Piden que continúe la búsqueda del nadador Bermejo
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Se extiendan los rastrillajes
Ignacio Grignaschi es amigo y compañero de equipo del Club Brown de Adrogué de Ezequiel Bermejo, el nadador de 43 años que el pasado 11 de enero desapareció en Necochea en el marco de la carrera de aguas abiertas «Río Mar». A casi un mes del evento, la búsqueda quedó solo bajo la órbita de Prefectura Naval y según afirma Grignaschi se realizan cada vez menos rastrillajes. Tanto la familia como los amigos de Bermejo piden al municipio y a la Asociación de Guardavidas Necochea Quequén, organizadora de la carrera, que continúen con la búsqueda y que amplíen el espectro de los operativos, ya que la mayoría se realizaron hacia el norte, tomando como referencia el lugar de la desaparición de Bermejo, y no se enfocaron hacia el sur.
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«Seguimos yendo a Necochea para poner un poco de presión, más que nada a Prefectura que es la única fuerza que lo está buscando, al principio estaban Defensa Civil, Cruz Roja, y con el tiempo se empezaron a bajar y hoy la búsqueda de Prefectura es bastante light, es más que nada la recorrida de todos los días que hace la fuerza normalmente, no están haciendo nada extra», expresó Grignaschi, y añadió: «Se podrían rastrillar lugares que no se han rastrillado, la primera semana hubo días que el helicóptero no iba, el helicóptero fue 2 ó 3 días y quedó descartado y el radio que hay para rastrillar es muy grande».
En ese sentido, detalló que la búsqueda en su mayoría se extendió hacia las costas de Quequén ya que aparentemente «todas las corrientes de esa zona, las corriente fuertes, de abajo, vienen del sur y van hacia el norte». Asimismo señaló que «hay un mareógrafo frente a las costas de Necochea y estimó que eso está estudiado, que Prefectura sabe de esto, por eso siempre se buscó en esa dirección».
No obstante, Grignaschi confió un episodio que vivió en los últimos días que «le heló la sangre» y lo llevó a pensar en que tal vez la línea costera que va hacia el sur podría ser una chance para encontrar el cuerpo de su amigo. «Me escribió una chica por Instagram y me dijo que a 8 kilómetros de Reta, el marido que estaba pescando sacó unas antiparras, me quedé helado», dijo el nadador.
Sobre nuevas posibilidades de hallar el cuerpo que se barajan, expresó que «hay unos caños o unos cables subterráneos entre el Balneario Terrazas y la escollera, que es donde Ezequiel desaparece y puede llegar a estar enganchado, o entre las rocas de la escollera sur, también podría llegar a estar ahí». En esa línea, remarcó que el clima juega en contra en Necochea, ya que «si hay mucho viento o se revuelve el mar es peligroso para el trabajo de buzos tácticos».
En primera persona
La «Río Mar 2020» fue la tercera de Ignacio Grignaschi, quien participa en competencias de aguas abiertas desde 2008. «Yo nadé la carrera, el río estaba bárbaro cuando largamos, pero no sabíamos cómo iban a estar las condiciones para salir al mar, doblamos la escollera y el mar cada vez se empezó a poner peor y después ya era algo incontrolable, no podías nadar derecho, a mi kayakista le costaba seguirme, muchos kayakistas se daban vuelta, les agarraba pánico a nadadores y acompañantes», precisó sobre lo ocurrido el 11 de enero en las costas necochenses. «Vi mucha gente desesperada, que se agarraba de los kayaks y se quedaba, porque en esas condiciones la cabeza te anula, si te agarra miedo no podés seguir; mucha gente quería abandonar y no había nadie que los rescate, porque kayak lleva el que quiere; la gente gritaba, se agarraba de un kayak que pasaba y se quedaban ahí, fue un desastre», graficó. «No sé cómo Prefectura dejó hacer la carrera ahí y cómo la organización no puso nada privado para garantizar la seguridad, en otras carreras siempre hay lanchas, gomones, de todo; yo me sentía seguro porque tenía a mi kayakista al lado, pero pensaba «hoy acá puede pasar cualquier cosa» porque estaba feo, muy feo», recordó. «Hubo casi 120 abandonos, que es algo que no pasa nunca, eso te da la pauta de cómo estaba eso y solo había una lancha de Prefectura y dos jet esquí para 550 nadadores que se separan mucho en la carrera, claramente hay muchos responsables», concluyó.