Preocupación por el reciente aumento de pacientes con VIH
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A 34 años del primer caso oficial en Necochea, sigue siendo una enfermedad tabú. Unas 200 personas se atienden en el Hospital
Rodeado de secretismo y conmoción, hace 34 años se daba a conocer el primer caso de SIDA en nuestra ciudad. Muy poco se sabía entonces sobre las formas de transmisión o los síntomas que causaba el Virus de Inmunodeficiencia Adquirida. Lamentablemente hoy, en la era de la información, el panorama no ha cambiado demasiado para una enfermedad que sigue siendo tabú en la sociedad y que genera preocupación por el aumento de pacientes.
Del universo de 250 casos que actualmente hay en Necochea, Belén Irungaray, jefa de infectología del Hospital, analizó que “vimos un aumento en el último año. La gente pierde el cuidado de usar el profiláctico, algo tan simple que no tendríamos que estar hablando aún de esta enfermedad”. Asintió en que los casos hace 10 años, “eran muchísimos menos y además el paciente llegaba en un estadio avanzado de la enfermedad. Por suerte hoy la gente se hace un diagnóstico ante cualquier duda o síntoma. El testeo es gratis y rápido”.
El primero
El primer caso de SIDA en nuestra ciudad fue dado a conocer oficialmente el 10 de junio de 1987. Se trataba de una persona de 55 años que había contraído la enfermedad en Estados Unidos, donde residió muchos años, y que luego hiciera el seguimiento del mal en nuestra ciudad, donde falleció el 10 de julio de 1987.
La noticia entonces causó la conmoción de lo desconocido. Algo que se leía en las noticias y ocurría “en el mundo”, estaba ahora en nuestro barrio. Y una situación similar se vivió cuando cuatro años después se anunció un segundo caso en el Hospital Municipal, esta vez un joven que, según se dijo, se habría contagiado por un tatuaje en un barco. La enfermedad, de transmisión sexual principalmente, estaba asociada a homosexuales y prostitutas, lo cual generaba y genera aún vergüenza, más allá del paso de los años.
Vergüenza
“En el hospital circulan 200 personas tratándose, pero sabemos que hay muchos que lo hacen de manera privada y otros por una cuestión de intimidad se atienden en ciudades cercanas, así como acá vienen de otras ciudades por el mismo motivo. Buscan resguardar su intimidad porque todavía sigue siendo un tema que a la gente le da vergüenza. Más allá que estemos en el 2021, es una situación que a la persona la pone vulnerable”, advirtió Irungaray. Respecto del universo de casos diagnosticados, también aclaró que “de acuerdo a la estadística que se maneja, por cada diagnóstico nuevo hay tres personas que tienen la enfermedad y no están diagnosticadas, a pesar de que se insiste en que se avise a las parejas, eso no ocurre. Tampoco hay un testeo periódico y uno debería insistir de que forme parte de un chequeo anual”. Asimismo reconoció un aumento de los casos en mujeres: “Se ha emparejado muchísimo, pero no a un uno a uno con los hombres, que siguen siendo los que más se contagian y puntualmente en aquellos que tienen sexo con hombres. (Los homosexuales) son la población que menos se cuida y más cambio de pareja tiene”, aseguró. También es habitual en la prostitución, generándose casos porque lamentablemente los clientes piden no usar preservativo y acceden porque pagan más dinero.
Promiscuidad
Las medidas de prevención contra el VIH son tan simples como el uso de profilácticos en las relaciones sexuales ya que el virus se transmite por sangre, semen, líquido preseminal, secreciones rectales, secreciones vaginales y leche materna. Sin embargo, el virus sigue propagándose y el motivo para Irungaray es simple: “Por que la gente no se cuida. El sexo oral no se toma como forma de contagio, por ejemplo, hay ese desconocimiento. Uno habla con pacientes que dicen haber usado el profiláctico pero cuando entrás en detalle te reconocen que no en el sexo oral; especialmente se ve eso en los adolescentes”. En ese sentido pidió más “campañas de educación. El tema está perdido, no se habla y eso es fundamental”.
“Hoy es más peligroso tener diabetes”
Mientras que hace 30 años contraer VIH era sinónimo de muerte, el avance de la ciencia ha permitido que hoy la realidad de los pacientes sea distinta, al punto que Irungaray compartió que “hoy es más peligroso tener diabetes o una hipertensión no tratada que tener VIH, porque con un buen tratamiento y control tienen una calidad de vida perfecta. Es una enfermedad crónica que no tiene ninguna implicancia más allá de tomar la medicación y hacerse un chequero periódico”.
Asimismo, el paciente puede hacer una vida normal: “Con el tratamiento se logra tener una carga viral indetectable. Y con dos o tres cargas indetectables en períodos de 6 meses, el paciente deja de contagiar. Eso es una gran alegría porque puede reinsertarse”.
El avance en este campo ha sido tal que también hay esperanzas en una vacuna que se encuentra en la fase 3 de su desarrollo.