“Por la valentía de testigos que declararon se logró hacer justicia”
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/11/benav%C3%ADdez.jpg)
Aseguró Cristian Leunda, uno de los hijos de Mónica Graciela Benavídez, la mujer que fue estrangulada por su expareja, Jorge Ortega, quien puede ser condenado a la pena de prisión perpetua
“La presencia de los testigos y la valentía que tuvieron para declarar fueron decisivos para hacer justicia por la muerte de mi madre”, aseguró Cristian Leunda, uno de los hijos de Mónica Graciela Benavídez (53), la mujer oriunda de Juan N. Fernández que fue estrangulada.
El trabajador de la construcción y jugador de 5 Quillas (Casín) aseguró que el transportista Jorge Ricardo Ortega “tenía amenazada a mi madre con que tomaría represalias contra nosotros, que somos sus hijos”.
Añadió que el hombre que fue hallado “culpable” por un jurado popular y puede ser condenado a prisión perpetua por el crimen de la almacenera, “quería tener dominio de todo sobre mi mamá y su familia, además de ser un sínico”.
Cristian Leunda habló con Ecos Diarios y expresó que “mi madre le tenía terror a este tipo. Ella podría haber venido a vivir a Juan N. Fernández, pero seguramente, para preservarnos a nosotros, sus hijos, prefirió quedarse en Necochea”.
Miedo a Ortega
Uno de los hijos de Mónica Graciela Benavídez señaló que “para la Fiesta de Fin de Año y Año Nuevo (en el cierre de 2017 y apertura del 2018), mi mamá decidió no viajar a Juan N. Fernández para estar con nosotros por temor a que le roben en el mercado y en su casa, y el principal sindicado era (Jorge) Ortega”.
Cabe recordar que días atrás, los “jueces del pueblo” encontraron “culpable” del delito de “homicidio doblemente agravado en un contexto de violencia de género” a Jorge Ricardo Ortega (50).
La mañana del 22 de enero de 2018, entre las 6 y las 7, Ortega sorprendió a Benavídez en su casa de calle 83 al 3000 (entre calles 66 y 68), donde también funcionaba el mercado “Moni”, de su propiedad.
El individuo habría acudido a ese lugar en busca de algunas de sus pertenencias y en ese momento, en pleno intercambio de palabras, se habría producido una fuerte discusión entre ambas personas.
La mujer fue hallada minutos después por personal policial con evidentes signos de haber sido estrangulada, luego que un vecino alertara al servicio de emergencias 911 sobre los gritos que provenían de la vivienda de Benavídez.
“No aceptamos el perdón”
Cabe recordar que durante el debate oral desarrollado la semana anterior en la sala del Tribunal Criminal Nº 1, Jorge Ricardo Ortega, declaró ante el jurado popular y el juez Mario Juliano y aseguró sentirse “muy arrepentido” por lo ocurrido y le pidió “perdón a la familia” de la víctima.
“No podemos aceptar esas disculpas por la memoria de mi vieja, porque además este individuo la tenía amenazada”, reconoció Cristian Leunda en el transcurso del diálogo mantenido con Ecos Diarios.
Uno de los hijos de Mónica Graciela Benavídez indicó que Ortega fue a la casa de la mujer con una soga que tenía nudos preparados, es decir, que el transportista que mantuvo una relación sentimental con la almacenera tenía premeditado lo que haría esa fatídica mañana del 22 de enero del año pasado.