Por escasas lluvias, el rinde de la cosecha de soja se consideró bajo
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El mayor llegó a los 2800 kg, mientras que históricamente llega a 3500. Se vivió el semestre más seco de los últimos 50 años
En estos momentos, se está terminando la cosecha de soja de primera, y el maíz prácticamente no se empezó a cosechar. Un período de sequía muy importante repercutió en el rendimiento principalmente de la soja. En comparación, un rinde histórico se puede decir que es de 3500 kg, mientras que en la actualidad, el mayor rinde es de 2800 kg llegando hasta 1500 kg. Asimismo, de lo que quedó de soja de segunda (porque mucho se perdió por la sequía), todavía no se empezó a cosechar.
El pronóstico para lo que viene, plantea un panorama tranquilo, en el que el agua no va a ser motivo de preocupación ni provocará parar la cosecha.
En unos 10 o 15 días, se comenzará a cosechar la soja de segunda, que representa un porcentaje muy bajo de lo que se sembró, porque la mayoría de los lotes se perdieron, y los rendimientos a la vista llegarán como máximo a 1000 kg, un número muy bajo en comparación con el de otras épocas.
Sequía
Cabe destacar que el último semestre de 2016, de agosto a enero, fue el más seco de los últimos 50 años, lo que inevitablemente repercutió en forma muy negativa
La cosecha del girasol ya terminó hace más de 20 días, y como en los demás cultivos, la sequía repercutió en el resultado. En cuanto al maíz, hay que esperar; se ha probado algunos para ver su humedad y se encontraron en un 18% húmedos, lo que indica que todavía falta para su cosecha.
La falta de rendimiento se trasluce en menos ingresos económicos, lo que, a pesar del espíritu optimista que todo productor tiene de cara a la próxima campaña, va a generar que se empiece con un monto muy diferente al esperado.
Vale mencionar que el factor climático siempre influye en el campo, como ser heladas que no se esperan o como en este caso, una sequía muy acentuada.
Siembra
En el campo ya se está pensando en la siembra, y el factor ambiental para este desarrollo es el apropiado, por lo que se espera que avance el tiempo y empiece la siembra de trigo y cebada en fecha, es decir en junio.
A corto plazo, se ve que la próxima siembra de trigo y cebada, hablando de humedad del suelo, está óptima para iniciarse, de todas maneras, los resultados van a verse después de comprobar cómo repercuten las inclemencias del tiempo.
Balance y mediciones
Según mediciones estimativas, a rendimientos normales de la zona, falta un 40% del rinde. Esta situación se experimenta con el girasol; de los que se esperaba ser oleicos, no dieron de esta manera a causa de la sequía. En cuanto a la soja, la cosecha está siendo retrasada por las condiciones meteorológicas de humedad y lluvias, y se puede decir que está recolectado no más de un 50% del total de la cosecha, sin haber soja de segunda, porque es muy poca la que hay, ya que al momento de su siembra, las condiciones no eran las adecuadas.
En cuanto a los kilos por hectárea de lo que es soja, falta más de un 35%. Un rinde normal de soja de un buen campo agrícola de la zona, es de 3500 kg, mientras que ahora los productores están cosechando alrededor de 2000 kg, lo que va a dificultar financieramente al productor, para el que la moneda de cambio es la venta de soja. Al poco rinde se le suma que la soja está en un momento bajo, a $3700, lo que complica económicamente al sector.
Esta situación es la que se vive en nuestra región, Necochea, Lobería, San Cayetano, Tandil, General Pueyrredón y General Alvarado; en cambio en otras zonas la realidad es otro, debido a que han estado bien de agua al tiempo de la floración, momento cumbre del cultivo que define el rinde, y en el que contaron con lluvias.
Vale recordar que en diciembre pasado, durante la cosecha de trigo, se vivía una gran sequía, que repercutió en la vegetación favoreciendo diversos focos de incendios.
Ahora se viene la siembra de fina, que involucra al trigo y a la cebada. Con el suelo cargado de humedad para que implante bien el cultivo, y en una zona netamente triguera y de cultivo de fina, se está a la espera de este momento, en el que muchos mantendrán la misma cantidad de hectáreas que el año pasado.