Plantearán a Rojas, Fioramonti y Gargaglione la crítica situación del alojamiento de detenidos
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Calabozos saturados y en mal estado. Pretenden que los jefes comunales gestionen la instalación de contenedores, como ha previsto Seguridad de la Provincia
En un encuentro pactado para las 10 del venidero lunes, bajo una iniciativa de la Cámara Penal, magistrados interiorizarán a los intendentes de los partidos que integran el Departamento Judicial de Necochea, sobre la crítica situación que existe en el plano local respecto al alojamiento de detenidos en las dependencias penales.
Para la ocasión se ha convocado en el Tribunal de calles 6 y 87 a Arturo Rojas y a sus pares de Lobería y San Cayetano, Juan José Fioramonti y Miguel Gargaglione, respectivamente, con el objetivo de que conozcan el delicado presente y se comprometan en gestionar soluciones ante la Provincia, en especial que Necochea puedan contar en un futuro no muy lejano de contenedores (containers) adaptados y cómodos para alojar a detenidos.
Estado de hacinamiento
El cuadro actual del alojamiento de presos es de plena preocupación de los jueces del fuero penal, quienes describen un estado de “hacinamiento insostenible”, con calabozos “saturados” de ocupantes y que lleva a que personas tengan que dormir en el piso.
A pesar que desde hace un tiempo el mapa delictual del departamento judicial no varía demasiado, la cantidad de sitios de alojamiento de detenidos es harto insuficiente.
Con los calabozos de las comisarías de San Cayetano y Lobería clausurados desde hace un par de años, la disponibilidad actual para alojar presos es la siguiente: 14 plazas en la comisaría Primera (Necochea); 10 en la Segunda (Quequén); lugar para 4 personas en la sede de la DDI y un calabozo en la Tercera (Villa Díaz Vélez), aunque es para personas con salida diaria laboral.
En cuanto para el alojamiento de detenidas, que obviamente no pueden permanecer junto a personas del otro sexo, se suele utilizar una comodidad de la estación policial de Juan N. Fernández, “para nada en condiciones”, se aseguró.
Los jueces sostienen que el tiempo de permanencia de los detenidos en estos sitios, a la espera de ser traslados a un penal, debería ser “lo más corto posible”, pero en la mayoría de los casos no se los puede remitir a las cárceles, caso la de Batán, por falta de lugar.
Esta situación hace que quienes han cometido un delito puedan estar cerca de sus familiares y en varios casos reforzar la alimentación que reciben en las comisarías; pero en contrapartida no tienen comodidad ni siquiera para dormir. Y varios de esos sitios están dañados, sin luz natural o ventilación o con mucha humedad, por citar algunas falencias.
Una rápida solución
El juez Mario Juliano, puntal de Pensamiento Penal, viene planteando la cuestión desde hace largo tiempo y en tal sentido ha abogado por la disposición de contenedores “adaptados convenientemente” en distintos lugares y que remplacen a las celdas actuales y que “las mismas sean cerradas en forma definitiva”.
De esta forma también se permitiría que la Policía deje de custodiar a detenidos y el recurso pueda ser volcado a la seguridad de la ciudad.
La propuesta es en consonancia al plan del ministro de Seguridad de la provincia, Sergio Berni, que derivará en la pronta instalación de este tipo de alojamientos en La Matanza y La Plata (para 900 personas).
En el caso de Necochea, tales contenedores serían emplazados en sitios con un marco acorde, cómodos y en condiciones dignas, mientras que la vigilancia estaría a cargo de personal penitenciario.
Entre esos sitios se barajan como posibles sedes las escuelas rurales abandonados (caso la ubicada en el camino a Las Cascadas) o en algún predio ocioso como el de Vialidad, en inmediaciones de la Rural o en instalaciones de la Policía Caminera de ruta 86.
Aspectos inviables
Con la situación económica por la que atraviesa la Provincia, tanto varias veces anunciada y proyectada Alcaidía, que significaría la solución, ha quedado totalmente postergada, y ni siquiera la remodelación de los calabozos de distintas dependencias se llevaría a cabo.
Más allá de ello se coincide en que “hay que hacer algo y pronto, pues muchas personas la están pasando muy mal, alojados como si no fueran humanos”, se adujo.
En esa línea la colocación de contenedores aparece como una alternativa viable, desde el punto de vista económico y funcional. No obstante han sido cuestionados por organismos ligados a los derechos humanos, aunque quienes están a favor sentencian que “no pueden ser peores que los calabozos actuales”.
Los que respaldan la iniciativa subrayan que “obviamente en estos contenedores deberán ser ocupados las plazas de las que disponen, no más. Si no se estará con el mismo hacinamiento de las celdas de hoy….”
Los jueces de nuestro medio entienden que “es lógico” que la administración que encabeza Axel Kicillof apuntale en primer orden a los lugares más conflictivos, pero mientras tanto se buscará consustanciar a los intendentes, de manera que empiecen a gestionar una salida de este tipo para la coyuntura actual.