PJ: asoma una interna Menéndez-Espinoza, mientras buscan conciliación
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En el inicio del día de la Militancia, una de las fechas más caras a la tradición peronista, el PJ bonaerense dejó expuesta la profunda crisis institucional que atraviesa y a 12 horas del cierre de listas aún es una incógnita si habrá internas o si finalmente se impondrá la idea de una lista única encabezada por los intendentes Gustavo Menéndez (Merlo) y Fernando Gray (Esteban Echeverría).
Anoche, en medio de una guerra de nervios, las partes en conflicto habían estirado hasta las 2 de la mañana el límite para el cierre de listas, plazo que volvió a prolongarse por unas horas más.
En principio, aparecen dos listas anotadas: una encabezada por Menéndez y otra por el actual presidente partidario, Fernando Espinoza, quien quedó aislado y sin el respaldo de intendentes. En este marco, trascendió que la Junta Electoral partidaria habilitó un periodo de «conciliación» de los dos sectores. Si las partes no acuerdan, los afiliados deberían el próximo 17 de diciembre elegir por la conducción entre dos opciones, tras décadas de unidad.
El grupo de intendentes «renovadores», que busca perfilar un PJ «dialoguista» y bajar la confrontación con Cambiemos, presionó hasta último momento al actual titular del partido, Fernando Espinoza, para que desista de sus intenciones reeleccionistas. Sin respuestas, resolvieron anotar una fórmula encabezada con Menéndez para presidir el Consejo del PJ (se hablaba que Juan Pablo De Jesús, de La Costa, sería el vice), y Gray presidiendo el Congreso partidario.
Desde ese sector, aseguran contar con el apoyo de la CGT, del grueso de los intendentes peronistas del Conurbano y el interior, y de jefes comunales del massismo (Julio Zamora, de Tigre), el randazzismo (Gabriel Katopodis, «Bali» Bucca, Francisco Echarren y Gustavo Barrera) e incluso de los kirchneristas Juan Zabaleta (de Hurlingham, dejó el randazzismo para sumarse a Unidad Ciudadana después de las PASO) y Hernán Ralinqueo, de 25 de Mayo.
Del otro lado, Espinoza, quien pretende un partido que encabece una «oposición frontal» al macrismo, subió la apuesta y presentó de todos modos su candidatura, pero en el camino perdió el apoyo de los intendentes kirchneristas Walter Festa (Moreno) y Mario Ishii (José C. Paz), los únicos dos sostenes que le quedaban para mantenerse con vida en la interna, además de Verónica Magario, su sucesora en La Matanza.
Cerca de Festa indicaron que mantuvo su apoyo «hasta último momento», pero que desistió de seguir cuando vio a Espinoza aislado. El ex «Cazatraidores», por su parte, anunció por Twitter que «he decidido participar encabezando la lista del PJ distrital, no de la provincial, dónde se siguen priorizando intereses personales y dividiendo al peronismo».
Los portazos significaron un duro mazazo para el matancero, que buscaba sostener su posición en el PJ bajo la idea de representar la línea kirchnerista «pura». Sin embargo, nunca recibió el apoyo directo de Cristina Fernández, y todo indica que Festa e Ishii se bajaron aconsejados por dirigentes de La Cámpora que siguieron el minuto a minuto de las conversaciones.
En este escenario, en el partido creen que será muy difícil para Espinoza sostener la interna, y esperan que el matancero dé un paso al costado, evitando así la interna en el momento de mayor debilidad del partido, luego de tres derrotas electorales consecutivas y frente a la consolidación de Cambiemos en el Gobierno.