Por asaltar a un matrimonio mayor en su casa fue condenado a prisión
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José Raúl Pereyra Pucheta (36) fue castigado con ocho años de cárcel por participar del violento robo en perjuicio de las dos víctimas de 70 y 85 años, quienes fueron atadas con cinta de embalar y golpeadas en el domicilio de calles 45 y 68, del barrio Norte
El testimonio de dos personas que observaron cómo escapaban los sospechosos fue vital para la decisión adoptada por los jueces del Tribunal Criminal Nº 1, que condenaron a prisión al único acusado del violento robo que sufrió un matrimonio mayor discapacitado en su casa.
Por ello, José Raúl Pereyra Pucheta (36), alias “Beto”, fue castigado con ocho años de cárcel por integrar la banda de asaltantes que sorprendió a las dos víctimas de 70 y 85 años, a quienes ataron con cinta de embalar y lo mismo hicieron con el perro de la pareja.
En un fallo unánime, los magistrados encontraron a Pereyra Pucheta “coautor” penalmente responsable del delito de “robo cuádruplemente agravado por el uso de arma de fuego, efracción, escalamiento y en poblado y banda”.
Además, los jueces avalaron la postura de la Fiscalía acerca de la imputación de la figura de “portación ilegal de arma de fuego”, ya que al ser detenido Pereyra en el interior de un departamento en construcción, en cercanías de donde se cometió el atraco, se le secuestró un pistolón calibre 32 cargado y apto para disparar.
Reincidente
Por otro lado, el Tribunal Criminal declaró la “reincidencia” de Pereyra Pucheta, ya que había sido condenado mediante un trámite de juicio abreviado a la pena de cuatro años de prisión al ser responsable de un “robo calificado por el uso de arma, en poblado y banda”.
Este hecho, de similares características al ventilado en los últimos días, fue cometido años atrás y el individuo sentenciado egresó de la cárcel de Batán el 22 de noviembre del 2011, tras cumplir con el castigo impuesto por la Justicia local.
Luego de la lectura del veredicto condenatorio de ayer, personal del Servicio Penitenciario bonaerense trasladó a José Raúl Pereyra Pucheta a la Unidad Penal Nº 37, de Barker, donde se encontraba alojado desde antes del comienzo del juicio.
Cabe acotar que Pereyra le reclamó a la presidenta del Tribunal, Luciana Irigoyen Testa, una situación irregular que le tocó vivir en la cárcel, ya que se quejó de algunos “excesos” del personal de guardia y pidió ser derivado a otro pabellón.
La jueza atendió la solicitud del condenado a ocho años de prisión y le prometió que se analizará dicho requerimiento.
Extrema violencia
Acerca de la acreditación de los hechos acontecidos entre las 18.30 y las 19 del 1º de junio de 2016 en la vivienda de calles 45 y 68, del barrio Norte, a la cuestión planteada la jueza Mariana Giménez tuvo en cuenta al momento de su voto la “naturaleza del hecho”.
Entre los agravantes que expuso la Fiscalía en su alegato se consideró la extrema violencia ejercida por Pereyra Pucheta y los cómplices ante dos personas incapacitadas físicamente, débiles e indefensas.
Las víctimas estaban dispuestas a prestar nuevamente declaración sobre lo ocurrido, pero sólo si lo hacían en su propia casa por las secuelas que les quedaron y revivir lo sucedido también les generaba mucha angustia.
Estas cuestiones planteadas por la Fiscalía fueron “valoradas” por los miembros del Tribunal Criminal al momento de dictar sentencia. Cabe acotar que el trío de Justicia se completó con la participación del juez Ernesto Juliano. ///