«El Parque se está muriendo”
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Gabriel Traversini advirtió que faltan trabajos de raleo y reforestación y cuestionó “el lugar privilegiado” que se le otorgó a los campings sindicales. Se mostró preocupado por el basural a cielo abierto y por cómo los desechos cloacales terminan en el mar y también en el río
“Con todo el dolor lo digo: el parque se va muriendo. He seguido el tema y he escuchado opiniones de ingenieros agrónomos, han venido hasta de la Universidad de La Plata y, en distintas oportunidades, han opinado que hay que hacer raleo, reforestación, mantenimiento, pero no lo vi nunca, jamás se hizo”, se lamentó Gabriel Traversini, quien insistió en la necesidad de trabajar para “mantenerlo vivo”.
Además cuestionó la instalación de los campings sindicales en “un lugar privilegiado” del Parque y dijo no entender “por qué están ahí, cómo lograron instalarse y qué beneficio le dan a la ciudad”.
Gabriel Traversini nació en Coronel Pringles, pero al terminar la secundaria se fue a vivir a Buenos Aires para seguir la carrera de farmacéutico. Se casó con una necochense, le surgió una oportunidad laboral y se vino a vivir a nuestra ciudad hace 26 años, donde instaló su farmacia y desarrolló su profesión. Actualmente es el presidente del Colegio de Farmacéuticos e integra la comisión directiva –como vocal- del Centro Cultural de Necochea.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su mirada sobre la ciudad y se refirió a los temas que más le preocupan, entre ellos, además del Parque, mencionó el basural a cielo abierto y cómo los desechos cloacales se siguen arrojando al mar sin ningún tratamiento y buena parte, quedan en el río debido a las roturas que tiene el caño.
Ni grandes ni pequeñas obras
“La ciudad está estancada. No hay ni grandes ni pequeñas obras”, reflexionó el farmacéutico. Para él, hay sólo iniciativas de personas privadas que hacen emprendimientos, pero no hay una planificación desde el ámbito público para que la ciudad realmente cambie.
Asimismo opinó que “hay muchísimas cosas que no se hacen y no tienen que ver con el dinero”. Como ejemplo, se refirió a la limpieza de las calles, y puntualmente a la avenida 75, donde suele haber montículos de tierra que se acumulan y las columnas de las luminarias ya están oxidadas porque no se pintan desde que se inauguraron.
Entre los temas que le preocupan, mencionó primero la salud y comentó la necesidad de contar con un centro asistencial en la zona de la Villa Díaz Vélez, advirtiendo que hoy todo lo que sucede “recae en el Hospital”.
“En el Hospital hay un capital humano impresionante y se han hecho obras a través de la Municipalidad o por la cooperadora, pero estructuralmente es un monstruo que requiere mucho dinero y se complica a veces”, sostuvo.
Por otra parte, mencionó dos temas que le preocupan y que “son invisibles”. El primero es el basural a cielo abierto en la ruta que –según él- “es un foco de contaminación, por ratas, bacterias pero también por metales altamente tóxicos que no tienen ningún tratamiento”. Además de asegurar que el olor es insoportable, lo más grave es que “cuando llueve se va todo a las napas y tarde o temprano llega al mar y contamina”.
Otra cuestión que planteó Traversini y que también está vinculada con la contaminación, son las roturas que tiene el caño que atraviesa el río, que lleva los efluentes cloacales, y que además desemboca en el mar, en el sector de Punta Carballido, sin ningún tratamiento. “Este problema sólo se hace visible cuando se ve la mancha en el río o la mancha en el mar”, se lamentó, al tiempo que aseguró que “tiene que ser la prioridad número uno de cualquier intendente”.
“Es un peligro”
Con respecto al Casino, contó que siempre camina alrededor del edificio y va haciendo un seguimiento de “cómo se está cayendo a pedazos”. Advirtió que “es un peligro” y que él lo hubiera cercado lo más prolijo posible, para evitar cualquier accidente.
Sobre qué hacer con el edificio, señaló que “recuperar eso, llevaría tanta plata que es más sencillo tirarlo” y pensó como opción hacer una plaza, tal vez conservando el auditórium, aunque mencionó que este último tiempo, ese sector también está muy deteriorado.
Mostró sus dudas acerca de la posibilidad de hacer un emprendimiento inmobiliario en el lugar y se inclinó más por “un parque, una plaza o un espacio para ampliar el frente costero que beneficie a la ciudad y no a cinco personas”. Incluso mencionó la posibilidad de que se haga un proyecto, pensando también en el Jardín de Rocas.
Lo que sí aclaró que no quiere es que se haga un Casino y se mostró totalmente en contra del juego y de cómo ha crecido en los últimos años. “Hay casinos que son como palacios del juego, en un país que no está como para despilfarrar el dinero”, criticó.
Preguntas, sin respuestas
Traversini dedicó buena parte de la entrevista con Ecos Diarios a hablar del Parque que, según contó, conoce en detalle debido a su afición por el deporte.
En este sentido, no dudó en afirmar que se “está muriendo” y que “está agonizando” por la falta de mantenimiento, raleo y reforestación.
“Los pinos no están saludables, se terminan cayendo con un viento fuerte”, explicó y contó que hace unos años cayó un ejemplar frente a su auto, en Pinolandia.
“Si el parque no se vende, no se toca, mantengamos el concepto para mantenerlo vivo”, manifestó, al tiempo que se mostró contrario a la posibilidad de realizar emprendimientos urbanísticos en el sector. Sin embargo, insistió en que hay que intervenirlo desde el punto de vista científico, para que no se muera.
Cuestionó también la instalación de los campings sindicales que, para él, se quedaron con los árboles más nuevos y jóvenes.
“En ese tiempo andaba mucho en bicicleta y de golpe un día nos encontramos con un alambrado que iba de la avenida 2 a la 10 y no podíamos pasar más…nos cortaron la pasada”, aseguró, recordando que “con el camping de Camioneros sentimos que nos sacaron un pedazo del Parque”.
Sólo a modo de interrogante, se preguntó: “¿Por qué están estos sindicatos ahí? ¿Cómo lograron instalarse? ¿Qué beneficios le dan a la ciudad? ¿Por qué merecen esos sindicatos tener un lugar tan privilegiado?”. Ante estas preguntas, aseguró que él no tiene respuestas.
“Se verá en las elecciones si gustó o no”
Con relación al gobierno del intendente Facundo López, Gabriel Traversini opinó que no le convence totalmente porque no ve los cambios que esperaba.
De todas maneras, dijo que entiende que se “habrá puesto mucha energía en cambiar cosas que venían muy mal”, pero advirtió que ahora el Intendente tiene que demostrarlo y que “se verá en las elecciones si gustó o no” la gestión.
“No puedo decir que sea malo, pero tampoco el mejor gobierno”, opinó.
Más allá de que hoy las cosas no estén como quisiera, Traversini se mostró optimista no sólo con relación a la ciudad sino también con el país. “El argentino es una persona trabajadora y vamos a comprender el mensaje de que tenemos mucho para dar y no esperar que del Estado te lluevan todas las cosas; en este contexto difícil, hay que ser creativos y ver qué aportamos cada uno y comprender que hay que juntarse para hacer algo bueno”.