Yuyos y falta de cartelería en los accesos
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Los ingresos a Necochea no lucen en forma presentable y mucho menos estéticamente agradables. Una falencia que se repite todo el año
Cuando una persona está llegando a una ciudad que alardea de sus extensas playas y de ser un punto turístico bastante elegido en el país, podría esperar que el ingreso sea digno de una foto o que, de entrada, haya una gigantografía de un atardecer en el mar, por dar un ejemplo.
Seguramente, muchos habrán sacado una foto al cartel de «Bienvenidos a…» cuando se han ido de vacaciones a alguna ciudad turística, o al menos han visto una foto similar tomada por un amigo o familiar. Sin embargo, quién sería capaz de poner una foto en las redes sociales mientras ingresa a una ciudad que lo recibe con cardos y pastizales que llegan a tapar los carteles y sin cartelería turística de ningún tipo.
Así es Necochea hoy, una ciudad que tiene la apariencia de ser solo portuaria pero que quiere también vivir del turismo. No obstante, hay que decir que los ingresos tienen que estar presentables en forma permanente no sólo por los turistas sino por los mismos habitantes de la ciudad, que nos merecemos vivir en una ciudad, por lo menos, limpia y prolija.
Los que pasan por los primeros kilómetros de la ruta 228, comprendidos entre la rotonda de la ruta 86 y la avenida 59, pueden observar el paisaje que ofrecen los cardales que superan los dos metros y tapan los carteles de Vialidad, algún poste sin luz, otro quebrado en la base y a punto de caerse, entre otras imágenes que pocos querrán recordar.
Si hay algo positivo para destacar del mantenimiento de los ingresos es que los únicos dos lugares donde se hace alusión a que se está entrando a Necochea y no a otro lugar -frente a la salida del puente Dardo Rocha y frente a la Terminal-, las letras están bien pintadas de color blanco. De todas formas, en el caso de la Terminal, cuesta apreciar las letras blancas con el nombre de la ciudad ya que están parcialmente tapadas por el monumento a Perón, ubicado en la misma plazoleta y justo delante.
Circunvalación
En el caso del acceso por Circunvalación, la cuestión de la falta de señalización ya pone en riesgo la vida de los conductores. Allí no solo faltan las líneas que delimitan el asfalto en los costados -importantes a la hora de conducir de noche- sino que tampoco existe la continua línea amarilla que prohíbe el sobrepaso en ambos lados del puente de Los Manantiales.
Cabe recordar que dos camiones pasan bastante ajustados por encima del puente y, además, es una zona de curva por lo que es necesario que la señalización asfáltica se realice lo antes posible.
Si bien esto no es una tarea que dependa directamente del municipio y que corresponde a Vialidad, es primordial garantizar la seguridad de los automovilistas en los accesos a la ciudad, sobre todo de cara a la temporada estival donde hay más cantidad de vehículos.
Mantener carteles
Por otro lado, la cartelería publicitaria de las obras de Provincia, se encuentran en muy malas condiciones por las inclemencias climáticas de los últimos meses y eso afecta considerablemente a la estética de los ingresos. Que la comuna se desligue de la responsabilidad de su mantenimiento y de quitarlos cuando ya no cumplen la función que deben, claramente no puede ser una opción. Y en caso de que no sea su responsabilidad directa, debe asegurarse que se haga, realizando las solicitudes y reclamos correspondientes.
Respecto al ingreso por los puentes en dirección hacia la Terminal, en el sector ubicado frente al complejo Jesuita Cardiel, también se observa pasto alto. Justamente en un sector muy concurrido por todos los habitantes de la ciudad cada vez que se quiere cruzar a Quequén o viceversa. ///