Pasión por el folclore y las tradiciones
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La Academia Folclórica Quebracho surgió en La Dulce por el entusiasmo de un grupo de vecinos interesados en formar una agrupación tradicionalista
Hace poco más de 15 años se presentó en La Dulce el Ballet Folklórico Nacional, que encabezaban Santiago “El Chúcaro” Ayala y Norma Viola.
La presentación entusiasmó a algunos vecinos del pueblo que comenzaron a pensar en la posibilidad de armar un grupo de danzas folclóricas o una peña.
La Fundación Cultura, que junto a la Cooperativa La Dulce había llevado al Chúcaro a la localidad, decidió apoyar a aquel grupo de vecinos y convocaron a profesores de la peña El Cielito, de Tandil, para que comenzaran a dar clases en el pueblo.
Así fue como surgió, hace 15 años, la Academia Folclórica Quebracho, que desde entonces ha llevado la pasión de los dulcenses por las danzas tradicionales a distintas localidades de la región e incluso a otras provincias.
Iris Pompozzi, quien integró el grupo de vecinos que comenzó a concurrir a las clases de danzas, se convirtió en un referente de la agrupación y también en una de las principales impulsoras de su crecimiento.
Recordó que a las clases concurrían personas de todas las edades, por lo que no tardaron en formarse varios grupos.
“Enseguida armamos trajes y empezamos a bailar. Fuimos a Napaleofú, a Lobería…”, recordó Iris. “Empezamos como jugando y no paramos hasta ahora, que cumplimos 15 años”.
La transición
El profesor Miguel Angel Rouaux, creador de la peña El Cielito de Tandil, fue quien bautizó como Academia Folclórica Quebracho a la agrupación de La Dulce. El y Gustavo García fueron quienes comenzaron a dar clases de danzas en el pueblo allá por 2003.
Luego, Rouaux, presidente de El Cielito, dejó de asistir a La Dulce y desde entonces son García y Diego Valero los responsables de la Academia.
“Vienen todos los miércoles a dar clases desde Tandil”, explicó Iris, quien indicó que la academia llegó a tener 60 alumnos de todas las edades.
Sin embargo, este año el ballet mayor de la institución sufrió las consecuencias de un fenómeno que afecta a todo el pueblo: la fuga de jóvenes.
“Se nos fueron muchos chicos del ballet mayor, porque egresaron del secundario y se trasladaron a estudiar a otras ciudades”, se lamentó Iris.
No obstante, sigue habiendo grupos de niños, por lo que el futuro de la academia parece estar asegurado.
Trajes e historias
“Una particularidad que tiene esta academia es que la ropa es de la institución, no de los bailarines”, señaló Iris. “Nosotros mismos fuimos armando el vestuario, que cada uno o dos años se va renovando”.
Muchos de los trajes permanecieron durante años en un museo que los integrantes de la academia formaron en un viejo boliche de ramos generales.
Fue para la celebración del centenario de La Dulce que la misma Iris pidió que le prestaran el viejo edificio del almacén El Obrero, que pertenecía a Arias y Carelli y estaba cerrado desde 1968.
De depósito de cosas viejas del pueblo, se convirtió en poco tiempo en un museo de recuerdos al que todos los vecinos aportaron antiguos objetos. “La gente del pueblo colaboró trayendo sus fotos, cuadernos, historias, planchas, faroles, lámparas, lapicera y otros objetos de uso personal”, explicó Iris. “A algunos se les caían las lágrimas cuando entraban”.
En el lugar también se exponía el vestuario de la agrupación, por lo que, afirmó Iris, “se le podía enseñar a los chicos cómo vivíamos antes en el pueblo”.
En el lugar se hicieron presentaciones de obras teatrales, desfiles de vestidos antiguos y muchos llegaron desde otras ciudades para visitar el museo. Hubo visitas guiadas a grupos escolares y visitas de turistas de distintos lugares del país que llegaron a Necochea con motivo de un evento nacional.
Danza y compromiso
Además de la danza y el compromiso social de la agrupación, que los llevó en 2006 a participar del Festival Infantil de Necochea, también se trabajó para acercar a la cultura los jóvenes integrantes de los distintos grupos de baile.
“La Academia le permitió a muchos alumnos conocer la Argentina, porque había algunos que nunca habían salido de la provincia”, dijo Iris.
La agrupación viajó y compitió en festivales folclóricos en San Luis, Mendoza y Tucumán. Este año el proyecto es viajar a Corrientes.
Pero lo más urgente es preparar los festejos de los 15 años de la agrupación. “Para septiembre festejaremos los 15, con un gran homenaje también a La Dulce por sus 110 años”, señaló Iris.