Piden que se entierren los lobos muertos
Ante el temor de que se produzca un contagio mayor, observadores de aves presentaron informes a municipios de Necochea y Lobería
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Integrantes de los clubes de Observadores de Aves de Necochea y Lobería se mostraron preocupados por la proliferación de jaurías en la costa local, que se alimentan de lobos marinos muertos que no han sido enterrados desde “hace varios días”.
Sabido es que el fallecimiento de los lobos tiene relación con el reciente pico de gripe aviar en la colonia local de dichos animales, y los denunciantes advirtieron que esta situación podría derivar en un contagio a los perros, en una primera instancia, y posteriormente a los seres humanos.
Para ello ayer presentaron un informe, acompañado por fotografías y videos a las comunas de Necochea y Lobería, a los efectos de que tomen medidas en cuanto al rápido enterramiento de los lobos muertos. Una cuestión en la que también tiene injerencia el Senasa.
La detección de estas situaciones de perros despezando los cadáveres abandonados de lobos se produjo en el marco del habitual relevamiento de aves playeras en las costas de Necochea, Quequén y Lobería, para censar tanto aves residentes como migratorias. Una tarea a la que se abocan 18 censistas de ambas entidades.
Es en este contexto de vigilia que se tomó conocimiento de primera mano, de la cantidad de lobos marinos muertos o visiblemente enfermos en nuestras playas.
“Los ejemplares observados pertenecen en su mayoría a la especie Otaria flavescens, conocida como lobo marino de un pelo, aunque en los últimos días comenzamos a encontrar ejemplares de Arctophoca australis o de dos pelos”, indicaron, a la vez que aclararon que “conociendo la información oficial sobre la epidemia de “H5N1” nos apegamos a todos los protocolos de seguridad, manteniendo la distancia recomendada”.
Presencia de perros
Durante la continuidad de los censos diarios se notó la presencia de grupos de perros, recorriendo las playas y alimentándose de los ejemplares muertos.
“Se repiten estas situaciones a la vista de todos, siendo que uno de los aspectos señalados en las recomendaciones dictadas por Senasa es evitar estos incidentes, que aumentan enormemente el riesgo de zoonosis”, señalaron desde el COA.
Paralelamente dieron cuenta que estos grupos de perros también generan un grave problema a las aves playeras migratorias, como por ejemplo al playero rojizo (Calidris canutus) objetivo de los relevamientos, “especie de suma importancia a nivel mundial, por su delicado estado de conservación”.
Además de pedir la solución mediante enterramientos de los lobos muertos se solicitó en las notas presentadas incrementar la información a la población para que extremen los recaudos con sus mascotas,
evitando que vaguen por las playas sin el debido control por parte de sus dueños. “Aunque para algunos parezca exagerado, parece que olvidamos lo que pasó con la pandemia de Covid”, citó uno de los integrantes del COA.
Ayer por la mañana se reportó a Ecos Diarios la acción de dos perros comiendo los restos de un lobo en un sector de la playa comprendida entre Costa Bonita y Arenas Verdes. A eso se sumó un video de tres animales muertos en el sector de la pileta de Quequén, indicándose que al menos uno de ellos está muerto desde hace semanas.
Si bien las muertes han disminuido en gran forma, como este medio diera cuenta en una nota publicada el pasado domingo, sería interesante que se produjera un pronto enterramiento de los cadáveres que se observan en la costa local.///
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