Pasó otra temporada, números y estadísticas
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«No podemos conocer el
turismo si no estamos en
contacto directo con él»
María Cruz Cádiz.
Se dice que ha sido una buena temporada con cinco millones de argentinos que veranearon en el país, muchos de ellos en la costa atlántica pero con un notorio descenso en el consumo con relación a otros años.
El turismo sigue produciendo un gran impacto favorable en todas las actividades sociales y económicas en el país y el mundo. En la Argentina significa un aporte del 8 % del PBI e interesante generador de divisas. El ochenta por ciento de los argentinos elige las playas durante cada temporada de verano, desde San Clemente en la costa bonaerense hasta Las Grutas en la provincia de Río Negro.
En el caso de Necochea la Provincia es la que más aportó en el reciente ciclo estival con un 48 % desde esa procedencia; le siguió la Capital Federal, con el 17,17 %; las provincias de Santa Fe, Mendoza y Neuquén superaron el cinco por ciento; Córdoba, el 4,17 %; San Juan, 3,31; Río Negro, el 2,94; Entre Ríos, 2,1; La Pampa 1,8 y menos del uno por ciento de Chubut, San Luis, Tierra del Fuego, Corrientes y otras provincias mientras que, solamente un 0,77 % fueron visitantes llegados del exterior.
Dentro del movimiento de la provincia de Buenos Aires, el gran porcentaje, 35 % lo hizo desde el conurbano; el 12,85 de Bahía Blanca, 6,47 de Mar del Plata (algo que no deja de sorprender). La Plata, 7,11; Tandil, 5,33; Coronel Suárez, 4,81; Olavarría, 3,9; Tres Arroyos, 3,84 % de aquí hemos perdido turistas que se trasladaron a Claromecó y balneario San Cayetano; Azul 4,7; Chivilcoy, 2,9 y de otros lugares no superó el uno por ciento.
Cuando hablamos del Gran Buenos el listado lo encabeza San Isidro 11,5; Lomas de Zamora, 10,5; Almirante Brown, 9,5; La Matanza 8,5, Merlo; 6,5, Quilmes; Vicente López y San Miguel le siguen con el 5 %; Avellaneda 4,3; Tres de Febrero 4; Moreno 3,85; José C. Paz 3,5, luego siguen Tigre, Berazategui, San Martín con menos del tres por ciento y el uno por ciento Ezeiza, Florencio Varela, Malvinas Argentinas y Hurlingham, porcentajes que en algunas casos se repiten de anteriores temporadas, promediando unas y otras, no hubo grandes variaciones.
En cuanto a los grupos turísticos, el 48 % llega en familia, dejando marcado que Necochea y Quequén son lugares muy buscados por éstos; el 34 % son matrimonios sin hijos; un diez por ciento con amigos y un 6,18 % llega solo. El 78 % arriba en auto, el 15 % en ómnibus, solo el 1,85 en casilla rodante, no es muy habitual ver este medio de transporte en la zona; apenas el 0,38 lo hace en combi particular y el 0,13 % en moto.
Lealtad con el destino
Hay un dato muy particular y para tener en cuenta, en esta temporada el 59 % de los visitantes llegaron por primera vez a la ciudad. Por curiosidad o por recomendación de quienes conocen nuestras playas. Los leales, aquellos que desde hace muchos años nos vistan significaron en 18 % y se ha recuperado por distintos motivos no especificados, el 16,80 los que eligen nuevamente Necochea como destino.
En cuanto a la modalidad de alojamiento, el 44 % lo hizo en vivienda alquilada; el 34,50 en hotelería; el 7,50 en vivienda propia o familiar; 4,76 en cabañas y 4,52 en camping.
El motivo de la elección de Necochea, un 50 dijo para variar el lugar de vacaciones; el 19,63 por la playa; el 4,8 por cercanía, 9,17 por la tranquilidad; 6,57 por recomendación; el 3,40 para visitar familiares y amigos; el 1,3 por imágenes en las redes sociales, menos del uno por ciento por tradición, la naturaleza o porque venían de chicos entre otras cuestiones personales.
La estadía promedio ha cambiado notoriamente ya no son aquellas temporadas extensas, por lo general la estadía es de una semana; el conocimiento del estado del tiempo con anterioridad es actualmente un factor determinante en la decisión del veraneante.
Mejorar el cuidando
de cada detalle
Son varias las cuestiones que podríamos mencionar como materias pendientes para una ciudad que se precia de ser turística, a modo de ejemplo nos referimos al mejoramiento de las bajadas a la arena con vehículos, hay que darle en el corto plazo una serie de servicios que todavía no existen.
Una mayor señalización en las rutas sobre el destino a nuestras playas. Falta absoluta de promoción y propaganda en radio y televisión de alcance nacional como así también publicidad en vía pública en las principales capitales de provincias.
Terminar con el estacionamiento medido en la Villa, advirtiéndose que persigue solo un fin recaudatorio cuando se dio a conocer satisfactoriamente lo recaudo por ese concepto que, según reza la ordenanza respectiva ese importe debe ser para mejoras en el sector, las que brillan por su ausencia. Hay que evitar molestar al turista que, llegado recién a la ciudad debe dar vueltas para orientarse en donde dejar su auto o buscando un lugar para atender el pago.
No se puede convivir en peligro del robo en plena arena y a cualquier hora del día a un automóvil o muchas veces desvalijando casas de veraneo. Resulta magro el pomposamente llamado “Operativo Sol”, se debe extremar la vigilancia activando el servicio de inteligencia para prevenir hechos; es nula la presencia policial en los accesos de las cuatro rutas que convergen a Necochea.
La saturación de la 83
Ha vuelto, tras la pandemias, el ritmo de los artistas callejeros también se debe organizar estos encuentros definitivamente para no convertir en anarquía la calle y la disputa por los mejores lugares. Tal vez de deba estudiar la posibilidad del traslado de toda la actividad a un centro artístico comercial en la zona del parque «Miguel Lillo» concentrando allí todo ese movimiento, descongestionando la calle 83, saturada de puestos y paradas de “pochocleros” y hasta de ómnibus de excursión.
Son solo tres cuadras hasta el parque, incentivando con atracciones la concurrencia de gente más allá de la mini peatonal que hoy se transita en un ir y venir sin mayores alternativas.
Según trascendió se aguardaría una idea comercial en el sector de mayor afluencia de público con ampliación de calles peatonales, algo que se concretaría, tal vez, en la próxima temporada. Todo cuestiones menores si se quiere, porque tampoco van a revertir el atraso que tiene Necochea como centro turístico.
La clásica frase «siempre se puede mejorar», la cambiaríamos por “siempre tenemos que mejorar». Afirmar lo que pudiese estar bien hecho y si no corregirlo.
Quequén la niña bonita
Abrir las puertas a la participación privada. Muestra fehaciente el desarrollo que va adquiriendo la costa de Quequén, desde hace ya años con crecimiento sostenido y cada vez más codiciada por turistas y necochenses ante la posibilidad de construir frente al mar. Cuestión que en Necochea está vedada incomprensiblemente.
Debe estar puesta la mente y la voluntad, los 365 días del año, de todos aquellos que trabajan y desarrollan su actividad vinculada directamente al turismo con ideas, observando balnearios exitosos conjuntamente con el apoyo del Estado, dotando con mayor infraestructura y servicios en una ciudad donde hay mucho por hacer.
Se sabe que algunas cosas no volverán como sucede en la vida, no se puede vivir de nostalgias ni todo tiempo pasado ha sido mejor pero, estamos en condiciones de aspirar al crecimiento y desarrollo continuo. Hay que agudizar el ingenio desafiando al almanaque porque se está en condiciones de ser algo más que un sueño en una noche de verano porque se tiene todo lo que se puede desear o envidiar, ya que ese privilegio ha sido brindado generosamente por Artemisa, diosa de la naturaleza.///