Ponerse una meta no es cuestión de edad
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Cruzando la barrera de los 60 años, apuestan por competir en el deporte
El deporte es para todas las edades y no es nada nuevo. Entrelazada con la salud, la actividad física es clave para una vida sana. Sin embargo hay muchos que necesitan ir más allá. Ponerse una meta, competir y eso, aunque haya contraindicaciones, tampoco es una cuestión de edad. Cruzando la barrera de los 60 años, apuestan por cumplir sueños y se preparan a conciencia.
Para Norberto Alonso el deporte siempre fue parte de su vida. Pasó por el fútbol, rugby, surf, pero el atletismo lo encontró en esta etapa cuando muchos piensan en jubilarse de todo. “Empecé por una cuestión de salud, primero corriendo fondo y después me gustó el rayo de la velocidad, correr en el tartan. Empecé con Mario Castigliego en la Delfo Cabrera haciendo fondo pero cuando íbamos haciendo cambio de ritmo vi que podía correr a tres (minutos, el kilómetro). Le propuse al “Chavo” (Jesús) Almaraz tirar una pasada de 400 metros e hice un tiempo cercano al minuto. Y ahí me entusiasmé. Quizás por mi edad era peligroso pero me controlé con el Doctor (Ricardo) Morinigo (cardiólogo) y Mauro (Cabrera) que es muy serio para trabajar me llevó, con mucha disciplina. Todo el mundo me decía que era un locura”, expresó Alonso sobre su arribo a la Escuela Municipal de Atletismo hace pocos años atrás.
Allí reconoció que “es un aire fresco compartir ese ambiente con los jóvenes a la edad de uno. Te empezás a sentir fuerte y también cuando competis con los pares de tu edad, lo haces con gente sana. Y si bien hay competencia, hay camaradería”, elogío.
Al límite
Así fue que Norberto se metió entre los mejores velocistas del país en su categoría, en distancias de 100 y 200 metros, además de ser campeón argentino en la categoría 60-64 años. En 2018 se dio el gusto de competir en el Mundial de Atletismo para veteranos en Malaga. En España tiene la posibilidad de trabajar durante nuestros inviernos, en un club de fiestas en la paradisíaca Marbella y seguir aprendiendo: “Hice cursos de entrenador nivel 1 y 2. Aprendí a adaptar los planes de entrenamientos para personas de mi edad. Siempre estás al límite de la rotura. Por eso tenes que tener una buena preparación, hacer ‘fierros’ para estar muscularmente fuerte. Para la gente mayor es mejor la velocidad que el fondo, porque te hace más fuerte muscularmente. En Marbella me dan permiso para entrenar en la pista del estadio del equipo de fútbol y doy clases en un club de atletismo. Tuve mucha suerte porque cuando me fui para allá en 2018 lo hice con 400 dólares en el bolsillo y me agarró la devaluación, pero me ayudaron a conseguir trabajo y hoy estoy de verano a verano”.
Volver
Lamentablemente la experiencia en el Mundial 2018 no fue la esperada y lo hizo replantearse todo: “Venia segundo en la serie de 100 metros y me lesioné. Y no pude correr después los 200 metros. Con esa frustración después me fui a la banquina, empecé a fumar… intenté volver y fue Mauro (Cabrera) quien me abrió las puertas de nuevo. Me hace bien. Quizás pueden decir que no tuve infancia -agregó con una sonrisa-, pero me hace bien compartir con el grupo, con tantos jóvenes”. Tras recuperar su forma se presentó hace un par de semanas en el test que se realizó en la pista de Mar del Plata. Hoy, con 65 años cumplidos, la meta en este regreso también es un Mundial: “En 2022 es el Mundial en Finlandia. Espero poder viajar”.
Triatletas
Nuestra ciudad ha contado también en los últimos años con varios triatletas que han participado en el campeonato bonaerense. Uno de los más referenciales es Daniel Maríngolo, consagrándose como campeón por cuarta vez consecutiva el año pasado: en la categoría 60 a 64 años en 2017 y 2018, y en mayores de 65 años en 2019 y 2020. “Mientras pueda voy a seguir corriendo”, confesó en su momento a Ecos Diarios y entre sus motivaciones apuntó que “los que corremos sabemos que es un deporte solitario, corres contra vos mismo. El entrenamiento, la alimentación, hay un montón de factores y cosas que tenés que cumplir. Me motiva sentirme bien, psíquica y físicamente. Lo importante es estar en la línea de largada. Me gusta la competencia y si bien son tres disciplinas y es duro, para entrenar tenemos todo acá en Necochea. Mi mensaje es que no hay edad. Cuando quieras podes practicar un deporte y lo digo porque yo empecé de grande”.
De familia
Un poco motivada por una familia de deportistas, también comenzó “de grande” a correr Ana Jensen, quien a poco de cruzar la barrera de los 60 años, disfruta de la adrenalina de buscar una marca y participar de las carreras. “Empecé porque tuve unos episodios de falta de aire y el médico me recomendó salir a correr. Empecé por salud. Corría sola, en la ribera, hasta que me animé a mi primera carrera en 2015. Corría 3 kilómetros pero me anoté en la de 5”, apuntó sobre su experiencia en “La Carrera de Deporte para Todos”. Así luego lo hizo en “La Carrera de la Mujer” y desde abril de ese año entrena con Cecilia Alcorta. “Sentí la necesidad de sumarme a un grupo, para aprender, ya que no tenía ni técnica ni nada. Bajé 20 kilos, cambias tus comidas, cambias por hábitos más saludables”
Más allá de la salud, el “bichito” de la competencia la llevó a correr por toda la provincia: Sierra de la Ventana, Balcarce, Olavarría, Mar del Plata, los 21km de Buenos Aires y por su puesto en nuestra ciudad. “Me gustó la competencia y un poco te van empujando para que participes. Me gusta todo el folclore de viajar, estar con otros, compartir, ir a hostels. Somos varios los grandes como yo que corremos. Son carreras muy lindas, donde no es tanto la velocidad sino la fuerza, me gusta más la aventura”.
También empezó a correr con su marido. Sus hijos, los reconocidos triatletas Maximiliano y Luciano Agostini, la alientan a poner la meta de correr triatlones: “Empecé un poco tarde pero me había enganchado. Me cuesta la parte de la natación en la pileta, estoy tratando de aprender a nadar. No descarto hacer un triatlón, por lo menos acá en Necochea donde conozco el río”.
No hay edad
Uno de los claros ejemplos que no hay edad para buscar el máximo rendimiento es, desde hace años, el ciclista Roberto Martínez. Si bien viene amagando con el retiro, hoy con 70 años sigue en la pista y con excelente resultados, como el último fin de semana ganando en su categoría en Azul. Con 66 fue campeón argentino y panamericano. Y mientras siga cruzando la meta victorioso parece que seguirá. “Yo no corro para divertirme, te soy sincero, yo me divierto andando. De 1.000 carreras perdí 900 pero me vengo contento. Yo quiero competir y saber que si vos me ganas es porque sos mejor que yo, y no porque yo no estoy bien entrenado o porque comí de todo en la semana”, había firmado tiempo atrás en una entrevista en Ecos Diarios.
Motivándose en las pequeñas cosas y exigiéndose como si fueran profesionales, el deporte mueve primero el corazón y después las piernas, sin importar el almanaque. ///