Pese a la recompensa, no hay datos de Adriana Caballero
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La causa fue elevada a juicio como “homicidio agravado por el vínculo y femicidio”
A pesar de que sigue vigente la recompensa de hasta 150.000 pesos para quien aporte datos sobre el lugar donde se pueden encontrar los restos de Adriana del Valle Caballero, no han aparecido testigos que permitan encontrar el cuerpo de la joven desaparecida el 20 de noviembre de 2016.
Según consta en el propio pedido de recompensa y a pesar de que no se ha podido encontrar el cuerpo, Adriana fue asesinada por César Raúl Villanueva, su ex pareja, en el establecimiento rural “Don Andrés”, sito en el camino viejo “La Dulce”.
Villanueva habría confesado el crimen de Adriana, sin embargo no lo hizo durante una declaración formal y asistido por un abogado, por lo que será difícil para el Ministerio Público mantener la imputación sin otros elementos de prueba y sin el cuerpo de la víctima.
Pese a ello meses atrás el Ministerio de Seguridad ofreció una recompensa de entre 50.000 y 150.000 pesos para quien aporte datos que permitan encontrar los restos de la joven.
El texto del ofrecimiento de recompensa señala que “el 20 de noviembre de 2016, entre las 19.20 y las 21, en el trayecto entre la rotonda de avenida 59 y ruta 228 de Necochea y las inmediaciones del establecimiento rural ‘Don Andrés’, sito en el camino viejo “La Dulce”, a la izquierda del basurero y a cielo abierto, César Villanueva ejerció violencia física sobre ella (Caballero) hasta causar su muerte”.
El mismo texto sostiene, sin que existan pruebas de ello, que Villanueva “ocultó el cadáver en inmediaciones del establecimiento rural indicado, al día siguiente trasladó el cuerpo hasta una pila de maderas de pino ubicada a setenta metros de la entrada principal y con el fin de ocultar el ilícito, inició una quema de pastizales que duró dos días”.
Hipótesis
La Fiscalía elevó a juicio la causa en la que Villanueva aparece imputado por “homicidio agravado por el vínculo y femicidio”, delito que tiene penas de hasta prisión perpetua.
La hipótesis de la Fiscalía es que Villanueva mató a Adriana y luego prendió fuego el cadáver para no dejar rastros, aunque los investigadores hallaron en el interior de una habitación de la quinta en la que vivía el imputado varias prendas de vestir y otros elementos de la joven.
En base a esos elementos y las filmaciones obtenidas de una cámara de seguridad ubicada en el acceso a Necochea por avenida 59 y ruta nacional 228, se cambió la carátula del caso, que en un primer momento era averiguación de paradero.
Villanueva había tenido una relación sentimental con Caballero y las sospechas sobre su posible vinculación con la desaparición surgieron a partir de las imágenes de una cámara web ubicada en el acceso a la ciudad.
En esas imágenes se ve a la pareja caminando hacia el sector de quintas donde vivía Villanueva, en el camino viejo a La Dulce. Esa es la última vez que se vio a Adriana con vida.
Si bien peritos buscaron restos de Adriana, no pudieron encontrar ningún elemento que certifique su deceso.
Sí se hallaron otros elementos que permiten establecer que ella estuvo en la quinta junto a Villanueva.
En la quinta “Don Andrés”, Villanueva disponía de una habitación y debajo de un colchón, efectivos de la DDI encontraron un teléfono celular sin chip, un corpiño; un morral, una agenda y un CD, objetos que pertenecían a Adriana y que fueron reconocidos por los propios familiares.
Villanueva fue convocado para una declaración testimonial y tuvo muchas contradicciones, situación que fue advertida por los investigadores y la instrucción judicial.
Incluso, señaló no se encontraba en la ciudad cuando se produjo la desaparición de la joven y a partir de ahí comenzó a complicarse su situación.
Aunque para los investigadores los elementos y conjeturas existentes parecen determinantes y aseguran que la joven fue asesinada, hay quienes sugieren que en realidad ella no está muerta. Incluso hubo quien sugirió que vendida a una red de trata de personas.