Primer round electoral
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/08/ring13.jpg)
Estas elecciones, así, representan una continuación de la pelea dada en las presidenciales de hace dos años
Por Ernesto Behrensen – Agencia DYN
Los argentinos asistirán al primer round electoral del año en un contexto económico complicado y luego de una campaña electoral insípida en la que no existieron debates reales entre los candidatos.
La «gran encuesta» que es en realidad esta elección adquirió la relevancia de un plebiscito a la gestión del gobierno nacional y parece convertirse en una segunda vuelta de los comicios del 2015.
Estas elecciones, así, representan una continuación de la pelea dada en las presidenciales de hace dos años.
Vuelve la misma disputa
Tras 12 años de kirchnerismo, la sociedad decidió un cambio y eligió a Mauricio Macri. En este turno electoral, sin embargo, vuelve a la escena la misma disputa. Kirchnerismo o Cambio.
Si bien son sólo primarias en las que, en teoría, se definen las candidaturas para octubre, que es la verdadera elección, la relevancia de la jornada trasciende ese mero trámite formal.
Su importancia quedó demostrada en las cartas que cada fuerza puso sobre la mesa.
El gobierno, luego de cabildear sobre los nombres de los candidatos, resolvió ubicar a figuras poco conocidas y de escasa relevancia electoral en el principal distrito del país. En cambio, puso en juego a sus máximos representantes como abanderados de la campaña. Mauricio Macri, María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larreta no son candidatos pero fueron los que encabezaron todos los actos. Elisa Carrió, jugando desde la ciudad de Buenos Aires, recorrió el país.
Ellos serán, entonces, quienes «ganen» o «pierdan». Serán los responsables del resultado y deberán asumir sus éxitos o fracasos.
Escondieron a los más cuestionados
El kirchnerismo, por su parte, expuso a su máximo referente: Cristina Fernández de Kirchner y escondió a sus principales exponentes. A los más cuestionados política y judicialmente. E ignoró a los que están presos. Ambos sectores agitaron fantasmas apocalípticos junto a mensajes esperanzadores. En el medio, existe una sociedad que asiste a esa puja desde las dificultades del día a día.
Los cierres de campaña dejaron poco y nada. Actos similares en su formato, pero vacíos de contenido. La economía, por su parte, hizo lo suyo en los últimos días.
Para el gobierno, esta elección representa mucho más que un primer paso para sumar legisladores en octubre. Significa un test de la gestión que viene realizando desde el 10 de diciembre de 2015, con sus errores y sus aciertos.
Aire para seguir
Independientemente de cómo quede el mapa en el Congreso, que no se define ahora, un resultado positivo le daría aire para seguir adelante con las reformas que, cree, necesita el país. De lo que ocurra en estos días dependerá el consenso que consiga para avanzar con las reformas previsional, impositiva y laboral.
Para la oposición, los comicios serán un factor determinante para realizar los realineamientos con cara a las presidenciales del 2019.
Dependiendo del caudal que sume Cristina Fernández, el peronismo decidirá el camino que tomará.
El PJ es una fuerza que se caracteriza no tanto por su ideología sino más bien por su pragmatismo y por su ambición de poder.
Un triunfo amplio, y su eventual ratificación en octubre, obligará al peronismo a recalcular su estrategia y a Cristina a comenzar a construir un espacio propio de poder interno. Una derrota, abriría las puertas para el surgimiento de nuevos liderazgos.
El cómo se leerán los resultados será también motivo de discusión.
El gobierno intentará instalar los números a nivel nacional y minimizar los de la provincia de Buenos Aires.
Lo más relevante
Lo cierto es que, tal como se planteó esta elección, lo que ocurra en el distrito más populoso del país será lo que adquiera más relevancia. Así ocurrió en el 2009 y en el 2013. Y en ambos casos esos resultados trascendieron los límites provinciales por sus derivaciones políticas.
Así las cosas, la jornada electoral se transformará en un primer round que, lejos de ser definitorio, marcará el inicio de una nueva campaña electoral para la pelea de fondo que será el 22 de octubre.///