“Preocupa la falta de empatía de la gente”
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Gastón Iglesias Arregui hizo referencia a la dificultad que existe en la sociedad para ponerse en el lugar del otro. Planteó entre las urgencias de la ciudad, la planta de tratamiento cloacal y el caño que “está contaminando” el río
Julieta Moreno
Redacción
“Me preocupa la falta de empatía de la gente y eso no es responsabilidad de los gobernantes; lo tenemos que resolver nosotros”, reflexionó Gastón Iglesias Arregui, al mencionar uno de los problemas que tenemos como sociedad y que nos traba como ciudad para avanzar. “Se han perdido los valores, la gente no se compromete, y a nadie le importa lo que a vos te pase, cada uno se fija en sí mismo”.
Gastón Iglesias Arregui nació en nuestra ciudad, pero a los 20 años ingresó al Ejército para hacer la carrera militar y llegó a ser custodia presidencial durante el primer gobierno de Carlos Menem. Sin embargo, por motivos personales, decidió volver a Necochea y se instaló en Bahía de los Vientos. Actualmente es electricista y docente técnico de los centros de formación profesional. Además, es el presidente de la Asociación Civil de Bahía de los Vientos, entidad a través de la cual trabaja para mejorar su barrio.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista sobre la ciudad. Lamentó el estado general de los espacios públicos, aunque se mostró confiado en que la nueva administración municipal revierta la situación. Entre sus principales preocupaciones, mencionó la necesidad de hacer la planta de tratamiento de efluentes cloacales y reparar el caño que atraviesa el río Quequén para evitar la contaminación.
“La etapa anterior fue destructiva”
“Nunca vi tan rota a la ciudad”, analizó Gastón Iglesias Arregui y mencionó el estado de los espacios públicos, las calles destruidas, el abandono generalizado y la falta de seguridad en distintos sectores. “La última etapa del gobierno anterior fue destructiva”, indicó.
Se mostró preocupado por la seguridad, el estado de las calles y la salud. En lo que respecta a su barrio, mencionó dos temas pendientes que, a su entender, debe resolver la Provincia.
“Lo más grave que tenemos es el tema de las cloacas, tenemos la salida del caño al mar en Punta Carballido”, explicó y advirtió que dependiendo de cómo esté viento, es “contaminación pura” tanto del agua como del aire. Sobre esta cuestión, agregó que también está roto el caño cloacal que atraviesa el río a la altura del astillero Vanoli.
El segundo tema que también afecta a Bahía de los Vientos, es la erosión costera que sigue avanzando. “Yo me crié en el barrio y antes tenía que caminar mucho más para llegar a la playa; hoy hay un montón de metros que faltan”. Sabe que a lo largo de los años ha habido estudios e incluso “han estado ingenieros analizando el tema con proyectos para hacer espigones, pero hasta ahora no se ha resuelto”.
Sin embargo, aseveró que uno de los temas que más le preocupan es “la falta de empatía de la gente porque nos traba como ciudad”.
“Se nota cuando uno convoca para alguna actividad. La gente participa solamente a través del chat de Whatsapp o detrás de una computadora pero movilizarse para trabajar en algo, sucede pocas veces”. Para él, existe una pérdida de valores, poco compromiso y un desinterés por lo que le pasa al otro.
La clave, el turismo
Con respecto al Casino, consideró que es “una picardía” el estado en que se encuentra el edificio y recordó cuando se prendió fuego y cómo desde aquel momento se vino abajo.
“Yo creo que hay que tercerizarlo; yo lo daría en comodato o en concesión como los balnearios, pero que siga siendo propiedad del municipio, que el inversor haga las obras y lo tenga por determinada cantidad de años”. Sobre qué emprendimiento le gustaría, habló de “algo que tenga interés público o un gran hotel”.
Sobre el parque Miguel Lillo, advirtió que se está muriendo por falta de mantenimiento. “Si vos te metes adentro del bosque, se ven los pinos como se están muriendo y no se dan cuenta”.
“En algún momento se habló de un proyecto de hacer casas como en Cariló y extender el Parque; hubiera sido bueno porque iba a crecer el parque y además se iba a atraer turismo a la ciudad”.
La clave, para Iglesias, es fortalecer el turismo porque es uno de los ingresos de la ciudad.
“Tandil ha crecido mucho gracias al turismo, pero se les cayó la piedra movediza e hicieron una réplica y siguen teniendo visitantes”, advirtió, al tiempo que se preguntó: ¿Dónde está el error de Necochea que tenemos recursos naturales para desarrollar turismo importante? Y enumeró el río, el mar y la extensión de la playa.
“Promocionando bien la ciudad, se puede hacer que haya turismo todo el año, pero hay que invertir, construir, traer inversores”, señaló e hizo referencia al paseo nuevo del Puerto como un hecho positivo.
Para él hay que aprovechar las características que tiene el distrito, mencionó el caso de Bahía de los Vientos que es elegido por la tranquilidad del lugar.
“Los que vivimos todo el año, escuchamos el mar y los pajaritos y cuando viene alguno bochinchero, les hago que apaguen la música y escuchen a los pájaros y el ruido del agua para que aprovechen y respeten eso”. En este sentido, hizo hincapié en el crecimiento que ha tenido el sector no sólo en verano sino en invierno como vivienda permanente. Contó que actualmente viven alrededor de 150 familias y hace 30 años, eran tres o cuatro.
“Buenas intenciones”
Con respecto al nuevo gobierno municipal, manifestó que “hay que dejarlo trabajar al Intendente, hay que darle tiempo” y agregó que cree que “Arturo Rojas tiene voluntad y buenas intenciones”. En este aspecto reconoció que desde que llegó esta nueva administración municipal, el barrio de Bahía de los Vientos tuvo varias mejoras, entre las que figuran, arreglo de calles, la construcción de un pluvial y mayor seguridad.
“Esta gestión tiene intenciones de trabajar y se nota que tienen ganas, pero no me gustaría estar en el lugar de ellos porque agarraron un municipio con todo roto, con los trabajadores de paro, sin plata y un montón de deuda”.
No obstante, al mismo tiempo, contó que le dolió muchísimo el aumento de las tasas como a todos, pero dijo que “es necesario” para salir adelante.
“Estamos acostumbrados a que las tasas municipales sean un impuesto muy barato y hoy es caro, pero todo es caro”.
Asimismo, señaló que para él fue una falta de respeto lo que sucedió el pasado lunes en la apertura de sesiones del Concejo Deliberante, donde un grupo de vecinos insultó al Intendente y a los concejales para reclamar por el aumento de tasas. “Con esas formas, no se puede reclamar; a mí no me interesa participar de eso”.
De todas maneras, dijo que quizás se podría dar algún beneficio más al que paga todo el año porque cree “va a haber un golpe rebelde de muchos vecinos que no van a pagar”. En su caso, comentó que va a hacer el esfuerzo y lo va a pagar.
Se mostró optimista con el futuro de la ciudad, pero advirtió que hay que dejar trabajar al nuevo gobierno municipal.///