabía que era importante, el estar entrenando dos semanas en el grupo, hace que no te des cuenta. Pero cuando estaba regresando pensé que es mucha gente la que estaba y fuimos doce chicos nomás. Algo que no todos pueden vivir. Me lo decían pero yo en ese momento todavía no me daba cuenta”.
Selección U15
Sobre aquellos momentos, recordó que “Mi viejo, que siempre me ayudo y me apoya en todo, estaba re contento, mi familia también y la gente que me conoce”. Y no se conforma, pensando en estar este año en la Selección U15, también con vistas a un Sudamericano: “No me tengo que descuidar en nada porque los chicos que no quedaron tienen más motivación para quedar. Ellos tienen revancha. Yo tengo que seguir entrenando. Quedé en la Selección pero no me puedo tranquilizar mucho porque los que no quedaron se están partiendo el lomo para quedar como yo. Y no es la primera vez que pasa que un chico que nunca quedó en inferiores termina siendo mucho más que los que al principio llegaron. Por eso no me tengo que relajar. Voy a intentar igualar los logros o superarlos”, se propone mientras descansa en nuestra ciudad, junto a su familia. El 25 de este mes volverá a Bahía Blanca para renovar el desafío. ///