Ninguna bajada llegaría hasta el mar este verano
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A pesar de que posiblemente sea la temporada con mayor cantidad de descensos para discapacitados. Solo cuatro sillas anfibias
Buscar soluciones para la gente con discapacidad que quiere ir a la playa es algo que no se ha tenido muy en cuenta en las últimas décadas aunque pareciera que este verano podría verse alguna mejora en este sentido.
Aunque se espera que haya más bajadas para discapacitados que en otros años, lo lamentable es que hasta ahora ninguna tendría continuidad hasta la orilla del mar, quedando una gran parte de arena caliente y seca por recorrer de alguna manera incómoda e improvisada, ya que la disponibilidad de sillas anfibias también sería muy escasa.
Mirando de lejos
Otras temporadas se ha buscado la manera de extender al menos una bajada pública para que todos puedan llegar hasta el mar sin complicaciones pero este año parece que no aparece en los planes de nadie. Sin duda, no es una buena noticia para las personas con discapacidades motrices ni para los adultos mayores que tienen dificultades para caminar sobre la arena seca.
El año pasado, desde el municipio se construyó una bajada para discapacitados en la continuación de la avenida 79 y este año se haría, para antes del inicio de la temporada, otra en la bajada pública situada al lado de las nuevas instalaciones de las oficinas del Entur, en la continuación de la 87. De esto último por ahora está solo la idea, al igual que para la ampliación de uno de los baños que hay allí.
La tercera bajada estará junto al puesto de guardavidas del Neptuno y a eso se sumaría la bajada del balneario gratuito, donde ya confirmaron que también contará con silla anfibia. Este podría ser el único caso en que la bajada podría llegar hasta cerca del agua.
Con respecto a las sillas, hay solo tres (cuatro con la que llegará de Provincia) y una en Quequén.
En Quequén
Por otro lado, hay también un proyecto con unos vecinos de Quequén, para construir una bajada en la zona de 539, ya que allí vive una mujer con discapacidad. En este caso, desde la comuna se indicó que se intentará hacer el trabajo para esta temporada pero que no es nada seguro y que, en caso de falta de tiempo, se intentará para la siguiente.
Aunque poner una extensión de goma o de madera al menos hasta la arena mojada y hacer una ordenanza que establezca estas bajadas como una obligación para todos los balnearios no pareciera ser una gran dificultad, los veranos siguen pasando y la solución definitiva a este problema es inexistente.
Quieren que sea ley
A nivel provincial, la subsecretaria de Turismo bonaerense, Martina Pikielny, impulsa un proyecto de ley de balnearios accesibles para recibir a personas con discapacidad.
La iniciativa busca que las áreas costeras y las playas de río, mar y lagunas cuenten con instalaciones que garanticen a los turistas con algún tipo de discapacidad la plena accesibilidad y el disfrute del entorno natural y cultural.
La funcionaria destacó que la provincia de Buenos Aires, distrito donde viven 1,2 millones de personas con discapacidad, cuenta con 37 balnearios que cumplen todas las normas para la recepción de esos turistas, y que Mar del Plata encabeza la nómina.
Cabe señalar que como requisito para las nuevas concesiones de balnearios en nuestra ciudad, ya se pide hacer accesos para discapacitados, ofrecer el servicio de una silla anfibia y contar con desfibrilador. Sin embargo, para los que están actualmente no parece ser una prioridad en los preparativos para este verano.