Pidieron 26 años de prisión para el expolicía que baleó a su esposa por la espalda
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La Fiscalía y el abogado del particular damnificado coincidieron en solicitar la dura sanción para Rubén Abel Ortega, quien tuvo la última palabra en el debate y le pidió “perdón a toda la sociedad”
La Fiscalía solicitó ayer la pena de 26 años y seis meses de prisión para Rubén Abel Ortega, quien se desempeñaba en la Jefatura Departamental de Policía y con la que era su arma reglamentaria, atacó a balazos por la espalda a su esposa y madre de sus dos hijos.
El Ministerio Público Fiscal pidió el máximo de reclusión y basó su postura en que no hay eximentes y si varios agravantes en este caso vinculado con la violencia de género, al tiempo que valoró la falta de antecedentes penales del ex agente de la fuerza de seguridad.
El abogado que representó al particular damnificado, en esta ocasión a la víctima del feroz ataque, Marisa Astudillo, suscribió a la posición de la Fiscalía y reclamó el máximo castigo para Ortega.
Consideró durante el alegato que la mujer fue “una prisionera de guerra” a lo largo de muchos años, tal como se mencionó en el debate oral desarrollado mediante la participación de un jurado popular que “unánimemente” encontró “culpable” al acusado.
Castigo inhumano
Por su parte, la defensa de Ortega, cuestionó el pedido del Ministerio Público Fiscal y entendió que sería “un castigo inhumano”. Y requirió a la jueza del Tribunal Criminal Nº 1, “una pena justa y útil”, al momento de dictar la sentencia.
Precisamente, el próximo viernes a las 11, Mariana Giménez, quien coordinó las audiencias del juicio por jurado, dará conocer el veredicto y convocó a las partes para esa jornada en el recinto de calles 87 y 6, de la Villa Díaz Vélez.
Para el fiscal que investigó el caso, hubo un daño físico y económico generado a la víctima de los hechos, Marisa Ivana Astudillo, quien en la actualidad padece de problemas de movilidad, respiratorios y hasta podría perder la voz por una lesión que sufrió en la traquea.
Violencia de género
El fiscal en su alegato de ayer señaló que durante más de 20 años la mujer soportó episodios de violencia de género durante su relación con Rubén Ortega, quien cumplía funciones administrativas en la Departamental de Policía cuando se produjo el ataque en la vivienda del barrio 9 de Julio.
El representante del Ministerio Público Fiscal narró los hechos acontecidos aquella mañana del 21 de abril de 2017, entre las 8 y las 8.15, que terminaron con la mujer indefensa mal herida al recibir tres proyectiles que dieron en distintas partes de su espalda.
El agente fiscal entendió que Marisa Astudillo “sufrió un fuerte impacto de género” y aludió a las consecuencias posteriores en su salud. Y solicitó el máximo de pena para Ortega de 26 años y seis meses de prisión.
Cabe indicar que en la audiencia de ayer declararon el médico psiquiatra Mario Dimauro y la madre de Ortega, Dolores Germino.