Preocupación de quienes trabajan en fiestas y boliches: «Seremos los últimos en volver»
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/04/FOTO-FIESTAS.jpg)
Dificultad para reprogramar eventos privados y subsistir sin poder trabajar
Uno de los rubros que se encuentra actualmente parado por completo es el de «la noche», donde se podrían enmarcar los boliches, bares y, sobre todo, los organizadores de fiestas privadas tales como cumpleaños, casamientos, egresos, despedidas o cualquier otro similar.
Entre los perjudicados por no haber fiestas no están solo los propietarios de los salones sino también todo el equipo de trabajo que se desenvuelve detrás de cada evento para que estos puedan ser posibles: decoradores, fotógrafos, camarógrafos, Dj’s, mozos, iluminadores, los que hacen la comida, tortas, mesas dulces, los que limpian posteriormente y otros prestadores de servicios que trabajan indirectamente como maquilladores, peluqueros y demás.
Más allá de la complicación de no estar trabajando actualmente, lo que más inquieta a todas estas personas es el tener casi la certeza de que serán uno de los últimos en volver a ejercer su actividad porque una fiesta implica que las personas no mantengan la distancia mínima recomendada por el Ministerio de Salud y se evitará mientras no se considere seguro.
El temor de que su situación se extienda hasta cerca de fines de año también está fundamentado y pone como antecedente el caso de Eric Torales (24), el joven que concurrió a una fiesta de 15 años, afectado del Covid-19 y contagió con el virus a 20 personas, incluido su propio abuelo que falleció posteriormente.
Reprogramaciones
Juan Di Benedetto, que está a cargo del salón de fiestas del Club del Valle, contó que están «muy preocupados» porque tienen un «cierre total» desde que se decretó el aislamiento y que eso no solo perjudica a los eventos programados para estas semanas sino también a los que podían tomar a futuro. «Teníamos fiestas programadas, señadas e incluso pagadas por completo. Hemos hablado con los clientes y llegamos a un acuerdo de que vamos a reprogramar cuando nos autoricen lo cual es todo un problema porque también se corta la cadena de trabajo. Nosotros vendemos las fiestas con anticipación y ahora no sabemos si vamos a poder vender para octubre, noviembre o diciembre», explicó Di Benedetto.
Pese a la complicación organizativa y económica, el titular del servicio de las fiestas de Del Valle indicó que «por más que se habilite hoy la realización de eventos, la gente tampoco las haría, porque tendría miedo».
Por otro lado, Martín Molina, que tiene dos salones de fiesta en nuestra ciudad, manifestó que están «a la espera de que esto vaya cambiando» pero que no tiene «ninguna ilusión de que sea pronto para los eventos» y supone que será entre septiembre y octubre. «La reprogramación no solo va a ser complicada por las fechas sino para lograr que puedan todos los fotógrafos, todos los Dj’s y todos los familiares. Todavía no podemos reprogramar nada y en lo económico nadie tiene espalda para estar tres meses sin trabajar pero hay que ponerle buena cara y tratar de cambiarlo de a poco», concluyó.
Por su parte, el Dj conocido como «Laucha» Bassi, contó que no está trabajando, que el último evento que tuvo fue sábado 14 de marzo y que está aprovechando para ordenar la música y pasando música por Instagram para entretener a la gente en esta cuarentena. «Es una situación difícil para mucha gente que no tiene el respaldo para bancarse dos o tres meses así, pero sé que los últimos que vamos a volver somos nosotros. Espero que cuando vuelva el calor en septiembre empiecen a repuntar las fiestas de nuevo», contó.///