Precedido de graves antecedentes, volverá ir a juicio por varios robos
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Con condenas por homicidio y robo, Mauricio Benítez será juzgado en octubre por robos a dos importantes comercios de la ciudad
Precedido de un largo historial delictivo, Mauricio Daniel Benítez volverá a sentarse en el banquillo de los acusados el próximo 19 de octubre, cuando comience el juicio por los robos en dos importantes comercios de nuestra ciudad.
Bénitez, quien estuvo 13 años preso por el crimen del taxista Carmelo Salerno y otros tres por un robo, volverá a enfrentar a la Justicia, esta vez junto a su pareja Anahía Paola Díaz, quien aparece como autora de los robos.
A Benítez y Díaz se los acusa de haber participado en los atracos a la sucursal de Pampa en la Villa Díaz Vélez, en octubre de 2017, y a la firma Paty Fiesta, en noviembre del año pasado.
Se cree que la pareja, que estaba radicada en Mar del Plata, viajaba a nuestra ciudad para cometer ilícitos.
Ambos comenzaron a ser investigados por su vinculación con los robos registrados el 18 de octubre en el local de avenida 79 y 6 y poco después en otro de 55 y 66. Sin embargo, también se los investigó por otros robos como el ocurrido en el Shopping Toledo, el 28 de agosto de 2017, el registrado el 7 de septiembre en el local de telefonía
celular de calle 63 al 2600 o el del 7 de noviembre en el local de Pagos Express que funciona en la despensa de calle 70 y 49.
Tampoco se descartó en un principio su posible vinculación con el robo del 18 de noviembre en el local de Ciro y Ciro, en calle 48 al 2800 y el del 20 de noviembre en el supermercado CLC, ubicado en avenida 75 y calle 32.
Se cree que la pareja viajaba desde Mar del Plata a nuestra ciudad, se alojaba en un hotel céntrico y se dedicaba a cometer distintos robos.
Las investigaciones iniciadas por esta serie de robos en nuestra ciudad siguió avanzando hasta que se logró establecer que podría estar vinculada una pareja que también operaba en Mar del Plata.
Un robo a una jubilada ocurrido en Mar del Plata en el mes de octubre del año pasado permitió vincular a la pareja en cuestión. Por tal motivo se dio intervención a la DDI de Mar del Plata y a la Fiscalía N° 13 especializada en Robos Calificados, a cargo de Mariano Moyano.
Entre los elementos de prueba existentes, se encuentran algunas escuchas telefónicas, que serían claves para el desarrollo de la investigación ya que las mismas permitieron establecer el accionar de la pareja, sus movimientos (obtenidos mediante la ubicación geográfica de celdas de la red de telefonía celular) y describieron la violencia y agresividad con la que actuaron A estos escuchas se sumaron las filmaciones de cámaras de seguridad de los locales asaltados, ya que en las mismas se ve claramente el accionar de los sujetos investigados.
Marginalidad
La vida de Benítez siempre se desarrolló en la marginalidad. Benítez era menor de edad cuando fue condenado por el crimen del taxista Carmelo Salerno.
Según se estableció durante el juicio Benítez y su cómplice tenían 18 y 19 años cuando -una noche de octubre de 1996- asesinaron a un taxista dándole tres tiros en la cabeza.
Los dos jóvenes fueron detenidos, juzgados y condenados a 15 y 16 años de cárcel.
Años después, la Justicia también alcanzó a los padres de los jóvenes condenados: un Tribunal Civil de Necochea entendió que «fallaron en su obligación de vigilar a los hijos y darles una adecuada educación» y los obligó a indemnizar a la familia de la víctima en concepto de daños y perjuicios.
Así lo dispusieron los camaristas Humberto Garate y Hugo Locio al confirmar un fallo de primera instancia.
La demanda la habían presentado la esposa y los tres hijos del taxista Carmelo Salerno, de 62 años.
Cerca de las 9 de la noche del 26 de octubre de 1996, en la avenida Los Eucaliptus del Parque Miguel Lillo, Salerno recibió tres disparos en la cabeza. Fue, según la Justicia, un asesinato a quemarropa: el hombre estaba sentado al volante, de espaldas a los criminales.
Unos días después, la Policía detuvo a Mauricio Benítez, entonces de 18 años, cuando intentaba vender el arma homicida (una pistola calibre 380) en una armería de
Mar del Plata. Horas más tarde cayó su cómplice de 19 años.
En su resolución, los jueces Garate -presidente del Tribunal- y Locio recordaron que el artículo 1114 del Código Civil establece «la responsabilidad indirecta de los padres por los daños causados por sus hijos menores, mayores de 10 años, cuando habitaban con ellos, presumiendo su culpa por incumplimiento de los deberes de educación y ‘vigilancia activa’ que tienen la obligación de ejercer sobre los mismos».
«La responsabilidad de los padres -explicó el juez Garate- debe presumirse por el incumplimiento de los deberes que emanan de la patria potestad, que les obligan a
proporcionar a sus hijos una buena educación, formarles hábitos y comportamientos adecuados para la convivencia social».
Fundamentando su voto, agregó que «la culpa de los padres» consiste «en la omisión del consejo oportuno hacia el menor y no en la permanente mirada sobre el hijo».
Pese a la condena que debió cumplir y a la pena impuesta a su familia, al salir de la cárcel Benítez no tardó más de 10 días en volver a incursionar en delito y volvió a ser condenado a 3 años de cárcel.