Productores ganaderos custodian sus campos para evitar los robos
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Salen de noche con sus vehículos a vigilar los lotes donde descansan las cabezas de ganado
“Si alguien no toma cartas en el asunto esto va a terminar mal, ya hay varios productores ganaderos que decidieron armarse y patrullan el campo durante la madrugada”.
La frase pertenece a un representante de una entidad agraria que se mostraba preocupado por los recientes episodios de robo de animales en campos situados sobre la ruta nacional 228, entre los kilómetros 20 al 35.
A poco del casco urbano necochense, los cuatreros “trabajan” a sus anchas y la impotencia de los dueños o encargados de los campos está escalando peligrosamente.
“Salgo a la medianoche o en los primeros minutos de la madrugada a vigilar el lote donde tengo los animales, no queda más remedio porque el personal policial está desbordado y no tiene infraestructura de servicio para protegernos”, fue la expresión de un productor ganadero a quien le robaron la semana anterior.
“Siempre pasa lo mismo, la policía dice que atrapa a los sospechosos de provocar estos hechos, pero que la ley expresa que hay que detenerlos ‘in fraganti’ con más de 5 animales carneados dentro de un vehículo para que luego queden presos”, agregó otra víctima.
Marcada preocupación
El representante de una entidad agropecuario prefirió mantener su nombre en reserva e indicó que estos episodios de abigeato se han producido en las últimas semanas y ha motivado que los propios chacareros salgan a vigilar los lotes en horas de la noche.
“Lo más preocupante es que los ganaderos recorren armados sus establecimientos en busca de delincuentes y esto puede terminar mal”, advirtió.
La realidad indica que esa labor de custodia la debe hacer el personal policial que ahora estaría bajo la órbita de la Estación Departamental.
“Es compleja la situación porque además está en el medio la oscuridad que puede provocar confusiones que luego y una posible desgracia que nadie quiere que ocurra”, puntualizó el allegado a una institución vinculada con el sector agrario.
Sin respuestas
La esterilidad de las fuerzas de seguridad en la zona quedó expuesta cuando un productor relató que a su campo, tras un ilícito, llegó rápidamente el único patrullero que hay en el Comando de Prevención Rural.
“Con un solo móvil es imposible patrullar los campos situados sobre la ruta nacional 228 y los de la ruta 86, la jurisdicción es muy extensa y los hechos de abigeato o robo de cereal se repiten, entonces, debemos auto protegernos los productores”, reconoció otro de los damnificados en los últimos días.
La carneada que sufrió en su campo se produjo en horas de la madrugada, según narró el damnificado con el “modus operandi” de siempre: los cuatreros llegan en moto (vehículo ágil para escapar si son descubiertos) u otro rodado, rompen alambrados y boyeros, arrean la tropa hasta la manga y allí los faenan.
También aprovechan aquellos animales que descansan cerca de los alambrados y además de la matanza que producen y los perjuicios a los criadores de animales, los malvivientes hasta generan un desperdicio de carne que dejan tirada en el suelo. ////