Preocupa la crisis energética en la región
MIRAMAR. – El Centro de Técnicos de General Alvarado (Cetiga) hizo uso de la banca abierta en la última sesión del Concejo Deliberante y expuso sobre la “Crisis energética en la provisión de gas”, que afecta también a 40 localidades de la zona.
Cabe señalar, que la problemática llegó al grave punto de no otorgar conexiones a nuevos usuarios.
Esto no sólo viene impactando en el sector de la construcción, que dejó ya desde hace siete años centenares de casas terminadas y sin suministro, sino que también perjudica la actividad industrial y comercial del distrito, no permitiendo el avance de proyectos y condicionando el crecimiento urbano.
“Queda en claro que si bien el Estado Nacional ha comenzado en 2017 la obra de refuerzo en el Gasoducto de la Costa, que permitiría abastecer de gas a unas 84.000 viviendas en la zona, ha quedado al 95 % de su avance en el 2019”, dijo el presidente de Cetiga, Fernando Angulo.
“A casi tres años de la interrupción de una de las obras más importante del sudeste de la provincia de Buenos Aires, no hay certezas sobre las razones del abandono y cuando será la fecha de terminación, lo cual genera incertidumbre en la inversión comercial e inmobiliaria, el panorama a largo plazo se vuelve gris”, agregó.
Tras puntualizar sobre el proyecto por la cual se invirtieron unos 42 millones dólares y con 4 frentes complementarios, el orador expuso: “Necesitamos que se activen rápidamente las obras paralizadas, las consecuencias en el presente y a futuro son inmensas. Esta situación de falta de gas deviene en sobrecarga de instalaciones eléctricas y utilización de gas envasado, con los riesgos que aquello conlleva”.
“No es posible que el Municipio de General Alvarado vea condicionado su crecimiento por una distribuidora de gas y una obra que ha tenido muchas fechas de terminación, pero que nunca se concluye. Desde hace siete años el Partido de General Alvarado no tiene acceso a este servicio público, hemos perdido calidad de vida”, resaltó el técnico.
Los profesionales consideran que este inconveniente impacta en todo el sudeste de la provincia de Buenos Aires, la escala del problema es grande, que afecta lo residencial, lo productivo, el confort y la posibilidad de ver a corto plazo una solución concreta, generando restricciones en las posibles inversiones en la zona.
“En este recorrido iniciado hace un tiempo, hemos llevado nuestros reclamos a todos los representantes políticos con cargos públicos. Esperábamos que se solucionara desde el Estado esta dura problemática y exceptuando algunos casos, nos encontramos con la indiferencia, como si no lograran ver la magnitud del problema”, manifestó Angulo.